Cuando todos salen menos tú: el FOMO se dispara en verano
La Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM) señala que el 69% de los españoles de entre 18 y 34 años afirma haber experimentado este miedo a estar perdiéndose algún plan interesante.

-Actualizado a
Viajes a otros países, planes increíbles con grupos de amigos, escapadas románticas, festivales de música, parques de atracciones, playas paradisíacas… Llegan las vacaciones y, con ellas, las redes sociales se llenan de vídeos y fotos que recogen al detalle todos estos planes veraniegos. Planes que no todos pueden permitirse y que acaban haciendo mella en muchos de los que terminan viviendo esas experiencias a través de una pantalla de un móvil o un ordenador.
Algunos sienten frustración; otros, tristeza o ansiedad. No formar parte de estos planes aparentemente perfectos puede generar una sensación muy desagradable para algunas personas. Hablamos del FOMO [Fear of Missing Out, en inglés], que se refiere a ese miedo o angustia que puede generarnos estar perdiéndonos algo. Los datos ya señalan que esta sensación empieza a ser cada vez más común.
Según la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM), el 69% de los españoles de entre 18 y 34 años afirma haber experimentado FOMO alguna vez en su vida. Este miedo se dispara especialmente en los meses de verano, cuando las comparaciones con otros perfiles de redes sociales se intensifican y la presión por tener unas "vacaciones instagrammeables" parece inevitable.
¿Por qué existe el FOMO?
Las redes sociales han convertido al FOMO en un fenómeno cada vez más común dentro de nuestra sociedad. Esta sensación de estar perdiéndose algo valioso (una experiencia) ha existido siempre. Sin embargo, lo que antes ocurría en un círculo cercano, hoy se multiplica por mil.
Estas plataformas permiten que los usuarios puedan compararse socialmente con otros perfiles que ya no solo se limitan a amigos y conocidos. En la rueda también entran influencers con muchísimo mayor poder adquisitivo y con niveles de vida mucho más elevados. Estos creadores comparten una imagen distorsionada de lo que significa "vivir bien" que puede acabar afectando a aquellos que consumen su contenido.
El resultado es que muchas personas sienten que siempre podrían estar haciendo algo más emocionante. Por otro lado, el FOMO también tiene que ver con el miedo al aislamiento. La sensación de no formar parte de este grupo, de quedar en cierto modo, excluidos de las actividades sociales, también es un peso con el que muchas personas viven.
Consejos para escapar de él
El FOMO puede traer consigo una gran cantidad de efectos negativos como ansiedad, estrés, baja autoestima o problemas de concentración. Así, tenemos que tener en cuenta que escapar del FOMO es posible y, sobre todo, necesario. En un mundo hiperconectado, aprender a gestionar esa sensación de angustia y comparación constante no es un lujo, sino un acto de autocuidado.
Aquí te dejamos algunos consejos para dejar a un lado esta sensación:
Deja a un lado las redes sociales. Date una pausa digital. Intenta reducir tu consumo de las redes, limitando las horas que accedes a ellas para mirar lo que están haciendo los demás. Esto puede ayudarte a reconectar contigo mismo y tu realidad, que no tiene por qué ser inherentemente peor que lo que ves en Internet.
Recuerda la "mentira" de Instagram. Lo que vemos en redes no siempre es tan bonito. Piensa que lo que la mayoría de usuarios sube a su perfil es un momento concreto perfectamente cuidado. Lo que no ves son las horas de espera, aburrimiento, cansancio… Todo eso también forma parte del día aunque no aparezca en la foto o en el vídeo.
Reflexiona sobre las cuentas que sigues. Las cuentas que consumimos a diario influyen, muchas veces sin darnos cuenta, en cómo nos sentimos con respecto a nuestra vida. Si cada vez que ves a alguien en redes te genera comparación, frustración o malestar, tal vez no sea el contenido más sano para ti en este momento. Si es necesario, deja de seguir a estos usuarios.
Pon en valor tu realidad. A lo mejor no puedes ir de vacaciones a Maldivas, pero eso no significa que tu vida tenga menos valor. Los expertos recomiendan practicar la gratitud: ser consciente de lo que tienes y valorar tu realidad es clave para dejar a un lado el FOMO. Quedar con tus amigos, dar un paseo o cocinar algo rico también son planes que, aunque parezcan sencillos y poco emocionantes, hay que poner en valor.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.