Por qué Michael Jackson es imposible de cancelar
El estreno de 'Michael' ha sido un éxito absoluto en la taquilla, a pesar de que las críticas no acompañan y la cinta esconde los pasajes más oscuros en la vida del ídolo.

Zaragoza-
Michael apunta a ser uno de los grandes éxitos de taquilla de 2026. En su primer fin de semana, la película dirigida por Antoine Fuqua recaudó más de 97 millones de dólares solo en el mercado estadounidense, a lo que se ha de sumar lo cosechado en el resto del mundo. Unos números estratosféricos que acumulan titulares, récords, por ejemplo es el estreno de un biopic más taquillero de la historia, y prometen unos pingües beneficios una vez termine todo el circuito de exposición. ¡Todo ello a pesar de las malas críticas generalizadas!
En realidad, la noticia no sorprende en demasía. Las películas basadas en historias reales suelen funcionar bien en taquilla y solo en el mundo de la música hay ejemplos para dar y vender: Elvis (2022), Bohemian Rhapsody (2018), Rocketman (2019)... Por ello, un proyecto que repasa la vida de Michael Jackson, el mismísimo rey del pop, estaba destinado a ser un éxito absoluto. Sin embargo, dentro de este maremágnum de entradas vendidas alguien ha levantado la voz contra la película, y no por su cuestionada calidad cinematográfica.
Las críticas a 'Michael', la película sobre el rey del pop
Se trata de Dan Read, director del documental Leaving Neverland (2019) que denunciaba algunos de los supuestos abusos sexuales infantiles llevados a cabo por el cantante en su rancho familiar. Concretamente, la cita recogía los testimonios de Wade Robson y James Safechuck, así como de algunos familiares suyos, quienes detallaron con gran crudeza algunas de las prácticas abusivas a las que, según declararon, fueron sometidos durante su infancia y preadolescencia.
“En el caso de Jackson, es un fenómeno cultural tan grande que no hay nada que puedas hacer para eclipsarlo. Quiero aclarar que no estoy pidiendo que se cancele a Jackson ni que nadie deje de escuchar su música; pero la historia de Wade y James también merece respeto. Lo que hace la película es construir una versión de los hechos que, en esencia, presenta a Wade, James y otros que han acusado a Jackson de abusos sexuales a menores como mentirosos, sin llegar a decirlo explícitamente”, dijo Read en una entrevista a Variety.

