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Sobresueldos en el PP y ministros del PSOE: las acusaciones cruzadas de corrupción toman la escena en Andalucía

Pablo Casado y el PP andaluz, con la complicidad de Ciudadanos, se lanzan al ataque contra el PSOE después de varios días de duras críticas tras las acusaciones de Bárcenas hacia Arenas y utilizan para ello el llamado caso Isofotón

02/05/2019.- El presidente andaluz Juanma Moreno (d), el vicepresidente Juan Marín (c), y el consejero de Presidencia Elías Bendodo (i), se felicitan tras la aprobación en el pleno del Parlamento de Andalucía para reformar el Estatuto de Autonomía. / EFE
El presidente andaluz Juanma Moreno (d), el vicepresidente Juan Marín (c), y el consejero de Presidencia Elías Bendodo (i), en el Parlamento de Andalucía. Imagen de archivo / EFE - JULIO MUÑOZ.

Hay una frase, una especie de adagio, que circula en ambientes socialistas y que viene a decir que cuando alguien del PP sale mal parado por un asunto de corrupción, lo siguiente es que alguien del PSOE también lo haga. La confesión de Luis Bárcenas, en la que acusaba a Javier Arenas, hoy en activo como senador autonómico y factótum del PP en Andalucía durante muchos años, de haber cobrado mensualmente sobresueldos en B, presuntamente fuera del control de Hacienda, ha generado una cascada de críticas de la izquierda hacia el presidente, Juanma Moreno, por mantener a Arenas y, también un efecto rebote y un contraataque de la derecha, que se ha agarrado al caso Isofotón, un asunto en investigación en el que hay que esperar a que la justicia avance en sus pesquisas para saber en qué queda realmente. De momento, ya le ha servido al PP para meter en la melé política a dos ministras –Teresa Ribera y María Jesús Montero– y un ministro –Luis Planas– de Pedro Sánchez.

Las acusaciones del PSOE contra el presidente andaluz también han sido de grueso calibre. Además de meterle presión con Arenas, el PSOE ha instado a Moreno a decir si había cobrado presuntamente hasta 600.000 euros en sobresueldos, algo que ningún juez ha puesto en cuestión. "Moreno Bonilla debe contar todo lo que sabe de la Caja B del PP y no esperar a que Bárcenas tire más de manta", dijo el portavoz parlamentario, Rodrigo Sánchez.

Ante estos embates de la oposición, Moreno y su gente no se han estado quietos. La munición del primer día, los escándalos ERE y Faffe, estaba ya desgastada, pero este martes un escrito de la Fiscalía Anticorrupción le ha servido a Elías Bendodo, consejero de la presidencia, quien ejerció una vez más de parapeto del presidente y sacó pecho de su labor –"dos años de gestión, cero casos de corrupción"– para cargar contra el PSOE: "Lo que no paran son los casos de sospecha de corrupción, dos ministros de Pedro Sánchez, ya estamos esperando las explicaciones".

Al igual que Moreno no está acusado en ningún juzgado por haber cobrado sueldos opacos, fuera del control de Hacienda, tampoco Planas ni Montero están en causa alguna en este momento del proceso. Lo que ha sucedido es que la jueza, tras una petición de la Fiscalía Anticorrupción, en el marco de la investigación sobre el destino de un préstamo de 8,5 millones de euros que recibió en la etapa de José Antonio Griñán como presidente la empresa Isofotón, un proyecto estrella, que se utilizó por la Junta de Andalucía durante años como uno de los emblemas de la –propagandística, en muchos aspectos– apuesta por la innovación y el I+D+i en la que se embarcaron los últimos gabinetes de Manuel Chaves, ha reclamado el acta de la sesión de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos del 3 de julio de 2012 en la que se aprobó una modificación de ese préstamo. En esa comisión, presuntamente, se sentaron, cuando eran consejeros de Griñán, los hoy ministros Planas y Montero. Con esos mimbres, el PP ha montado su contragolpe.

Complicidad de Ciudadanos

El PP encontró además la complicidad de su socio de gobierno, Ciudadanos, en esta ocasión. El vicepresidente de la Junta, Juan Marín (coordinador autonómico de Ciudadanos), quien apoyó tres presupuestos al PSOE en la pasada legislatura antes de que se rompiese el pacto que mantenían, se alineó en esta bronca entre PP y PSOE con su socio de Gobierno actual. Marín presentó la Ley contra el Fraude y la Corrupción, de la que espera el "apoyo unánime de todos los grupos parlamentarios", una norma que viene impulsando desde hace unos años –no se aprobó la pasada legislatura cuando Ciudadanos y PSOE sumaban juntos por, según Marín, la negativa de los socialistas– y que supone una renovación de la regulación de los conflictos de intereses de los altos cargos y un aumento de los controles sobre lo que es éticamente admisible y ejemplar en la política andaluza.

Sin embargo, el vicepresidente, con Elías Bendodo a su lado, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, no quiso entrar en el caso Gürtel ni hablar de los sobresueldos y la caja B del PP, evitó toda crítica a su socio, y arremetió duro contra el PSOE. "No tengo información de eso y menos de la Gürtel", se limitó a decir. Luego, agregó: "De este Gobierno no se nos pide información de eso. Sí se nos pide información sobre casos de la etapa anterior".

Marín manifestó también: "Para el PSOE en Andalucía nunca es el momento de poner freno a la corrupción, que ha sido una de las constantes durante 20 años. El PSOE nunca tuvo la intención de impulsar una ley como esta, que hoy se hace realidad en un Gobierno de PP y de Ciudadanos. La corrupción ha sudo un lastre para nuestra Comunidad. Un fraude que supera los 6.000 millones de euros [una cifra que no explicó de donde salía] durante dos décadas. Hay dos expresidentes condenados por la justicia por delitos que tienen que ver con el fraude y la corrupción política y más de 500 altos cargos procesados. Todos ellos han ensuciado el nombre de Andalucía. Esto ha supuesto que durante muchos años el nombre de Andalucía fuera asociado a la corrupción".

La percha, el caso Isofotón, lanzada por el equipo de Moreno fue recogida horas después por el propio presidente del PP, Pablo Casado, quien, agobiado por la confesión de Bárcenas, la utilizó también para arremeter contra el Gobierno y tratar de sacudirse la presión. "La Fiscalía Anticorrupción salpica a tres ministros de Sánchez por la corrupción de Isofotón: Montero, Planas y Ribera. Antes de dar lecciones, que les cese", escribió el presidente del PP en su cuenta de Twitter.

Casado incluye también a la ministra Teresa Ribera, quien en su momento trabajó en la empresa Isofotón. El Gobierno ya ha desvinculado a Ribera de decisiones sobre la financiación de Isofotón en su etapa en la empresa. "Ni antes de su incorporación" a la compañía malagueña, "ni durante los meses en los que estuvo trabajando" en ésta, "ni después, participó, decidió o contribuyó a ninguna decisión de financiación, garantía, gasto, inversión o dación de cuentas".

"¡Qué ruido está armando el PP para quitarse del foco, que no lo puede hacer, en relación con la campaña catalana y con lo que está ocurriendo en la Audiencia Nacional!", replicó Planas a Casado en una entrevista en TVE. "No haré ninguna mención nominal. Los dirigentes del PP tienen que mirarse al espejo", remachó el ministro, según recoge Europa Press. Sobre la petición del juzgado y el acta, Planas dijo que habrá "absoluta transparencia y normalidad".

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