A solo 20 minutos al sur de Huelva y a unos tres cuartos de hora de Moguer se ubica una de las localidades más deslumbrantes del litoral onubense. A los 13 kilómetros de refrescantes playas hay que sumar diversos entornos naturales como las marismas del Odiel o la laguna de El Portil, una sugerente historia marcada por la presencia de varios pueblos colonizadores y un inteligente equilibrio entre la vertiente turística y el respeto por las tradiciones. Acompáñanos en esta visita a Punta Umbría, un oasis dorado y azul en Huelva. 

Punta Umbría: arena, agua y cobre 

Punta Umbría
Punta Umbría. Fuente: Wikipedia

Lo primero que llama la atención de Punta de Umbría es su ubicación geográfica, porque la localidad onubense ya enamora en el mapa. En el extremo de una lengua de bosque y arena se desarrolla el caserío de Punta Umbría que tiene dos salidas al agua: al sur, el mar Atlántico, con sus 13 kilómetros de arenales, incluyendo la playa del Espigón en el extremo sur de la isla Saltés, y, al norte, el Canal del Chate, uno de los brazos de la ría que forman la confluencia del Odiel y el Tinto, donde se ubica un puerto deportivo que conecta con las marismas y la propia capital provincial.  

Así pues, Punta Umbría está rodeada de agua por buena parte de su territorio. Y donde no hay agua, al oeste, se extiende un manto verde conocido como Área Natural de los Enebrales que conecta con la playa de la Bota y El Portil.  

A buen seguro que los primeros colonizadores de Punta Umbría quedaron extasiados ante tanta belleza. Pero, claro, a fenicios, griegos y romanos no les bastaba con un baño en la playa: utilizaron esta zona para transportar los metales preciosos del interior de la provincia que hallaron en las famosas minas de Riotinto

Punta Umbría
La torre de Punta Umbría. Fuente: José A. / Flickr CC BY 2.0

Tras la presencia musulmana, llega una nueva etapa en la que Punta Umbría debe protegerse de las numerosas incursiones de piratas. La torre Almenara es el gran testimonio de esta época, uno de los monumentos más queridos por los puntaumbrieños. Se trata de una construcción ejecutada en el XVI de casi 15 metros de altura con forma troncocónica. Era una de las principales responsables de controlar el tránsito en la ría de Huelva

Esta ría viviría otro momento decisivo a finales del XIX que cambiaría el devenir de Punta Umbría. En 1873 un grupo inversor británico adquiere las minas de Riotinto creando una compañía minera que se convierte en una de las más poderosas del mundo. Debido al controvertido método de extracción del cobre, que emitía grandes cantidades de dióxido de azufre perjudicando notablemente la salud de los trabajadores, la Riotinto Company Limited trabaja en buscar un lugar de descanso.

Punta Umbría
La Casa de los Ingleses de Punta Umbría. Fuente: Wikipedia

Es así como se decide habilitar en Punta Umbría una suerte de retiro dorado para los trabajadores de la RTC creando el denominado Barrio de la Salud: arranca la última etapa de desarrollo de Punta Umbría que define su fisionomía actual. La localidad onubense se erige en el centro vacacional de los británicos en la provincia que empiezan a atraer a otros compatriotas seducidos por la promesa de sol y playa en un entorno plagado de maravillas naturales. 

La Casa de los Ingleses, ubicada entre la avenida de la Ciudad de Huelva y la calle Mar de Leva, a unos 20 minutos al oeste de torre Almenara, es el testimonio de aquella etapa de esplendor. Se trata de una casa diseñada por los arquitectos González García de Velasco y González Vílchez que recrea el modelo impuesto por la compañía minera. Su interior alberga un museo que recorre la historia de la presencia británica en Huelva incidiendo en la influencia que tuvo en la configuración de la actual Punta Umbría. 

Punta Umbría: naturaleza, playas y gamba blanca 

Punta Umbría
La laguna de El Portil a un paso de Punta Umbría. Fuente: Wikipedia

Aunque ya haya pasado más de un siglo desde que Punta Umbría se erigiera en un pionero centro ‘wellness’, la localidad onubense sigue manteniendo ese aire relajado de pueblo en el que el tiempo discurre a otra velocidad. Los espacios naturales que rodean el caserío puntaumbrieño definen este carácter plácido.  

El Paraje Natural de las Marismas del Odiel es un imperdible de la provincia de Huelva. Cubre más de 7.000 hectáreas de un complejo sistema estuario producto de la confluencia entre la desembocadura del Tinto y del propio Odiel. Se considera la marisma mareal —con gran influencia del mar—, más importante de la península ibérica siendo un lugar de paso de diversas aves migratorias, además de uno de los posibles asentamientos de la mítica civilización Tartessos.

Con sus 162 hectáreas, el Paraje Natural Enebrales es una pequeña joya natural al oeste de Punta Umbría. Se trata de un bosque mixto de enebros y sabinas poco común en el litoral andaluz, siendo la mayor reserva de enebros en Huelva tras Doñana. Varias pasarelas de madera recorren este espacio protegido, de forma que el visitante lo puede disfrutar sin alterar su equilibrio medioambiental.  

Y un poco más al oeste llegamos a la Reserva Natural Laguna de El Portil, cerca ya de la desembocadura del Odiel por su margen derecha. Con 15 hectáreas, la laguna de El Portil está rodeada de abundante vegetación y también es destino de numerosas aves migratorias. En el extremo sur se sitúa un mirador que ofrece magníficas vistas tanto de la propia laguna como de las aves que la pueblan.  

Punta Umbría
Punta Umbría. Fuente: Wikipedia

Y ahora ha llegado el momento de darse un chapuzón en algunos de los cinco arenales que se extienden a lo largo de más de 10 kilómetros de arena dorada plagada de conchas. De este a oeste tenemos la playa del Espigón en la isla Saltés, la playa urbana de Punta Umbría, al sur del caserío de la localidad, la deliciosa playa de Los Enebrales, al sur del dicho paraje natural y la popular playa de La Bota con sus casi 4 kilómetros de extensión y hasta 300 metros de anchura. 

Pero no nos podemos ir de Punta Umbría sin dar buena cuenta de sus delicias gastronómicas. No hay que olvidar que la industria pesquera vivió un momento de esplendor paralelo a la presencia británica configurándose una tradición que permanece actualmente.  

La gamba blanca, la coquina y la chirla son los protagonistas de la Feria Nacional de la Gamba y la Chirla de Punta Umbría. El entorno del puerto deportivo, en las inmediaciones de la propia lonja, es el mejor lugar para degustar estas delicatessen puntaumbrieñas y brindar por un fascinante oasis azul y dorado al sur de Huelva.