Altri sí, Altri no
El proyecto de la macrocelulosa que la multinacional portuguesa quiere construir en Palas está pendiente del resultado de varias batallas jurídicas, sociales y políticas.

Marta Veiga Izaguirre / Luzes
Lugo--Actualizado a
El proyecto de instalación de una macrocelulosa en medio de Galicia enfrenta a varios Goliats (Junta, multinacionales, capital financieiro, lobbys) con un montón de Davides (vecinos, ecologistas, alcaldes y algunos partidos políticos). Una guerra que está marcando la legislatura en Galicia y cuyo desenlace va a depender del resultado de varias batallas en distintos ámbitos.
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1. Una tupida red de contestación social
Las primeras muestras de disconformidad con aquella propuesta de biofábrica de fibras textiles al lado del río Seco, en la confluencia de Palas de Rei, Santiso y Melide, que anunció Alberto Núñez Feijoo antes de marcharse a Madrid en la primavera de 2022, vinieron del movimiento ecologista. Para cuando el primer partido de la oposición, el BNG, hizo público su rechazo después de las autonómicas de 2024 y de la publicación del proyecto en el Diario Oficial de Galicia, los colectivos vecinales llevaban meses de trabajo. Meses de buscar asesoría científica y de tomar nota de experiencias como la lucha contra Ence o contra la mina de Touro. Buscaron la complicidad también Ulla abajo y en la ría de Arousa. Como había sucedido dos décadas atrás con Nunca Máis, a la gente de Ulloa Viva la acusaron de ser violenta. Por ahora, están funcionando las demostraciones de fuerza multitudinarias y pacíficas, pero también las romerías, fiestas y las pequeñas reuniones informativas. La capilaridad del movimiento se percibe incluso en los bises de los conciertos, donde se pide "Outra sí, Altri no".
2. La más que previsible judicialización
En julio de 2024, el presidente del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), José María Gómez y Díaz-Castroverde, reconoció en la Cadena Ser que el proyecto es susceptible de ser judicializado, en virtud del elevado volumen de alegaciones —un total de 23.000— presentadas. Fue la sociedad Impulsa Galicia, creada por la Xunta, Abanca, Reganosa y Sogama para "agilizar proyectos tractores", la que acudió en busca de socio para proponerle una inversión que se vinculó entonces a la necesidad de una industrialización (sic) de la provincia de Lugo, toda vez que el futuro de Alcoa en A Mariña se barruntaba incierto. A Altri, que se acompaña de Greenalia como socio local menor, se le puso una alfombra roja en la forma de proyecto estratégico industrial, un mecanismo aprobado por la puerta de atrás en una ley de acompañamiento a los presupuestos de la Xunta que rebaja los requisitos y los plazos. El presidente del TSXG había señalado entonces que el paso previo a que el proyecto llegue a los tribunales es su autorización por la Xunta. Ninguna empresa desea instalarse donde no la quieren, dicen desde Altri, ni quiere tampoco el desgaste de los juzgados. Contamos con un antecedente bien próximo en las 60 suspensiones cautelares de parques eólicos tramitados por la Xunta que lleva el TSXG.
3. Que se visibilice disidencia en el PPdeG
En la presentación de la gala de los premios Maestro Mateo del audiovisual gallego, que se celebraron el 15 de marzo en Lalín, el alcalde de esa localidad pontevedreesa, Xosé Crespo, anunció qe a los premiados, nominados y gente del sector en general los recibiría "un municipio que aún no está muy contaminado; a ver lo que dura". "El eucalipto aún no ha nos ha colonizado mucho. Y no es fácil aguantar, por el tema económico, pero sí que es cierto que nuestra comarca, la Terra do Medio...". El primero edil de la villa del Deza dejó la frase sin terminar. En la Terra do Medio, los municipios de A Ulloa, Melide y Deza más directamente afectados, el PP solo gobierna en Palas, Lalín y Monterroso –en este caso, en minoría–. Hasta ahora, lo más próximo en las filas del PP a una posición crítica con Altri han sido esas declaraciones vagas de Crespo, pero de puertas adentro no existe una postura monolítica entre la militancia local. Lo que sí tenemos por seguro es que se hará casus belli de los resultados de las municipales de 2027 en Palas, el único de todos los concellos del entorno donde no ha habido alternancia política desde 1983.
