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Laicismo El obispo inunda la Mezquita de Córdoba con pasos de Semana Santa

Una plataforma ciudadana denuncia las continuas “arbitrariedades” del prelado contra el monumento omeya y reclama un plan director que regule los usos del conjunto monumental declarado Patrimonio Mundial por la Unesco.

Pasos de Semana Santa en el interior de la Mezquita de Córdoba.

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El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ha inundado el Conjunto Monumental Mezquita Catedral con decenas de pasos de Semana Santa en una nueva exhibición de dominio católico y cofrade sobre la obra cumbre del arte omeya en Occidente.

La Mezquita de Córdoba fue incluida por la Unesco en 1984 en el listado de monumentos del Patrimonio Mundial como “testimonio irreemplazable de la civilización del Califato de Córdoba” y “uno de los tipos ejemplares de la arquitectura del islam”.

Desde que la Plataforma Mezquita Catedral, Patrimonio de Todxs, con el respaldo de 400.000 firmas, denunció en 2014 la inmatriculación del monumento por el obispo sin aportar documentos de propiedad, el Cabildo catedralicio no ha hecho sino intensificar la organización de muestras y exposiciones de iconografía católica, en “clara vulneración de los principios y valores reconocidos por la Unesco y en perjuicio de los millones de turistas”, que viajan a Córdoba cada año para conocer la joya andalusí, según denuncia el colectivo ciudadano.

La nueva muestra organizada por el obispo incluye 43 pasos procesionales de gran porte y ocupa la práctica totalidad del extraordinario bosque de columnas característico del oratorio omeya, lo que dificulta enormemente la contemplación del espacio y “desvirtúa su narrativa histórica”. La Plataforma ha hecho público este miécoles un comunicado denunciando este nuevo “despropósito” del prelado cordobés y pidiendo a la Junta de Andalucía que ponga en marcha un plan director que regule los usos del conjunto monumental, tal como recomienda la Unesco para todos los bienes del Patrimonio Mundial.

Otro obispo de Córdoba, Alonso Manrique, ordenó construir en el siglo XVI una catedral en el corazón de la más importante Mezquita de Al Andalus y, desde entonces, constituye un espacio híbrido único en el mundo por la confluencia de dos estilos arquitectónicos y dos religiones monoteístas. Tras la inmatriculación de la Mezquita hace trece años, el Cabildo catedralicio borró su nombre universal de todos los folletos turísticos y exigió a las autoridades civiles que usaran únicamente el de Catedral, lo que provocó una gran reacción ciudadana, que acabó obligando al obispo a rectificar. Hoy el nombre del monumento vuelve a ser Conjunto Monumental Mezquita Catedral.

En 2015, más de cien expertos de 36 universidades y 10 países distintos lanzaron un manifiesto público deplorando “el desprecio hacia el significado del monumento” y el “secuestro de su memoria” por parte del Obispado de Córdoba. La Plataforma ciudadana ha presentado decenas de informes ante el Defensor del Pueblo Andaluz y la Consejería de Cultura pidiendo una gestión profesional y un órgano rector que evite las “continuas arbitrariedades” del obispo.

Junto con las habituales exposiciones cofrades, organizadas “sin criterio museístico”, la Plataforma Mezquita Catedral critica la “desnaturalización” del monumento andalusí impulsada por el Cabildo, como, por ejemplo, la colocación de una escultura de San Juan de Ávila y un facistol junto al Mihrab de Abderramán III, el elemento central del oratorio islámico; la construcción de un baño en la Quibla; la ubicación de carteles publicitarios en los muros milenarios de la Mezquita; o el proyecto de trasladar las taquillas del monumento al Palacio Episcopal.

El colectivo ciudadano muestra su “estupor” por la autorización de la Delegación de Cultura de la Junta de una exposición de estas dimensiones y ha solicitado por escrito el proyecto técnico de la muestra, así como las prescripciones y recomendaciones formuladas al Cabildo por parte de la administración.

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