Las películas más míticas para ver esta Navidad 2025
La Navidad ha inspirado a algunas de las grandes obras cinematográficas de la historia.

Zaragoza--Actualizado a
La Navidad tiene sus propias liturgias y tradiciones, y en ellas el cine tiene reservado un papel especial. Son días festivos, pero también oscuros y fríos en lo climatológico. Por ello, reunirse en torno a la televisión al abrigo del hogar es un plan habitual tanto de niños como de mayores. A su vez, las Fiestas poseen una importancia social tal que han sido retratadas en la gran pantalla de maneras muy diversas.
Es por ello que cuando hablamos de películas de Navidad, en realidad, hablamos de obras que pueden ser muy diferentes entre sí. De hecho, algunos de los considerados mejores filmes de siempre son historias navideñas. Surgidas en torno a una época marcada por los reencuentros familiares y los buenos propósitos, con todas las contradicciones que ello conlleva.
'Qué bello es vivir' (1946)
Qué bello es vivir es probablemente la película navideña por excelencia. Así lo demuestra el hecho de que siga programándose religiosamente por televisión cada año, sin importar que se trate de una cinta de 1946. Dirigida por Frank Capra, está considerado uno de los grandes clásicos del séptimo arte, aunque curiosamente fue una decepción en taquilla durante el año de su estreno. Su influencia es tal que ha sido adaptada en numerosos productos de ficción.
La película cuenta la historia de George Bailey, un hombre bueno pero deprimido, que planea suicidarse el día de Nochebuena. Sin embargo, la visita de su ángel de la guarda evita que lleve a cabos sus planes, después de mostrarle cómo sería el mundo si él no hubiese nacido. En esencia, Qué bello es vivir pone en valor la bondad humana, así como las relaciones que tejemos viviendo en sociedad. Su mensaje primario, que todas las vidas importan, es universal y completamente vigente durante estos días, razón por la que sigue siendo todo un must en cualquier celebración navideña.
'El apartamento' (1960)
De un clásico pasamos a otro. El apartamento es la gran obra maestra de Billy Wilder, lo que son palabras mayores si tenemos en cuenta que también es el director de pilares cinematográficos como El crepúsculo de los dioses (1950), Con faldas y a lo loco (1959) o Un, dos, tres (1961). Para muchas personas, una de las mejores películas en la historia del cine. Una historia en apariencia sencilla, pero cuya profundidad y ejecución magistral han hecho que trascienda.
Concretamente, en El apartamento se cuenta la historia de Calvin Clifford Baxter (Jack Lemond), un oficinista que consigue medrar en su empresa a base de prestar su piso a sus jefes para que puedan tener sus aventuras extramaritales en él. Así hasta que se enamora de Frank Kubelik, interpretada por Shirley MacLaine y quien es la amante del jefe de personal. Si bien se trata de una comedia desde el punto de vista formal, y como tal consigue carcajadas genuinas por parte del espectador, su poso amargo invita a la reflexión. No solo acerca de la sociedad contemporánea a la cinta, sino sobre temas universales como la soledad o el individualismo tan propio del capitalismo. La ambientación navideña, que se sucede durante todo el filme, ayuda a contrastar con la situación emocional de sus protagonistas.
'Plácido' (1961)
Cerramos el trío de grandes clásicos cinematográficos ambientados en Navidad con Plácido, en esta ocasión una de las grandes películas del cine español. Dirigida por Luis García Berlanga y con guión de Rafael Azcona, lo que es sinónimo de inteligencia y mala leche. Concretamente, la cinta es una crítica demoledora a la burguesía española de los años 50, realizada con la maestría necesaria para sortear la censura franquista.
En Plácido se cuenta la historia de un conductor que está pasando apuros económicos para pagar la primera letra de su motocarro. Sin comerlo ni beberlo, se ve involucrado en la iniciativa “Siente a un pobre en su mesa”, mediante la cual un grupo de beatas pretenden hacer ostentación de su caridad en las fechas navideñas. Berlanga muestra así la doble moral existente en la alta sociedad de la época, más preocupada en las apariencias que en prestar una ayuda real a los más desfavorecidos. Todo ello relatado con una pátina de humor negro que tan bien realza el esperpento español.
'Entre pillos anda el juego' (1983)
Si algo demuestra esta lista es que la comedia es una de las herramientas más poderosas que existen para señalar los problemas estructurales. Algo que a su manera también hace Entre pillos anda el juego, una película dirigida por John Landis y protagonizada por Eddie Murphy y Dan Aykroyd. En esta ocasión la cinta plantea el experimento social de dos multimillonarios, que deciden intercambiar las vidas de un corredor de bolsa exitoso y un vagabundo para comprobar si el éxito económico viene determinado por la genética o la clase social.
Sin embargo, tras una fiesta de Navidad más que accidentada, los dos objetos de estudio terminan enterándose de los tejemanejes existentes detrás de su destino. Así, después de una serie de incidentes, cooperan para devolverles la jugada. Más allá de la hilaridad de algunas situaciones planteadas, la película posee un comentario social muy potente en el que se evidencia el clasismo y el racismo existente en la alta sociedad estadounidense de los años 80. Además, supone una crítica a la supuesta meritocracia existente en el sistema capitalista.
'Gremlins' (1984)
Gremlins también es una comedia, aunque en este caso contada en tono de terror juvenil. No en vano, se trata de una cinta producida por Amblin, la empresa de Steven Spielberg y que se halla detrás de la mayoría de clásicos del cine ochentero. La acción se desata a través de un regalo de Navidad: Gizmo. Una criatura entrañable cuyo cuidado requiere de tres reglas que son ya historia del cine: no exponerlo a luz directa, no mojarlo y no alimentarlo más allá de la medianoche.