4. Una oposición contundente del PSdeG.
El exalcalde socialista de Monterroso, Antonio Gato, fue la primera voz ligada al PSdeG que se irguió contra Altri. Lo hizo en una tribuna abierta en El Progreso de Lugo. Altri llegó hasta Impulsa y la Xunta de la mano de Acento, la consultora del exministro socialista José Blanco. Insisten en A Ulloa que si Blanco, candidato dos veces a la Alcaldía de Palas, no fuera vecino de la villa y supiera que el difunto de Leandro Quintas se había hecho con 800 parcelas hasta juntar un terreno que supera las 250 hectáreas entre Santiso y Palas, nunca nadie habría mirado hacia el lugar de A Vacariza, en la parroquia de Remonde, donde Altri planea levantar la celulosa. Tanto las Juventudes Socialistas de Galicia como las portavoces de Palas, Melide o Arzúa, y ediles de hasta 20 municipios ubicados a lo largo del curso del Ulla hasta la ría de Arousa, manifestaron enseguida su contrariedad. A ellas suman versos libres, como Pablo Arangüena o Xosé Benito Reza. Con todo, el ascendiente de Blanco es aún importante en Madrid, Galicia y Bruselas, y la militancia de base del PSdeG no oculta su descontento con la falta de contundencia del secretario general de los socialistas gallegos, José Ramón Gómez Besteiro, ni de los presidentes socialistas en las diputaciones de Lugo –José Tomé– y A Coruña –Valentín González Formoso–. Besteiro, con todo, fue quien anunció que el Gobierno de Pedro Sánchez no incluirá en el plan 2025-2030 del Ministerio para la Transición Ecológica la subestación eléctrica con la que Altri contaba para garantizarse el suministro de energía que precisa su actividad.
5. Que no lleguen las ayudas públicas.
En los primeros días de febrero de este año informaba Greenfiber —la sociedad participada por Altri y Greenalia para llevar adelante el proyecto Gama, que es el nombre que le pusieron a la iniciativa de macrocelulosa— de que está tramitando una ayuda directa de 250 millones de euros con el Ministerio de Industria, ya que la línea 4 (descarbonización) de los fondos europeos Next Generation llegó con "mucho menos presupuesto del esperado". Alega la empresa que, en 2023, Arcelor recibió 450 millones de euros —a los que renunciaría— en el marco de los perte de descarbonización, pero ¿qué va a descarbonizar Altri en A Ulloa si aun no tiene actividad alguna allí? Altri y Greenalia, que prevén invertir mil millones, demandan un cuarto del presupuesto en ayudas públicas para que el proyecto sea rentable, por lo que serán determinantes las decisiones del Ministerio de Industria y de la Comisión Europea. No parece que una factoría que consume tanta agua como todo el consumo humano de la provincia de Lugo cumpla con el principio de no causar un daño significativo que se exige para contar con el visto bueno de la UE. En este punto, a la Xunta le sirve también la narrativa del agravio, de lo malo que es el ejecutivo de Pedro Sánchez con Galicia.
6. La falta de unanimidad en el sector.
Una encuesta de la Asociación Forestal de Galicia dejaba en evidencia en abril de 2024 que la unanimidad en el sector sobre las pretendidas bondades de Altri no es tal. Así, un 52% se mostraba favorable, un 40% lo rechazaba frontalmente y solo la un 30% le parecía que el emplazamiento es adecuado. Por mucho que empresa y Xunta se empeñen en el greenwashing, el proyecto Gama ni es de economía circular ni cierra ningún ciclo, ya que la industria de la moda gallega (Inditex, vaya) deslocaliza toda su confección, sobre todo en el sureste asiático. Sobre este aspecto, Canopy, la principal consultora del sector textil en el mundo, aboga por la reutilización de tejidos y pidió a finales de 2024 la paralización definitiva del plan para Palas.
7. La presión de otras empresas.
Serán determinantes también las suspicacias que está causando esta iniciativa estrella apadrinada por la Xunta en el ecosistema patronal gallego. La todopoderosa Inditex apuesta por un grupo textil finés que, en la línea de Canopy, promueve el reciclaje. Sabemos que Naturgy, concesionaria del embalse de Portodemouros del que se pretende obtener el agua, presentó alegaciones. Asimismo, la nueva pastera promovida para Palas entraría en competencia directa con Ence, que ostenta una posición crucial en el mercado forestal en Galicia. Prácticamente el grueso de las "exportaciones" del eucalipto gallego se dirigen tan lejos como a Navia, la planta que Ence posee en el occidente de Asturias.
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