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¿Qué es la pobreza menstrual, qué mujeres la sufren y cómo se puede combatir?

Millones de mujeres en todo el mundo no tienen recursos económicos suficientes para adquirir productos de higiene femenina. En España, la reforma de la ley del aborto pretende atajar este problema garantizando el acceso gratuito a mujeres vulnerables.

Una mujer escoge un paquete de compresas en un supermercado.
Una mujer escoge un paquete de compresas en un supermercado.

Una de las metas que pretende conseguir la reforma de la ley del aborto que se ha aprobado en el Consejo de Ministros es la de combatir lo que se conoce como "pobreza menstrual". Para ello, la norma contempla que los centros educativos deban garantizar productos higiénicos para la menstruación, el acceso a los productos higiénicos de forma gratuita a mujeres en situaciones de exclusión. Inicialmente, estaba prevista la rebaja del IVA de estos productos (que actualmente se sitúa en el 10%), pero las resistencias de Hacienda han impedido incluir también esta medida.

¿Qué entendemos por pobreza menstrual?

Pero cuando hablamos de pobreza menstrual, ¿a qué nos referimos realmente? La falta de recursos económicos afecta a millones de personas y dificulta su acceso a recursos básicos como la vivienda, la alimentación, la energía o la sanidad. Pero en el caso que nos ocupa, la pobreza también impide el acceso a productos básicos de higiene femenina

Copas menstruales, bragas menstruales, tampones y compresas dejan de ser productos básicos para convertirse en innacesibles por cuestiones económicas

Millones de mujeres en todo el mundo no pueden costearse productos imprescindibles cuando sufren la menstruación, un proceso fisiológico inevitable y periódico. Copas menstruales, bragas menstruales, tampones y compresas dejan de ser productos básicos para convertirse en innacesibles por cuestiones económicas. Una situación que no solo genera desigualdad entre mujeres según su estatus económico, sino que amplifica la brecha de género con respecto a los hombres, que no padecen la menstruación.

Esta falta de acceso a productos de higiene sanitaria por problemas económicos tiene relación con otros factores como la situación económica familiar, la falta de acceso a agua potable, a una infraestructura sanitaria adecuada, a instalaciones higiénicas o incluso falta de educación veraz y rigurosa sobre el proceso de la regla. Todo ello, lleva a que muchísimas niñas, adolescentes y mujeres en todo el mundo no puedan llevar una vida normal los días que les dura la menstruación y se sientan incluso incapacitadas para para crecer y superarse personal y profesionalmente.

¿Cuántas mujeres sufren pobreza menstrual?

Según la ONU, cerca de 1.800 millones de personas en el mundo están en edad de menstruar. A priori, las mujeres con más dificultades para costearse productos de higiene femenina viven en países subdesarrollados o en territorios que viven conflictos o guerras. Sin embargo, las mujeres que habitan países del primer mundo tampoco son ajenas a este problema. Por ejemplo, el 20% de las mujeres de la Unión Europea no tiene suficiente dinero para comprar protección sanitaria y en Estados Unidos, una de cada cinco niñas falta o deja la escuela por no tener productos de higiene menstrual.

En España, el reciente estudio del Instituto Universitario de Investigación en Atención Primaria IDIAP Jordi Gol ha puesto cifras a la pobreza menstrual. El estudio revela que un 22% de las mujeres no han podido acceder a productos menstruales en algún momento de su vida por cuestiones económicas. Y hasta un 40% no ha podido costearse en algún momento un producto de su elección.

En España, un 22% de las mujeres no han podido acceder a productos menstruales en algún momento de su vida por cuestiones económicas

El estudio se basó en una serie de preguntas a una muestra de 22.823 mujeres y también personas no binarias que menstrúan. Más del 74% de las participantes aseguraron haber sobreutilizado algún producto menstrual por no haber tenido acceso a un lugar adecuado para cambiarlo y, entre las más afectadas, se encuentran las trabajadoras a tiempo completo. El 42% de ellas señalaron haber padecido discriminación menstrual en alguna ocasión. El 18,3% de las participantes aseguró haberse ausentando al trabajo por problemas con la menstruación, mientras que el absentismo escolar fue del 56,6%.

