Mazón usa el Nou d'Octubre para autoexculparse de la gestión de la DANA y ofrecerse como candidato para 2027
La previsión de lluvias obliga a suspender los actos institucionales del día grande de los valencianos, una situación inédita en cuarenta años de autonomía.

València--Actualizado a
Carlos Mazón anunciaba la semana pasada que acudiría a la procesión cívica que cada mañana de cada 9 de octubre se celebra en València. El Nou d'Octubre es el día grande de los valencianos. Declarada como fiesta de la autonomía, hunde las raíces en la historia: conmemora la toma de València por parte de las tropas cristianas de Jaume I en 1238 y está documentada desde –al menos– el primer centenario de este hecho histórico, en 1338.
¿Dónde estaba la noticia, pues, en el anuncio de que el president de la Generalitat confirmase que acudiría al acto institucional más importante de su autonomía? Que simplemente existiera la duda ya da una idea bastante exacta de que, por mucho que Mazón intente aparentar normalidad, su situación está muy lejos de serlo.
Y es que la duda era más que razonable. Mazón estuvo prácticamente ausente de las Falles –su presencia se limitó a los ninots que lo satirizaban y a una aparición por sorpresa y casi de incógnito en el último momento, concretamente en la Nit de la Cremà de la falla municipal–. Pero es que también se le ha puesto falta en la romería de la Santa Faç, un acto festivo central en su Alacant natal, al que resulta impensable que no acudiera un president de la Generalitat.
Desde la DANA de hace casi un año, la agenda de Mazón se hace pública a última hora y allá donde va –aunque sea lejos de la zona cero, como en las Fogueres de Sant Joan o la Magdalena de Castelló–, es increpado y recibido a gritos, ya sea porque se organizan grupos de protesta o porque simplemente alguien que pasaba por ahí no puede dejar de manifestarle su rechazo.
Salvado por la lluvia
Mazón, sin embargo, no se tuvo que preocupar finalmente por unas posibles protestas que empañasen la imagen institucional de normalidad que se había propuesto ofrecer en el Nou d'Octubre, ya que un aviso naranja de la AEMET por fuertes lluvias han provocado que el CECOPAL de València (el CECOPI local) decretase la suspensión de la procesión cívica. Todos los actos institucionales se han suspendido. La senyera no ha salido de la casa consistorial, en un acto mínimo, y Mazón se ha limitado a grabar un mensaje institucional.
Después de la suspensión de la agenda institucional, las asociaciones y plataformas progresistas han hecho lo propio con los actos y marchas reivindicativas que, como también es tradición, se convocan en esta fecha. Así, la manifestación de la Comissió Nou d'Octubre, que agrupa a sindicatos, partidos y sociedad civil del espectro izquierdo valenciano, que se celebra por la tarde, también se ha desconvocado.
También se ha desconvocado, por otro lado, la protesta que había organizado Acord Social Valencià, durante la recepción de los premios Nou d’Octubre en el Palau de la Generalitat. Un acto que no hubiera contado tampoco con la Unió Llauradora i Ramadera, uno de los principales sindicatos agrarios valencianos, que ha rechazado la distinción ofrecida por la Generalitat.
Así pues, sin actos, no hay protestas. Lógicamente, al tratarse del mes que se trata, tradicional de gota fría en el País Valencià, no son extraños los Nou d'Octubre pasados por agua. Sin embargo, el gobierno de Mazón, en cada episodio de alerta meteorológica, está tomando todas las medidas de precaución que no tomó en la DANA de 2024. Incluido, esta vez, el envío de un nuevo mensaje de Es Alert –redactado solo en castellano– a la población del litoral sur, en el área de Alacant.
Mazón jugaba en casa
La procesión cívica del Nou d'Octubre en València, en principio, suponía jugar en casa. Desde la turbulenta Transición valenciana –con el punto álgido de la quema de la bandera del Consell y los ataques a las autoridades de izquierdas en 1979–, la derecha se ha adueñado de la procesión de la mañana, donde es habitual que grupúsculos de extrema derecha y neonazis exhiban impunemente su simbología.
