Este artículo se publicó hace 2 años.
El retraso de Feijóo y las protestas contra Mazón marcan la misa por las víctimas de la DANA
Una multitud de familiares se manifestaron frente a la catedral contra la falta de responsabilidades políticas y la tardanza en implementar medidas preventivas.

València--Actualizado a
Unas 400 personas asistieron este lunes al funeral celebrado en la Catedral de València en homenaje a las víctimas de la DANA del pasado 29 de octubre. La ceremonia, organizada por el Arzobispado, fue presidida por el arzobispo Enrique Benavent y contó con la presencia de numerosas autoridades tanto del Gobierno central como autonómico, así como con los reyes. El acto, que rindió tributo a las 222 personas que perdieron la vida en las inundaciones y a los miles de afectados que aún enfrentan las secuelas del temporal, estuvo marcado por el retraso del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y las protestas contra el president de la Generalitat, Carlos Mazón.
El evento comenzó con la apertura de las puertas de la Catedral a las 17.30 horas para facilitar el acceso a los vecinos de las zonas más afectadas, especialmente de localidades como Torrent, Paiporta y Catarroja, que concentran la mayoría de las víctimas. Las parroquias locales organizaron transporte para quienes deseaban asistir, habilitando un autobús desde Paiporta, el municipio con más fallecidos.
Protestas contra Mazón
La misa fue celebrada en medio de un estricto dispositivo de seguridad en los accesos de la Catedral y en las céntricas plazas cercanas. No obstante, un grupo reducido de manifestantes se congregó en la Plaza de la Reina para protestar contra la gestión de la emergencia por parte de las autoridades. Con pancartas y consignas, acusaron a Mazón de incompetencia, responsabilizándolo por las muertes. "Vuestra incompetencia significó la muerte de nuestros familiares", se leía en una de las pancartas que llevaban imágenes del dirigente autonómico junto a acusaciones como "asesino".
Un grupo de manifestantes se congregó en la Plaza de la Reina para protestar contra la gestión de la emergencia
Mazón accedió al templo por una puerta lateral, acompañado por los presidentes autonómicos de Murcia, Fernando López Miras, y Aragón, Antonio Azcón. Feijóo llegó con retraso al acto. La presencia de políticos generó malestar entre algunos familiares, quienes abandonaron el funeral como señal de protesta, expresando su indignación por la falta de responsabilidades asumidas tras la tragedia.
La imagen peregrina de la Virgen de los Desamparados fue trasladada desde la Basílica por la mañana y colocada en el presbiterio, vestida con un manto morado en señal de duelo. La ceremonia fue concelebrada por párrocos de las zonas afectadas, miembros del Consejo Episcopal y del Cabildo de la Catedral, así como obispos valencianos.
El arzobispo Enrique Benavent dirigió una homilía en la que subrayó la importancia de la unidad y la solidaridad para superar esta tragedia, afirmando que "la sociedad no puede ser indiferente ante el sufrimiento".
El acto también tuvo una dimensión interreligiosa, con la participación de representantes de otras confesiones religiosas, y parte del oficio se realizó en valenciano. La nave central de la Catedral, con capacidad para 700 personas, se reservó para las familias de las víctimas, mientras que en los laterales se añadieron 300 sillas adicionales para acoger a todos los asistentes.
Una vez concluido el funeral, los reyes ofrecieron personalmente el pésame a los familiares de las víctimas, acompañados por el arzobispo y representantes del Cabildo en su despedida.
A pesar del carácter solemne de la ceremonia, la jornada estuvo marcada por el descontento y las críticas hacia la gestión política de la tragedia. Los afectados mantienen su indignación y consideran que las vidas perdidas y los daños sufridos pudieron haberse evitado con una mejor planificación y respuesta ante el desastre.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.