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EUSKADI Urkullu defiende una desescalada que permitiría celebrar elecciones en julio

El lehendakari vuelve al Parlamento Vasco para dar a conocer sus planes de futuro, que incluyen comicios antes de las vacaciones de verano. En un claro mensaje a Madrid, reivindicó que "el estado de alarma y el mando único no pueden aplicarse en menoscabo de los derechos de participación política". 

Urkullu anuncia adelanto
El lehendakari Iñigo Urkullu en una imagen de archivo. EFE/ David Aguilar

El lehendakari no tira la toalla. Pese a no contar con el apoyo de ninguna formación política más allá de su propia casa –incluso sus socios del PSE se manifiestan tímidamente–, Iñigo Urkullu mantiene firme su convicción de celebrar las postergadas elecciones autonómicas en el próximo mes de julio. Así lo ha vuelto a defender este viernes a la mañana en la Diputación Permanente del Parlamento Vasco, donde ha comparecido nuevamente por petición propia.

"Por pura responsabilidad, toca celebrar elecciones", afirmó el mandatario vasco durante su comparecencia. Allí advirtió además que "mientras no haya elecciones y un nuevo Parlamento, no puede aprobarse ninguna ley". 

En un claro mensaje al Gobierno de Pedro Sánchez, el lehendakari sostuvo que "el estado de alarma y el mando único no pueden aplicarse en menoscabo de los derechos de participación política". Este punto ya quedó resuelto en el acuerdo alcanzado a principios de semana entre el PNV y el Ejecutivo de coalición en torno a la prórroga del estado de alarma: a petición de los nacionalistas vascos, se incluyó en el texto que el mantenimiento de la actual situación excepcional no impediría la convocatoria de los comicios.

Urkullu ha remarcado que tanto la campaña electoral como la propia celebración de las elecciones se realizarían bajo un plan de seguridad, aunque de momento su idea no termina de convencer a los grupos de la oposición. El jueves próximo habrá un nuevo encuentro entre el lehendakari y los grupos políticos para analizar esa convocatoria, que podría realizarse el 12 o 19 de julio. La decisión final recaerá en Urkullu, que deberá tener en cuenta el plazo legal de 54 días para encajar la convocatoria. Previamente se pondrá fin al estado de alerta sanitaria que decretó el propio lehendakari al inicio de esta crisis. 

El Gobierno central, a través de la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, ha avanzado esta misma semana que "no hay ningún impedimento" para que se realicen esas elecciones "con la máxima cautela y coordinación".

En su comparecencia, Urkullu también aprovechó para presentar las distintas medidas de desescalada que tomará el Gobierno Vasco, al tiempo que garantizó que las UCIs estarán preparadas en caso de rebrote. Habló, además, de "cogobernanza" como marco para gestionar este proceso. 

"Clave electoral"

Luego llegaron las críticas de la oposición. Maddalen Iriarte, de EH Bildu, puso en duda el carácter "científico" del informe entregado días atrás por el lehendakari para justificar su propuesta de elecciones en julio. Jon Hernández, portavoz de Elkarrekin Podemos, lamentó que el Gobierno Vasco funcione ahora mismo "en clave electoral" y advirtió que el discurso del lehendakari ha estado "encaminado" precisamente hacia las elecciones. "El único partido que funciona en clave de candidato es usted", dijo por su parte el portavoz del PP, Carmelo Barrio.

Mientras tanto, la secretaria general del PSE y candidata socialista, Idoia Mendia, afirmó que su formación "respaldará la decisión" del lehendakari "si tiene aval sanitario y garantiza la participación política sin ninguna restricción". Del mismo modo, señaló a Urkullu que en caso de organizar las postergadas elecciones "va a contar con la plena colaboración del Presidente y del Gobierno de España, sin interferencias, para que las garantías sean las máximas posibles".

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