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Cloacas del Estado La vicepresidenta evita responder sobre el chantaje al rey y al CNI de la 'brigada política' de Interior

La portavoz de Podemos le plantea una batería de preguntas sobre las amenazas y chantajes de policías como el comisario Villarejo en medio de un clima enrarecido en los servicios secretos del estado y la policía.

Soraya Sáenz de Santamaría, en el Congreso. EFE/Sergio Barrenechea

JUAN ANTONIO BLAY

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se ha negado a contestar la batería de preguntas que le ha planteado la portavoz del grupo parlamentario de Podemos, Irene Montero, en torno al escándalo generado por la publicación de unas grabaciones realizadas al anterior jefe del estado, el rey emérito Juan Carlos I.

Sáenz de Santamaría también se ha negado a responder a la pregunta formulada en torno a las amenazas del comisario Villarejo, actualmente ya en excedencia, en el caso de que fuera convocado a la comisión parlamentaria de investigación sobre el ex ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.

Han sido dos de las ocho preguntas que la portavoz de la formación morada ha realizado esta mañana al inicio de la sesión de control, que no ha contado con la presencia de Mariano Rajoy, por lo que este enfrentamiento ha abierto el pleno de la cámara en medio de una gran expectación al estrenarse Irene Montero en su nueva función.

La vicepresidente, lejos de dar respuesta, ha acusado a su interpelante de “crear el pseudoparlamentarismo” por plantear esas preguntas que, a su juicio, “hace una semana no le daba importancia”. “El Gobierno se dedica a dar credibilidad a las instituciones frente a otros que se dedican a desprestigiarlas”, ha dicho en un momento de su respuesta.

“El Gobierno se dedica a dar credibilidad a las instituciones frente a otros que se dedican a desprestigiarlas”

En su serie de preguntas, la portavoz de Podemos se ha interesado por si en el Gobierno había constancia de “quiénes son los responsables de la filtración de estas escuchas al rey emérito”. Asimismo, ha recordado que Javier Ayuso, exdirector de Comunicación de de la Casa del Rey , ha reconocido públicamente que “se estaban cumpliendo las amenazas del comisario Villarejo según la cual “si no se desimputaba a Villarejo por el caso del Pequeño Nicolás iba a empezar a sacar cosas del CNI y del rey”.

Irene Montero, directamente, le ha preguntado a la vicepresidenta Sáenz de Santamaría si el comisario Villarejo era uno de los filtradores (de las conversaciones) y si, en consecuencia, esas filtraciones eran “el cumplimiento de una amenaza a los servicios de inteligencia y a la corona”. Y en esa línea, la portavoz ha preguntado si el ex número dos de Fernández Díaz cuando fue ministro, el comisario Del Pino, tuvo algo que ver con las filtraciones. También si existen más grabaciones de conversaciones del anterior monarca.

La portavoz también se ha interesado por conocer la opinión de Sáenz de Santamaría si unas nuevas grabaciones “pueden estar en manos del tertuliano Eduardo Inda. ¿Le preocupa a usted que el tertuliano Eduardo Inda tenga acceso a escuchas al rey emérito?”, ha exclamado Montero.

Dentro de la batería de preguntas, Montero ha citado las grabaciones difundidas por Público en las que el ex comisario Villarejo aseguraba que si el parlamento le llama a comparecer (ante la mencionada comisión de investigación) “todavía yo tengo gente por ahí y van a ver que tendrían problemas”. También ha querido conocer si hace suyas las declaraciones de fuentes del CNI, según las cuales “cuando el CNI recibe un órdago siempre responde 'quiero'" o "el Estado somete a Villarejo o Villarejo someterá al Estado". 

Ayuso reconoció que se estaban cumpliendo las amenazas del comisario Villarejo para que le desimputaran

Finalmente, la portavoz ha querido conocer por boca de la vicepresidenta si el Gobierno iba a tomar alguna medida “ante la amenaza expresada por el ex comisario Villarejo hacia los diputados y diputadas de esta cámara”. Montero le ha retado a que le respondiese a todas las cuestiones para no tener que recurrir al refrán de que “quien calla otorga”.

Pues bien, la vicepresidenta ha hecho oídos sordos y ha dedicado su tiempo a descalificar a la formación morada antes que procurar dar una respuesta, aunque fuera en términos políticos, a su interpelante. ”Si lo que quería su grupo político es crear estilo, lo ha conseguido. La semana pasada su compañero Ramón Espinar (portavoz de Podemos en el Senado) se refería a esas noticias (las filtraciones de las grabaciones) de pseudoperiodismo; pues bien, ahora usted crea el pseudoparlamentarismo con planteamientos más propios de una asamblea de Podemos”.

La vicepresidenta, que se ha lamentado por “sufrir hasta sus modales”, no ha dado respuesta a unos episodios “de hace más de veinte años, cuando usted estaba en primaria y yo en primero de carrera”. Esa ha sido su única justificación para negarse a dar una contestación a la catarata de preguntas formuladas por la portavoz Montero.