Las formaciones progresistas que acuden a la procesión cívica tienen que realizar el recorrido escoltadas por la policía y en medio de insultos, que suelen ser comunes. El caso más llamativo, en este sentido, es el de Compromís, centro de la furia de los sectores más exaltados del llamado blaverismo –la derecha anticatalanista–, por considerarlos catalanistas.
El Nou d’Octubre de 2017, celebrado pocos días después del referéndum de autodeterminación de Catalunya, supuso, en este sentido, una jornada de una gran violencia por parte de los grupúsculos de extrema derecha y neonazis, que vandalizaron la manifestación progresista de la tarde. Los medios de comunicación de ámbito estatal cubrieron la movilización, sobre todo como deriva de lo que estaba pasando en Catalunya, e, incluso, se llegaron a ver persecuciones y golpes en directo por televisión. No era un hecho tan excepcional, pero marcó un punto de inflexión en la impunidad ultra durante la fecha.
Mazón se protege con anticatalanismo
Cuando se acerca el Nou d'Octubre es habitual que la derecha valenciana, que no suele utilizar demasiado el valenciano como lengua de comunicación pública, haga un paréntesis e intente ofrecer un perfil más valencianista. Tal como se entiende desde este sector, ello quiere decir también anticatalanista.
De la misma manera, cuando la derecha valenciana se ve en un momento político difícil, también recurre al anticatalanismo. Este Nou d'Octubre se ha cumplido el guion a la perfección. El gobierno de Mazón, desde la DANA, ha agitado el discurso del conocido como blaverismo y, en vísperas de este Nou d'Octubre, ha introducido un par de marchas más.
Así, entre otras medidas, el gobierno de Mazón ha propuesto en las últimas semanas que la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) pase a llamarse Acadèmia de la Llengua Valenciana, que en las PAU se pueda descartar la prueba de valenciano o que en el currículum de la asignatura de Valenciano no se puedan estudiar autores nacidos fuera de la comunidad autónoma valenciana.
El cartel institucional para el Nou d'Octubre no ha seguido la normativa oficial del valenciano, que, por otro lado, el PP llevaba a debate la semana pasada a Les Corts para, como si se tratase de un congreso de Filología, discutir si es la misma lengua que el catalán o no. Un día de la marmota más.
Primeras entrevistas de Mazón después de la DANA
Desde la DANA que azotó València y su área metropolitana el 29 de octubre de 2024, Mazón no había concedido ninguna entrevista a un medio de comunicación. Para este Nou d'Octubre ha roto, por fin, casi un año de silencio. Los medios elegidos han sido, por este orden, OK Diario, Las Provincias y À Punt. La entrevista en la radiotelevisión pública, después de que haya consolidado definitivamente la toma de control del ente por PP y Vox, se iba a emitir este miércoles por la noche.
En las entrevistas publicadas hasta ahora, Mazón ha vuelto a descargarse de todas las responsabilidades. De hecho, en una maniobra que se interpreta de cara más a una defensa judicial que no política, el president de la Generalitat ha afirmado que no habría dado ninguna orden a la exconsellera Salomé Pradas, ni para convocar el CECOPI ni para enviar el mensaje de Es Alert.
Mazón, desde su punto de vista, estaba donde tenía que estar: en una comida en el restaurante El Ventorro con la periodista Maribel Vilaplana, rostro popular de Canal 9, con quien se reunía para ofrecer la dirección de À Punt. El argumento, que la única información que tenía su gobierno entonces era que se trataba de una gota fría normal.