El precio de la menstruación

A lo largo de su vida, una persona puede utilizar 14.000 productos menstruales y gastar alrededor de 4.500 euros en artículos de un solo uso. En concreto, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado los precios actuales de copas, bragas menstruales, tampones y compresas y ha calculado el gasto de una mujer durante 38 años de vida fértil (de los 12 a los 50 años).

El gasto de una mujer durante su vida con un flujo denso es en bragas de 2.043 euros; en tampones, 2.052 euros, y en compresas, 2.234

El precio varía mucho según el flujo y el producto que se utilice. Una mujer con flujo ligero gastará a lo largo de su vida 192 euros en copas menstruales, 438 en tampones, 502 en compresas y 766 en bragas menstruales. Con flujo muy abundante, el gasto en copas seguirá igual, pero en bragas subirá a 2.043 euros; en tampones, a 2.052 euros, y en compresas, a 2.234.

¿Qué pasos se han dado para combatirla?

La futura ley contra el aborto es un enorme avance, ya que lo que recoge la norma es de obligado cumplimiento en todo el territorio español. Sin embargo, ya hay varias Comunidades Autonómas han ido dando pasos al respecto.

La Generalitat de Catalunya ha avanzado que distribuirá también sin coste el próximo curso en institutos productos sostenibles como copas, bragas o compresas reutilizables.

En 2018 las canarias se convirtieron en las primeras españolas en no pagar impuestos indirectos por la compra de productos relacionados con la menstruación, como compresas y tampones.

El Gobierno autonómico, asumiendo una propuesta de Podemos, acordó dejarlos exentos del Impuesto General Indirecto Canario (IGIC), el equivalente al IVA en el archipiélago. Estaban grabados hasta entonces al 3% y el coste fiscal de la medida se estimó en 220.000 euros.

En el País Valencià se registró en enero una Iniciativa Legislativa Popular, con la presentación en les Corts de 12.863 firmas apoyando una ley para que la Generalitat asuma la gratuidad de los productos sostenibles de higiene femenina.

La Universidad de Vigo se convirtió en la primera institución de educación superior en España en facilitar acceso gratuito a compresas y tampones

En México, se aprobó a finales del año pasado la tasa cero de IVA para estos productos, que estaban grabados con un 16%. El año pasado, con motivo del Día Internacional de la Mujer, la Universidad de Vigo se convirtió en la primera institución de educación superior en España en facilitar acceso gratuito a compresas y tampones.

Siguió los pasos de Escocia, pionera al garantizar por ley en 2020 el acceso gratuito a estos productos, y de Nueva Zelanda, que el año pasado anunció que los proporcionaría en todos los colegios del país para atajar la pobreza menstrual. El programa se dotó de un fondo de casi 15 millones de euros para funcionar hasta 2024.

En Francia la distribución gratuita se acordó el año pasado para las universidades, con la instalación de dispensadores en lugares de paso, en las residencias y en los servicios sanitarios de los campus.

También dio ese paso la Universidad de Ginebra (Suiza), tras constatar que muchas universitarias habían perdido los trabajos a tiempo parcial que tenían antes de la pandemia y se encontraban en situación vulnerable.

El tabú de la menstruación

Como decíamos antes, un factor fundamental a la hora de hablar de pobreza menstrual es el tabú que todavía sigue instalado en la sociedad sobre la menstruación. Todavía existe un enorme secretismo y estigma social que envuelve a la regla y que impide avanzar hacia la igualdad real.

Todavía existe un enorme secretismo y estigma social que envuelve a la regla

Por eso, es necesario desestigmatizar la menstruación. Ello implica el acceso a servicios sanitarios de calidad, en los que la mujer no solo reciba una analgésico o un anticonceptivo cuando reporta dolor, educación sobre el ciclo menstrual en la escuela y espacios saludables y seguros en centros públicos, laborales y educativos para poder cambiar una compresa, un tampón o una copa.

Algunos centros escolares han apostado por talleres específicos sobre salud menstrual pero la menstruación debe abordarse en educación sexual desde el punto de vista de la reproducción, y muchos niños y adolescentes siguen sin tener información completa sobre un fenómeno fisiológico y natural.

En este amplio reportaje publicado en Público en mayo de 2021 se ahonda en los estigmas que rodean a la menstruación y que frustran las vidas de millones de niñas en pleno siglo XXI. Y es que en muchos países el mundo la menstruación sigue siendo un tema tabú que genera vergüenza, discrimina a las niñas y las expulsa de sus ambientes.

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