Vox se rompe en el Ayuntamiento de Madrid y tendrá dos portavoces hasta que resuelva su guerra interna
La formación sigue en guerra abierta entre Santiago Abascal y Javier Ortega-Smith, que se resiste a ceder su portavocía en el Ayuntamiento de Madrid en favor de Arantxa Cabello, nueva designada por el partido.

Madrid--Actualizado a
La guerra interna en Vox sigue sin resolverse y la formación de extrema derecha tendrá a partir de ahora dos portavoces en el Ayuntamiento de Madrid. Los servicios jurídicos de la institución han desestimado (algo previsible) la petición de Ignacio Garriga y Santiago Abascal de cesar a Javier Ortega-Smith como portavoz del grupo, pero los ultras han pactado votar por separado cualquier votación que se ejecute durante los plenos de Cibeles hasta que se resuelva la crisis, que por ahora tiene a Smith y otros dos concejales suspendidos de militancia. Vox tendrá que resolver su escisión sin que ningún órgano ajeno medie para ello.
Javier Ortega-Smith accedía este martes al pleno del Ayuntamiento de Madrid en compañía de Carla Toscano e Ignacio Ansaldo. Los tres concejales, suspendidos cautelarmente de militancia en Vox por no acatar las órdenes de su líder, ni siquiera miraban a Arantxa Cabello cuando esta ocupaba su lugar en la cámara. Cabello, la elegida por la cúpula nacional de Vox para suplir a Ortega, entraba sin dirigir la palabra al resto de compañeros, tampoco a Fernando Martínez Vidal, el único concejal del grupo que tiene a su favor y que este martes se dejó ver con Ortega-Smith.
En sus intentos por darle normalidad a su portavocía, la intervención de Ortega versaba sobre "empadronamientos ilegales" en la ciudad de Madrid. En su réplica, el alcalde José Luis Martínez-Almeida respondía con sorna: "¿Está usted seguro de querer hablar hoy de empadronamientos ilegales?". El concejal ultra no entraba al juego y se limitaba a hacer una intervención sobre la cuestión, sin dar pábulo a la guerra interna.
La división en Vox quedó constada durante los primeros minutos de pleno. El primer punto del día consistía en aprobar el acta el pleno del pasado enero. En ese trámite en el que el portavoz de cada grupo da el visto bueno, en Vox hubo tres voces entre los cinco concejales: primero Cabello, luego Martínez Vidal y, por último, Ortega Smith que se autoproclamaba como voz del "grupo municipal Vox".
Vox no ha dado explicaciones que justifiquen la decisión de apartar a Ortega Smith, aunque hace unos meses ya se hizo sintomático su aislamiento al ser retirado de las labores de portavoz adjunto en el Congreso de los Diputados, cargo que fue a parar a Carlos H. Quero. "Yo creo que hay personas que llevan tiempo obsesionadas con eliminar del partido a todos aquellos que hayan podido tener notoriedad, que hayan podido tener personalidad en sus opiniones", explicaba Ortega-Smith como motivos para su cese.
En Vox esperan que, al haber suspendido de militancia a los tres concejales opositores, los dos que aún quedan son los tienen la autoridad de designar a la nueva portavoza. El artículo 73.3 de la norma que regula las bases del régimen local aborda esta situación de manera específica. "Cuando la mayoría de los concejales de un grupo político municipal abandonen la formación política que presentó la candidatura por la que concurrieron a las elecciones o sean expulsados de la misma, serán los concejales que permanezcan en la citada formación política los legítimos integrantes de dicho grupo político a todos los efectos", dice el precepto, también contemplado en el Reglamento Orgánico del Pleno del consistorio madrileño.
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