Ahora bien, ¿qué es una gota fría normal? Todos los valencianos lo saben, pero el president insiste en explicarlo: "Que hubiera pueblos inundados, que se viera a personas sacando agua de sus plantas bajas... desgraciadamente estamos acostumbrados". No parece, sin embargo, un contexto para mantener una "comida de trabajo" durante cuatro horas. Sea como sea, el responsable último, para Mazón, es AEMET y su "apagón informativo", una teoría que, a la vista de los datos –e incluso de los nuevos vídeos de la jornada que siguen apareciendo–, resulta casi imposible de sostener.
Así pues, para acabar de cumplir el guion a rajatabla, Mazón ofrecía un titular para la entrevista en Las Provincias: "Quién sabe si Puigdemont acabará diciendo qué pone en nuestro Estatuto, porque él se lo dicta a Illa, y éste a Morant". En estas circunstancias, ¿qué mejor cortina de humo que sacar el comodín de Puigdemont?
El rechazo a Mazón hace peligrar la continuidad del PP
Y es que el Nou d'Octubre también es una fecha tradicional para publicar encuestas que reflejen el momento político que se vive en el País Valencià, a poco más de año y medio de una nueva convocatoria electoral. Levante-EMV ha hecho lo propio y, durante la semana, ha ofrecido los datos de un sondeo que no deja bien parado a Carlos Mazón.
Para comprender el cambio de escenario que ha supuesto la DANA en la política valenciana, podemos retrotraernos a la misma encuesta que publicó también Levante-EMV el Nou d’Octubre de 2024, un par de semanas antes de la catástrofe. Entonces solo había una duda: ¿conseguiría el PP la mayoría absoluta o volvería a necesitar los votos de Vox?
Que se revalidaría el gobierno salido de las urnas año y medio antes, en 2023, después del cambio de rumbo respecto a los gobiernos progresistas anteriores, no estaba en cuestión: solo el PP sacaría más diputados (46) que PSOE (34) y Compromís (11) juntos (la mayoría está en 50 diputados).
Un año después, la derecha volvería a revalidar el gobierno, sí, pero por la mínima y todos los escenarios estarían abiertos. Así, el PP sería la fuerza más votada, con 34 escaños (12 menos que el sondeo anterior), y podría sumar, gracias al crecimiento de Vox hasta los 17 escaños. PSOE (con 32) y Compromís (con 16) les pisarían los talones.
Mazón se ofrece como cartel para 2027
Con el nuevo curso político, Mazón ha empezado a ir dejando mensajes que preparen el terreno para su repetición como cartel electoral en 2027. En la entrevista con Las Provincias, lo ha vuelto a hacer, con una doble negación que, en política, suele ser una clara afirmación: "No niego que le he dado alguna vuelta a volver a ser candidato en 2027".
Ahora bien, ¿qué dice la demoscopia al respecto? Según el sondeo de Levante-EMV, Mazón no sería el mejor cartel para el PP, antes al contrario. Si bien los principales rostros políticos suspenden todos, Mazón, con una valoración sobre diez de 1,67, se destaca claramente en el suspenso respecto a todos los demás. El siguiente menos valorado es José María Llanos, cartel de Vox, con un 3,54, que no deja de ser más del doble que Mazón.
Si se compara al president de la Generalitat con la alcaldesa de València, María José Catalá, también de su partido, la distancia es aún más grande: aunque también suspende, con un 4,54, casi triplica la nota de Mazón. Catalá es, sin embargo, la mejor valorada, ya que supera a Joan Baldoví (4,01) y Diana Morant (3,80).
Ante la pregunta directa de si Mazón debería dimitir, un 82% responde afirmativamente, lo que, obviamente, incluye a la mayoría de los votantes del PP. Así mismo, ante la hipótesis de repetir como candidato en 2027, pocos valencianos comparten el optimismo de Mazón, ya que el 90,2% considera que no lo debería hacer. Mazón, por lo tanto, había preparado un Nou d'Octubre para visualizar una normalidad institucional y política inexistente y, así mismo, reivindicarse como cartel electoral del PP para 2027. Salvado de las protestas por la lluvia, Mazón continúa con los pies en un fango que, sin embargo, cuando tocaba, no pisó.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.