Cómo los ricos saquean el planeta y qué pueden hacer los gobiernos para evitar el desastre climático
Un estudio de Oxfam Intermón analiza cómo los responsables de que el planeta se avoque al colapso son los más privilegiados pero quienes pagan el precio de sus acciones son los más vulnerables.
Desde el Acuerdo de París en 2015, el 1% más rico de la población mundial ha consumido más del doble del presupuesto de carbono restante que la mitad más pobre.

Madrid--Actualizado a
Desde 1990, el 0,1% más rico produce más contaminación por carbono en un solo día que alguien del 50% más pobre durante todo un año. Así lo determina el último informe que publica este miércoles Oxfam Intermón, El saqueo climático: cómo unos pocos poderosos están llevando al mundo al desastre. El estudio pone cifras a la influencia de la desigualdad económica en la crisis climática y refuerza la idea de que no todo el mundo contamina por igual, ni tampoco sufre del mismo modo las consecuencias de la emergencia ambiental. Son los más privilegiados del mundo los principales responsables de que el planeta se avoque al colapso, pero quienes pagan el precio de sus acciones son las personas más vulnerables.
Para realizar este estudio, se utilizaron los datos sobre las emisiones por consumo nacional de 196 países entre 1990 y 2022 del Atlas Global del Carbono, que abarca casi el 99% de las emisiones mundiales. Para las estadísticas, se utilizaron las emisiones mundiales totales entre 1990 y 2023. Las emisiones nacionales derivadas del consumo se asignaron a los individuos de cada país basándose en una relación entre los ingresos y las emisiones, utilizando los datos más recientes sobre la distribución de los ingresos de la Base de Datos sobre Desigualdad Mundial, del Instituto Medioambiental de Estocolmo. A continuación, estas estimaciones se clasificaron en una distribución mundial según los ingresos.
Desde el Acuerdo de París en 2015, el 1% más rico de la población mundial ha consumido del presupuesto de carbono más del doble que la mitad más pobre. El presupuesto de carbono hace referencia a la cantidad de emisiones de gases que se puede permitir el planeta para evitar que la temperatura global del planeta alcance un determinado nivel. El histórico acuerdo internacional firmado hace ya una década limitaba este calentamiento a 1,5ºC por encima de los niveles preindustriales. Se estableció esta cifra porque se considera un punto de no retorno. Si se cruza este umbral, muchos de los efectos de la crisis climática podrían ser irreversibles. De acuerdo con el informe de Oxfam, si todas las personas generasen las mismas emisiones que alguien que se encuentre entre el 1% más rico del mundo, el presupuesto de carbono se agotaría en menos de tres meses.
"Sabemos que el presupuesto de carbono que nos queda es poco", declara a Público Lourdes Benavides, responsable de Justicia Climática de Oxfam Intermón. Alerta de que pasar del calentamiento del 1,5ºC a los 2ºC supone "un nivel de incertidumbre mayor y, más allá, no sabemos si quiera el mundo que nos podemos esperar". Benavides pone el foco en cómo "unos pocos saquean y emiten en unas cantidades que no nos podemos permitir".
Si todo el mundo generara las mismas emisiones que alguien del 1% más rico, el presupuesto de carbono se agotaría en menos de tres meses
Y el problema crece. Las emisiones del 1% han aumentado en los últimos 35 años. Según el estudio, desde 1990 se ha incrementado en un 13%. Y cuanto más rico, más aumenta. El 0,1% de la población más privilegiada ha elevado sus emisiones en un 32%. Por el contrario, el 50% de la población más pobre las ha reducido un 3%. Siguiendo los cálculos de Oxfam, el 1% contamina 100 veces más que el 50% más desfavorecido y hasta 300 veces más que el 10% de la población con menos recursos. Además, el percentil más alto —el 0,1%— emite más de 800 kilos de CO2 al día, mientras que el 50% más bajo emite de media dos kilos diarios. Es decir, la cima de la pirámide contamina más en un único día que la mitad del planeta en todo un año.
Si las emisiones de CO2 continúan al nivel actual, el presupuesto de carbono se habrá agotado en dos años
Con estos datos sobre la mesa, Oxfam realiza una estimación desalentadora: si las dinámicas de consumo continúan así, el presupuesto de carbono se habrá agotado en dos años. Un estudio publicado el pasado mes de junio por el programa Copernicus —dependiente de la Comisión Europea— calcula que el presupuesto se agotaría en tres años si las emisiones de CO2 se mantienen al mismo nivel que en 2024. Asimismo, advierte que si las emisiones continúan al nivel actual, el calentamiento global provocado por el ser humano alcanzaría 1,5 °C en aproximadamente cinco años.
La desigualdad económica en España
Las dinámicas que tienen lugar a escala internacional se replican también de manera interna dentro de España. Una persona del 0,1% con mayores ingresos genera una huella de carbono que equivale a 55 veces la de una persona del 50% con menores ingresos. Para alcanzar niveles sostenibles, tendría que reducir un 99,4% sus emisiones en 2030. Aunque el informe no detalla información específica por países, desde Oxfam añaden estas cifras en un comunicado, basándose en el panel de control sobre desigualdad en las emisiones del Instituto Medioambiental de Estocolmo, que incluye datos más recientes sobre emisiones por grupo de ingresos en más de 190 países.
