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Bruselas, la última ciudad que decide barrer las colillas de sus calles a base de multas

La capital belga comenzará a sancionar con hasta 200 euros a quienes tiren los restos de sus cigarros al suelo, uniéndose así a otras ciudades estrictas con los residuos del trabajo como Lisboa, Tokio o Getafe. 

Bruselas comenzará a multar con sanciones de 50 a 200 euros a quienes tiren sus colillas al suelo. / Pixabay

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Desterrados ya de los recintos cerrados desde hace años, ahora la lucha por eliminar todo rastro de los cigarrillos ya se ha extendido hasta las vías públicas. Bruselas es la última ciudad que ha decidido actuar frente a las colillas que llenan sus aceras y a partir de 2020 comenzará a multar con sanciones de 50 a 200 euros a quienes tiren sus cigarros al suelo. 

Bélgica no es precisamente un país modélico en la lucha antitabaco. Aprobó la subida de la edad mínima para comprarlo de 16 a 18 años este 1 de noviembre, siendo el último país de la Unión Europea en hacerlo, tal y como informa El País. No obstante, esta iniciativa ha visto la luz gracias a la concelaja del partido ecologista Zoubida Jellab. 

A pesar del avance, esta no es una medida original por parte de Los Verdes belgas, sino un habitual entre los partidos ecologistas europeos. Uno de los mayores exponentes de esta lucha contra las colillas es Portugal y más concretamente su capital, Lisboa. Allí, el alcalde socialista Fernando Medina aprobó multas de hasta 1.500 euros para quienes lanzaran los restos de sus cigarros a la calle, entre otras medidas dispuestas a promover la limpieza en la ciudad. 

Más allá de Europa, Japón es uno de los grandes estandartes de la lucha contra el tabaco en sus ciudades. Allí, en ciertos distritos de Tokio no solo está multado arrojar colillas al suelo, sino también prohibido fumar en cualquier tipo de vía o espacio público. El tabaco ha quedado restringido a unos pequeños espacios para fumadores dispuestos en algunas calles. 

Zona habilitada para fumadores en una vía de Tokio. / Reuters

No hace falta, sin embargo, salir de nuestro país para hallar más ejemplos en el intento de limpiar todo rastro de colillas de las calles. El municipio madrileño de Getafe se unió a la larga lista de ciudades que abogan por una mayor limpieza de sus espacios públicos este mismo año, aprobando una serie de sanciones entre las que se incluían multas de 1.500 euros para los fumadores que arrojen sus cigarros al suelo, según recoge The Objective