Sin embargo, a pesar de lo duro de las declaraciones ofrecidas en el documental, la respuesta de la audiencia no fue rotunda, sino más bien de confusión generalizada. En su momento se publicaron varias piezas periodísticas al respecto, intentando responder a una pregunta que atormentaba a varias generaciones de fans: ¿qué hacemos ahora con Michael?
Quizá, la persona más clarividente a la hora de expresar en conflicto interno fue Stephanie Zacharek en Time, quien escribió: “Quizá le debamos una gratitud extraña y corrompida por todo lo que nos dio, sobre todo ahora que vemos que él no entendía que necesitaba reservarse algo para sí mismo. Y tal vez podamos guardar algo de compasión por un hombre que, en su cerebro confuso, presuntamente dañó a niños. La de Jackson es uno de los tipos de tragedia más complejos, uno que nos exige sostener el sufrimiento de aquellos a quienes hizo daño tan cerca como sostenemos la alegría que nos brindó. Es un abrazo complicado, casi imposible”.
Lo cierto es que una vez superado el shock inicial, su música siguió sonando y, ahora, Michael demuestra que su figura no ha perdido ni un ápice de interés para sus fans. Todo ello a pesar, o quizá debido a ello, que la película rehuye de manera activa el mostrar cualquier sombra de duda sobre la estrella. De hecho, se llegó a rodar un segmento sobre las acusaciones de abuso sexual que Jordan Chandler, de 13 años, realizó sobre Jackson en 1993. Sin embargo, finalmente se quedó fuera en la sala de montaje a pesar, incluso, que Fuqua ha declarado a The New Yorker que su intención con esas escenas era exonerar a Jackson.
A este respecto, una de las personas más críticas con el contenido de Michael ha sido, precisamente, la hija del artista, Paris Jackson. “La película está dirigida a una sección muy específica de los fans de mi padre que todavía viven en esa fantasía, y van a estar felices con ella”, dijo sobre la cinta. A lo que añadió: “Hay muchas cosas edulcoradas, la historia está controlada, hay muchas inexactitudes y muchas mentiras directamente”.
Por qué los fans no le dan la espalda a Michael Jackson
Lo primero que hay que remarcar es que Michael Jackson nunca ha sido condenado por ninguna alegación que tenga que ver con abuso sexual o pederastia. En 1993 llegó a un acuerdo privado con el citado Chandler, por el que desembolsó unos 23 millones de dólares a cambio de que retirase los cargos presentados. Sí que llegó a ir a juicio en 2005, cuando resultó no culpable de diez cargos, incluidos varios por presunto abuso sexual infantil a Gavin Arvizo, quien también tenía 13 años. Finalmente, Leaving Neverland salió después de su muerte en 2009, y aunque dio pie a varias demandas civiles cruzadas, ninguna se tradujo en una condena al artista.
Así pues, las sospechas y acusaciones sobre Michael Jackson se mueven siempre en el terreno del relato. De hecho, la propia familia del artista propulsó el documental Neverland Firsthand (2019), una respuesta directa a Leaving Neverland que contaba con los testimonios de dos sobrinos de Michael y que ponía en duda las intenciones de Robson y Safechuck. Evidentemente, quien crea fervientemente en la inocencia del artista no debería tener ninguna contradicción moral en seguir consumiendo su música. El caso llamativo se produce en aquellas personas que, si bien quedaron impactadas con los testimonios, no han cambiado su imagen de él. O mejor dicho, experimentan una suerte de disociación en la que dos Michael Jackson completamente dispares conviven en su imaginario.
La compleja relación entre ídolo y fan
Evidentemente, algo así solo puede suceder en casos muy específicos. Prácticamente nadie reivindica la figura de R. Kelly, condenado por varios delitos sexuales graves, incluidos algunos contra menores, a pesar de tener en su repertorio algunos temas icónicos como I believe I can fly (1996). Pero Michael Jackson está varios niveles por encima. Es el rey del pop, una figura que ha acompañado a varias generaciones de aficionados a la música, pues saltó a la fama a finales de los 60 siendo solo un niño con The Jackson 5. Y este no es un asunto baladí, pues el fenómeno fan es una parte importante en la formación de la personalidad de cada individuo.
Esta idea queda defendida en un estudio de la Universidad de Washington State, el cual explica que la música pop para adolescentes funciona como un sistema de significados que sus jóvenes oyentes utilizan para desarrollar un sentido de identidad personal y social; especialmente en torno al amor, las relaciones y el ocio. De esta manera, no debe entenderse como mero entretenimiento, sino que ofrece plantillas culturales que los adolescentes emplean para imaginar quiénes son, con quién quieren identificarse y qué lugar ocupan dentro de su grupo de iguales.
Una dirección hacia la que apunta también toda investigación realizada en torno al fenómeno fan. Por ejemplo, en el artículo científico Sentido de pertenencia y cultura fandom en jóvenes y adolescentes se apunta que los jóvenes encuentran en el fandom los jóvenes una red de apoyo, un lenguaje compartido y un espejo en el que reconocerse. De este modo, no existe una identidad sin el ídolo, ya que sus elementos característicos, entre los que se incluyen sus canciones, pero también su historia o su estética, se integran en la narrativa personal del aficionado. Y aquí llega lo interesante en este caso: esa huella no desaparece con el tiempo. Es decir, aquellas personas que fueron fans de Michael Jackson durante su juventud siguen, en cierto modo, ligados a él en su etapa adulta, lo que hace más difícil digerir ciertos testimonios respecto a su persona.
Este fenómeno está relacionado con el concepto del bache de reminiscencia, según el cual los acontecimientos y estímulos más recordados son aquellos que se producen entre los 10 y los 30 años. De hecho, un estudio de la Universidad de Jyväskylä, en Finlandia, en el que participaron unas 2.000 personas de 84 países distintos, probó que las canciones más recordadas y emocionalmente significativas son aquellas que se descubren en torno a los 17 años. De ahí que los investigadores concluyeran que la música que escuchamos durante la adolescencia moldea gran parte de quienes somos en el futuro.
Y esto nos devuelve a la pregunta inicial: ¿por qué Michael Jackson es tan difícil de cancelar? Básicamente, porque el rey del pop forma parte de la vida de muchas personas de una manera más profunda de lo que podría parecer a simple vista. Su música, pero también su leyenda, se ha incrustado en la identidad de quienes crecieron con ella; por eso entra en conflicto, dialoga e incluso resiste frente a las supuestas atrocidades que la persona detrás del artista pudiera haber cometido (o no). Ante un biopic como Michael, muchos espectadores buscan reencontrarse con el relato que les enamoró de la figura pública, la "fantasía" de la que hablaba Paris Jackson, pues el mismo que ayudó a moldear quienes son en la actualidad.


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