Lourdes Benavides recuerda que "las inundaciones son al final el desastre que mayores daños causa cada año". Un año después de la DANA que sumió València en un desastre climático y humano, pone de relieve que quienes más sufren las consecuencias de la emergencia ambiental son las personas con "viviendas en zonas mayor riesgo o viviendas más antiguas, más frágiles o precarias, que están expuestas a un mayor estrés climático".
"La DANA fue una muestra de cómo la crisis climática se entrelaza con la desigualdad. No olvidemos que España está entre los países más expuestos de Europa", subraya la especialista de OXFAM en un comunicado. Esta catástrofe "fue una expresión dramática y una evidencia de nuestra vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático, especialmente acuciante en la costa mediterránea". En referencia a datos del Observatorio de Sostenibilidad, Benavides remarca que el 81% de los hogares españoles que se encuentran en zonas de riesgo por inundaciones tienen "una renta media neta inferior a 40.000 euros". Por este motivo, aboga por invertir de manera urgente en planes de adaptación y mitigación de la crisis climática, así como por llevar a cabo una transformación energética justa que permita "reducir este riesgo".
Injusticias climáticas en el tablero internacional
El informe de OXFAM se publica a las puertas de que dé comienzo la COP30, que tendrá lugar en la ciudad brasileña de Belém del 6 al 21 de noviembre. A este respecto, el estudio destaca que los más privilegiados no solo contaminan más, sino que tienen una mayor injerencia a nivel internacional para desregular la política climática. "Las personas más ricas del mundo y las empresas que dirigen también ejercen un poder excesivo sobre la formulación de políticas y sesgan el contexto social y político más amplio para satisfacer sus intereses", recoge la investigación. En este sentido, pone de relieve que en la COP29, "se concedieron acreditaciones a 1.773 lobistas del carbón, el petróleo y el gas, más que a los diez países más vulnerables al clima juntos".
El estudio también menciona los arbitrajes de diferencias Estado-inversor (conocido como ISDS, por sus siglas en inglés) como un instrumento que utilizan las corporaciones contra los países. Estos "ofrecen a las grandes empresas mecanismos legales para demandar a aquellos Gobiernos que adopten medidas progresistas, por ejemplo, con el argumento de que las inversiones de carácter progresista en energías verdes van en detrimento de sus beneficios empresariales", indica el resumen ejecutivo del informe. España tampoco es ajena a este fenómeno, la multinacional australiana Berkeley demandó al país mediante este procedimiento por paralizar su mina de uranio en Retortillo (Salamanca). A pesar de que la legislación vigente impide aprobar este proyecto, la firma exige al Estado una compensación de un millón de dólares —en torno a 900 millones de euros—.
Benavides critica "el poder descomunal y desproporcionado que tienen algunas grandes empresas a la hora de influir en las políticas climáticas y en la transición energética". La responsable de Justicia Climática de OXFAM remarca que estas acciones buscan "desregular o retrasar [estas medidas] para ganar tiempo en su propio beneficio".
Cómo frenar el colapso climático de los más ricos
Las cifras recogidas en el informe no pretenden mostrar un escenario paralizante, sino reforzar la idea de que es necesario avanzar en la ambición climática y cómo la crisis ambiental es también una crisis económica. Benavidas subraya que en esto consiste la desigualdad climática: "Mirar a los ultrarricos porque son los primeros que tienen que reducir las emisiones. Son los primeros que pueden hacerlo, por sus estilos de vida y formas de consumo". La de OXFAM incide en que "pedrile a una familia con ingresos bajos o medios que reduzca su consumo afecta a su calidad de vida". Por el contrario, "pedírselo a los ultrarricos parece bastante lógico y hay un claro margen de cambio".
Pero no se trata solo de un cambio en los modos de consumo del 1% más privilegiado, sino también de asumir responsabilidades. Así, Benavides defiende la máxima de quien contamina paga. Es decir, "que los mayores emisores paguen por la contaminación", aclara. La cooperación fiscal en esta materia está también sobre la mesa en el plano internacional, añade. El objetivo es "reducir flujos ilícitos de las grandes fortunas y tener un marco normativo internacional que permita que no se evadan ni se eludan fondos". Benavides matiza que el interés de estas regulaciones no reside solo en "la justicia social o climática", sino también en que "necesitamos esos fondos para poder invertirlos en adaptación y mitigación, tanto en aquí [en España] como en países del sur o países más vulnerables".
El informe señala que un impuesto del 60% sobre los ingresos totales del 1% más rico a nivel mundial podría reducir las emisiones de carbono equivalentes al total de las emisiones del Reino Unido y generar alrededor de 6,4 billones (trillions en inglés) de dólares. OXFAM también defiende frenar la influencia económica y política de los más ricos prohibiendo a las empresas de combustibles fósiles participar en negociaciones climáticas como la COP. Además, propone otras soluciones que permitan hacer frente a la desigualdad social detrás de la crisis climática, como reforzar la participación de la sociedad civil, adoptar un enfoque de reparto equitativo del presupuesto climático restante o construir un sistema económico equitativo que anteponga a las personas y al planeta.


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