Por supuesto, tal y cómo marcan los cánones cinematográficos estas normas serán rotas. El resultado es la aparición de cinco criaturas de apariencia tenebrosa y con un comportamiento que nada tiene que ver con el de Gizmo. De la noche a la mañana, el caos se apodera de toda la ciudad debido a la acción de los gremlins. La película fue un éxito absoluto, lo que derivó en la producción de una secuela, Gremlins 2: la nueva generación (1990). Además, los mogwai, las criaturas míticas chinas en las que se basa la película, pasaron a formar parte de la cultura popular.
'La jungla de cristal' (1988)
La jungla de cristal es una de las películas de acción más importantes de la historia. Sobre todo porque elevó la carrera de Bruce Willis, estableciéndole como héroe de acción. Algo que a su vez cambió el arquetipo, pues hasta la fecha el protagonista en este tipo de cine eran montañas de músculos que seguían el modelo impuesto por Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone. Además, la cinta se destacó por su notable sentido del humor, cargado de one-liners que son parte de la cultura popular.
La jungla de cristal cuenta la historia de John McLane, un policía de Nueva York que viaja a Los Ángeles para reunirse con su exmujer. Sin embargo, cuando llega al Nakatomi Plaza, el rascacielos en el que ella trabaja, el edificio es secuestrado por un grupo terrorista. Llamado por su sentido del deber, y a pesar de la resaca que le martiriza, el personaje interpretado por Willis decide enfrentarse a ellos, saliendo ganador del envite. La película, ambientada en Navidad, fue un éxito absoluto, lo que dio paso a una franquicia de cinco películas.
'Los fantasmas atacan al jefe' (1988)
El cuento de Navidad de Charles Dickens es la obra navideña por excelencia. La historia es conocida por todo el mundo: tres fantasmas visitan a un avaro millonario en la noche de Nochebuena hasta conseguir convertirle en una persona generosa y amable. Como buen clásico, esta novela corta ha sido adaptada y reinterpretada en numerosas ocasiones. Siendo una de las más destacadas Los fantasmas atacan al jefe, una comedia dirigida por Richard Donner y protagonizada por Bill Murray.
De hecho, dentro de la propia película se representa la grabación de la obra de Dickens para un especial de televisión al mismo tiempo que el protagonista, Frank Cross, experimenta los sucesos. Sin duda alguna, la actuación de Murray es uno de los grandes puntos fuertes de la cinta. El cómico hace suyo el papel e impregna a la película de su fuerte personalidad. Un humor ácido e irreverente que ataca de manera directa a las grandes cadenas de televisión, y que le permite ofrecer un producto diferente pese a adaptar una historia tan conocida.
'El día de la bestia' (1995)
El día de la bestia es la película que aupó a Álex de la Iglesia a la condición de director de culto, especialmente entre los aficionados al cine de género en España. La cinta, una comedia de humor negro y con tintes fantásticos, contaba la historia de un cura, interpretado magistralmente por Álex Angulo, que intentaba detener el advenimiento del Anticristo en Madrid. Para ello se asociaba con José María, un heavy interpretado por Santiago Segura y que se definía como satánico y de Carabanchel.
El resultado es una aventura tan disparatada como divertida. Toda una locura colectiva que ganó seis Goyas, entre ellos el de mejor director, y convirtió al edificio Carrión en un icono de la capital madrileña. La cinta, además, cuenta con una banda sonora que recoge a algunos de los grupos de metal más representativos de los 90, entre los que se incluyen Soziedad Alkoholika, Def Con Dos, Extremoduro o Negu Gorriak.
'Love Actually' (2003)
Cambiamos por completo de tono para hablar de Love Actually, una de las comedias románticas más famosas de la historia. Se trata, de hecho, de una romcom definitiva, pues gracias a su elenco coral, repleto de estrellas del cine británico de los 2000 (Hugh Grant, Emma Thompson, Colin Firth, Keira Knightly, Rowan Atkinson…) e historias entrelazadas, se permite cumplir con absolutamente todos los tropos imaginables del género.
Se trata de una obra hija de su tiempo, algo que hay que tener en cuenta antes de enfrentarse a ella en la actualidad. No en vano, algunas de las actitudes planteadas en la cinta pueden ser vistas ahora, más de dos décadas después, como problemáticas. No obstante, se trata de una cinta altamente disfrutable para los amantes del cine romántico más desprejuiciado. Lo hace, además, con la Navidad de fondo, lo que le ha convertido en un clásico de estas fechas.
'Los tres reyes malos' (2015)

Cerramos el repaso a las películas navideñas más míticas con Los tres reyes malos, una comedia desmadrada que se centra en los reencuentros entre amigos tan propios de estas fechas. Concretamente, la película narra la tradición de un grupo de tres colegas de pasar juntos la Nochebuena. Algo que iniciaron de jóvenes para ayudar a uno de ellos, el personaje interpretado por Joseph Gordon-Lewitt, quien quedó huérfano en estas fechas. Como cada año, los otros protagonistas, a los que dan vida Seth Rogen y Anthony Mackie, acuden puntuales a su cita. Sin embargo, pronto descubriremos que su vida y circunstancias han cambiado mucho con la llegada de la vida adulta.
Los tres reyes malos funciona a dos niveles: como película de Navidad y como parodia de las películas de Navidad. Es, sobre todo, una comedia gamberra, que sucede durante una noche y no teme el pasarse de vueltas en más de una ocasión. Sin embargo, entre barrabasada y barrabasada, también reflexiona sobre el papel de la amistad y el paso del tiempo. No es una película especialmente profunda, pero sí tiene moraleja. Como casi toda cinta ambientada en el periodo navideño.














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