Entre el 24 de agosto y el 6 de septiembre de 1937 la historia del pueblo de Belchite cambió para siempre. Tropas del ejército nacional y republicano chocaron en la localidad aragonesa, región en la que tuvo lugar uno de los frentes definitivos en el desarrollo de la Guerra Civil. Miles de personas de la comarca Campo de Belchite murieron en aquella batalla. Tal fue el grado destrucción que sufrió el pueblo que se mantuvo en ruinas y se construyó otro nuevo al lado. Más de 80 años después, el Belchite viejo es un pueblo fantasma en el que se respira memoria y misterio.

Belchite
Fuente: istock

Con una población que supera por poco las 1.600 personas, el Belchite nuevo construido tras la Guerra Civil ha sabido perdonar pero no olvidar. Se ha puesto el mono de trabajo para convertir las ruinas del pueblo viejo en un testimonio histórico de primer nivel.

Y gracias a la habilidad del ayuntamiento y al apoyo de las instituciones tanto autonómicas como estatales, Belchite se ha erigido en un importante destino turístico en el que se ha sabido combinar historia, cultura y ocio de forma muy productiva: por la localidad zaragozana han pasado desde Arnold Schwarznegger a Iker Jiménez, pasando por Spiderman o Mónica Naranjo.

Un pueblo de cine y misterio

Trepamuros se acercó a Belchite hace pocos meses para rodar Spiderman: lejos de casa. Los productores hollywoodienses consideraron la localidad aragonesa como un buen escenario para imitar la destrucción de diversas ciudades que tiene lugar en el film.

No cabe duda de que alguien hizo un muy buen trabajo en Belchite para lograr atraer una producción mastodóntica como suele ser tradición en Marvel Entertainment, subsidiaria del imperio Disney.

Belchite
Fuente: Belchite.es

Pero Spiderman no ha sido el primer mutante que ha visto Belchite. A finales de los 80, dos de los miembros de Monty Python llegaron a la comarca con el objetivo de buscar escenarios para Las aventuras del barón Munchausen, una bizarra apuesta del siempre inquieto Terry Gilliam. Fue así como Belchite entró en las bases de datos de la industria del cine con un mensaje similar a este: “pueblo en ruinas, bien conservado, buenas comunicaciones, excelente gastronomía”.

Belchite
Fuente: José Salto

Casi 20 años más tarde, Belchite fue nominada a los Oscars gracias a Guillermo del Toro y su Laberinto del fauno mientras que recientemente también apareció por allí Terminator, alias Arnold Schwarznegger. Por supuesto, no solo de Hollywood vive Belchite. Por sus ruinas también han paseado artistas como Mónica Naranjo, Albert Boadella o el director Jesús Monllaó.

Su singular estado de conservación, desde luego, también ha atraído el interés de otros seres… Cuenta la leyenda —y los discípulos de Iker Jiménez— que en Belchite hay fantasmas. Dicen algunos de sus visitantes que se han topado con misteriosas sombras entre las ruinas, las cuales podrían ser los espíritus de algunos de los fallecidos durante la sangrienta batalla de Belchite.

Belchite
Fuente: Oscar y Jackie Blog

El ayuntamiento organiza visitas nocturnas al pueblo, siempre guiadas, en el que se explican algunas de estas truculentas historias. Los guías dan a conocer la parte más desconocida del pueblo viejo a través de las leyendas oscuras y a menudo trágicas que muchos de los edificios albergan ofreciendo un enfoque distinto y menos conocido de la localidad aragonesa.

Belchite
Fuente: Belchite.es

En este sentido, el ayuntamiento de Belchite ha sabido jugar sus cartas para convertir a Belchite también en un punto de encuentro de los aficionados al misterio y a lo desconocido. El pasado Halloween, por ejemplo, se celebró una Noche de difuntos con pases especiales organizados por la compañía teatral Zootropo Teatro. Y a finales de abril también acogió I Encuentro Nacional de Parapsicología “Pueblo de Belchite” en el que se habló largo y tendido sobre psicofonías, médiums y diferentes percepciones extrasensoriales en un entorno más que propicio para todo ello.

La memoria de Belchite

Pero el origen de estas ruinas convertidas en reclamo turístico tiene un origen que tampoco podemos olvidar. Es por ello que el ayuntamiento de Belchite en colaboración con el gobierno de Aragón y otras entidades han organizado la Ruta Huellas de la Guerra Civil en la comarca Campo de Belchite que permite dar visibilidad a este trágico pasado de la zona.

Recordemos que en Belchite murieron unas 5.000 personas en una de las batallas más sangrientas de la conocida como Ofensiva sobre Zaragoza. El ejército republicano, en su camino hacia la capital aragonesa, chocó con los nacionales en esta comarca que habían tomado el control del pueblo tras la sublevación de Franco. La batalla “casa por casa” fue terrible y se alargó mucho más de lo que estaba previsto para ambos bandos.

Belchite
Fuente: Wikipedia

Tras finalizar la Guerra Civil menos dos años más tarde, Franco decide dejar el pueblo en ruina y construir uno nuevo en las proximidades: este es el origen de los dos pueblos de Belchite. Ahora, más de 80 años después, las ruinas de Belchite laten de vida gracias a las numerosas actividades que promueve su ayuntamiento siempre con un objetivo final: mantener en pie las ruinas para no olvidar ni repetir.

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