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Las Raíces 'La Red de apoyo a los migrantes', exhausta por la situación en el campamento Las Raíces

Las comisiones temen que los problemas por la escasez y malas condiciones de la comida se agraven con la llegada del Ramadán el próximo 12 de abril.

En la imagen, una voluntaria enseña algunas frases en español a un grupo de inmigrantes en el exterior del campamento.
En la imagen, una voluntaria enseña algunas frases en español a un grupo de inmigrantes en el exterior del campamento. Ramón de la Rocha / EFE

Alrededor de las cuatro de la tarde del miércoles comenzaban a llegar a Las Raíces las personas de las distintas comisiones de la Red de apoyo a los migrantes para realizar una asamblea convocada por redes sociales dos días antes. El objetivo era hacer un balance de la situación de las personas migrantes, darles voz y poder concretar las necesidades más urgentes.

Al retraso habitual que suele acompañar a los actos de movimientos y colectivos sociales se le añadió la presencia de la Policía Local, que sobre las cuatro y diez llegaba en una furgoneta; de la que se bajaron dos agentes que intentaron identificar a las personas convocantes de la asamblea.

De manera educada, comunicaron a varios participantes que si la reunión era de más de 20 personas debían contar con el permiso de la subdelegación del gobierno, razón por la que podrían ser sancionados. Entre las personas migrantes y los miembros de las distintas comisiones había, aproximadamente, 60 personas. Sin aspavientos, la asamblea comenzó cinco minutos más tarde.

A pesar de que la Red de ayuda a los migrantes estima que dentro del centro hay más de 1.000 personas, muchas de ellas deciden no salir del centro. Los ánimos de los migrantes están cada vez más bajos.

Las casetas que se encuentran en las afueras han crecido, en tamaño y en cantidad, por lo que de forma natural se creó un círculo a su alrededor para realizar la asamblea. Algunas personas sentadas en el suelo y otras de pie fueron tomando la palabra. Isora hizo a viva voz una pequeña apertura explicando la situación vivida con la Policía Local y resaltando que el colectivo no contaba con un "portavoz" tradicional que ejerciera la función de liderazgo, sino que funcionaba como un animal con varias cabezas.

El Ramadán

Tras la intervención de Isora, tomaron la palabra tres migrantes que, actualmente, se encuentran instalados en el centro de Las Canteras, también ubicado en el municipio de La Laguna. "Durante los cinco primeros días el agua era caliente, pero ahora nos duchamos con agua fría. La mayor preocupación de la mayoría de las personas que están en Las Canteras es poder salir de Canarias, no necesitamos comida ni queremos que nos den dinero, solo trabajar dignamente", explicaba Mohamed.

Otro migrante comenzó a relatar que varios chicos habían podido comprar billetes para marcharse, pero fueron identificados en el aeropuerto y devueltos a Las Raíces. En este punto un miembro de una de las comisiones les explicó que las nuevas restricciones puestas en marcha por el Gobierno de Canarias para Semana Santa por la covid-19 va a dificultar la salida: "Los canarios tampoco podemos viajar entre Islas. Es mejor que esperen a después de Semana Santa para que no pierdan ese dinero". Seguidamente, se comenzó a debatir otro de los problemas, muchos de los migrantes son solicitantes de asilo o tienen el pasaporte caducado y necesitan asistencia jurídica.

Isora volvió a tomar la palabra: "No, compa, el problema es el estado racista en el que vivimos, porque antes del cambio de fase tampoco los estaban dejando viajar". Un compañero le increpa de fondo: "¡Isora!". Añadió: "El objetivo grande es que estas personas puedan viajar, ¿Qué se puede hacer para ejercer presión?".

"En el centro conviven personas de muchos países y los marroquíes y senegaleses no se llevan bien, hay conflictos por la comida. El día 12 de abril comienza el Ramadán, ¿Cómo será cuando algunos solo quieran comer por la noche?", señaló una de las personas que estaba ayudando a traducir. Los problemas por la escasez y malas condiciones de la comida han continuado a pesar de que ACCEM ha reconocido las deficiencias.

Los problemas por la escasez y malas condiciones de la comida han continuado a pesar de que ACCEM ha reconocido las deficiencias

Desde la comisión encargada de la comida se puso el foco en la falta de recursos: "En la comisión de comida no somos una ONG, pero queremos mantener la resistencia de las compañeras que se encuentran fuera y que tuvieron claro que se debía luchar por unas condiciones dignas. Sin embargo, sólo podemos mantener la alimentación de unas 50 personas, primero atendemos a los que están fuera y si sobra comida y salen personas de las que están en el interior y que están pasando necesidades se las atiende", explica Mari una las personas que gestiona la comisión.

Por su parte, la comisión encargada de gestionar la ropa ha decidido paralizar la recogida porque están exhaustos: "La sociedad canaria se está volcando. Somos pocas manos y no podemos gestionar toda la ropa que está llegando a los puntos que se han establecido. Además, cuando traemos ropa al centro se convierte en un motivo de conflicto entre ellos", señala Aday. Entre las personas que componen cada comisión existe el sentimiento común de que están realizando el trabajo que deberían realizar las ONG que gestionan los centros, muchos denuncian que están poniendo recursos propios para atender necesidades médicas o prestarles acompañamiento.

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