Avistan por primera vez un tiburón en las profundidades de la Antártida
El hallazgo pone en relevancia lo poco que conocemos todavía del fondo del mar y sus ecosistemas.

Zaragoza-
Qué hace un animal como tú en un sitio como este. Algo así se debió preguntar la comunidad científica después de un hecho que pilló a todo el mundo en fuera de juego. En enero de 2025, una cámara subacuática propiedad del Minderoo-UWA Deep-Sea Research Centre halló a un tiburón dormilón en un lugar en el que, se supone, no debía estar. Concretamente, el escualo se encontraba nadando a 490 metros bajo el hielo de la Antártida. En unas aguas que se encontraban en ese momento a 1,27 grados celsius, según reportó Associated Press. Es decir, prácticamente en el punto de congelación.
Esta grabación salió a la luz este febrero de 2026; lo verdaderamente inédito es que, hasta la fecha, no existían registros sobre la presencia de tiburones en el océano Antártico. Sí que había registro de algunas especies en aguas subantárticas, pero, desde luego, nunca tan al sur. Nunca se había visto a tiburón en unas condiciones tan extremas. Pero, ¿qué hacía allí?
Por qué hay un tiburón en la Antártida
El Antártico es una de las zonas de la Tierra más difíciles de explorar, por lo que desde la comunidad científica se asume que todavía hay mucho que desconocemos del Polo Sur del planeta. Se considera que el Océano Antártico tiene una profundidad media de unos 1.000 metros, pero el hecho de que el escualo estuviera nadando a unos 500 metros no parece casualidad. De hecho, se trata de la zona más cálida de la masa acuática, más que el fondo pero también que la superficie, la cual suele permanecer congelada debido a su contacto directo con el frío aire polar. Por ello, sería vital para su supervivencia.
Alan Jamieson, director fundador del Minderoo-UWA Deep-Sea Research Centre, explicó a AP que, de hecho, se espera que pueda haber otros tiburones dormilones habitando la misma zona. Allí podrían alimentarse de cadáveres de animales marinos, tales como cetáceos o grandes cefalópodos, los cuales caen al fondo del mar tras fallecer. ¿Y por qué no se había visto a un tiburón antes? La respuesta es técnica. En la zona hay muy pocas cámaras y, además, estas, solo pueden operar durante los meses del verano austral. “El otro 75% del tiempo no hay nadie mirando, por eso nos podemos llevar estas sorpresas”, dijo Jamieson.

Además, desde la comunidad científica se enfatiza también en el hecho de que la especie encontrada sea precisamente un tiburón dormilón, llamado así por sus lentos movimientos. Esta especie es conocida por habitar en aguas frías, por lo que tiene cierto sentido que, de encontrar un escualo tan al sur del globo, sea uno de ellos. Sin embargo, este hallazgo invita a repensar todo lo que se creía saber hasta la fecha, pues es la primera vez que se divisa a un miembro de esta especie en esta región.
El papel del cambio climático
Una de las razones por las que un tiburón dormilón podría haber llegado al océano Antártico en busca de comida podría ser el cambio climático. El calentamiento de las aguas podría haber impulsado a estas especies a ir hacia el sur en busca de un entorno más frío. Aunque es una conjetura, pues lo cierto es que esta especie tan lenta podría llevar ya un tiempo en la región sin que nadie lo hubiese notado. Al fin y al cabo, si algo pone sobre la mesa este descubrimiento es lo poco que conocemos todavía sobre el fondo del mar y sus ecosistemas.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.