¿Cómo detectar una plaga de hormigas en mi casa? Claves para encontrarlas y entender su conducta
A pesar de su aspecto inofensivo, lidiar con una plaga doméstica de hormigas puede ser toda una pesadilla.

Las hormigas pueden parecer pequeñas e inofensivas, sin embargo se trata de una de las plagas domésticas más latosas con las que lidiar. Una vez logran acceder a la cocina, el baño o la sala de estar, sacarlas de allí se convierte en una tarea más que complicada. Sobre todo debido a su organización social, que les convierte en un único cuerpo efectivo con una misión a cumplir.
Concretamente, las hormigas dentro de una casa siempre van a estar en busca de dos cosas: comida o agua. Es lo que les mueve y son obstinadas en conseguirlo. Es por ello que suelen aparecer en zonas húmedas o en las que, por norma general, se almacena la comida. Habitualmente durante los meses cálidos, pues son en los que protagonizan estas particulares expediciones en busca de alimento. En invierno, en cambio, tienden a refugiarse en el hormiguero, aunque eso no excluye que existan algunas especies que están activas durante todo el año.
¿Por qué tengo hormigas en casa?
Si hay hormigas dentro de una casa es, simple y llanamente, porque han encontrado una forma de acceder desde el exterior. También porque han detectado la presencia de comida en el interior. Puede ser en forma de restos o atraídas por el olor, pues son animales olfativos. El tamaño de los restos en realidad no importa mucho, pues lo que para un humano es una miguita casi imperceptible para una hormiga puede ser todo un festín.
Una vez dentro de casa, las hormigas pueden quedarse a vivir formando sus propios hormigueros. Detectar esto es clave si se quiere deshacerse de ellas. Normalmente suelen buscar lugares refugiados, en los que tengan acceso fácil a comida o agua. Por ello, el primer lugar en el que buscar es la cocina o el baño. Aunque no suelen ponerlo sencillo: grietas, falsos techos, tras grandes electrodomésticos… Hay que tener en cuenta que, debido a su diminuto tamaño, pueden colarse por orificios que nosotros prácticamente somos incapaces de apreciar visualmente.
¿Por qué es tan difícil eliminar a las hormigas de casa?
Una de las razones por las que tener hormigas en casa resulta tan frustrante es que, aunque se limpie y se retire toda la comida, estas continúan apareciendo una y otra vez. Esto se debe a que, tal y como indican desde Desinfecciones Abando, pueden entrar por cualquier rendija, grieta o hueco minúsculo: marcos de ventanas, juntas del suelo, enchufes o incluso pequeños huecos en paredes o zócalos.
Además son animales tremendamente metódicos. Si saben que hay alimento en un lugar van a ir a buscarlo sí o sí. No importa las veces que hayamos roto su característica fila de trabajo o las veces que limpiemos la superficie con productos desinfectantes. Es por ello que encontrar el nido es fundamental para terminar con la plaga.
Cómo encontrar el hormiguero
Para hallar su casa, lo mejor es seguir el rastro de las hormigas. En ese sentido son poco disimuladas, pues cuando consiguen el alimento se dirigen de manera decidida a su guarida para guardarlo. En caso de que no haya una fila de trabajo visible, desde el portal especializado Multiplag ofrecen una serie de tips que pueden indicarnos dónde está su nido.
Busca montículos de tierra o acumulaciones de polvillo en balcones o suelos: pueden delatar una entrada al nido.
La presencia de hormigas aladas dentro de casa es una señal clara de que el nido está activo y en fase de expansión.
La madera hueca o con orificios minúsculos puede indicar la presencia de hormigas carpinteras escondidas en zócalos, muebles o vigas.
Revisar a fondo rincones húmedos o grietas ocultas.
Sorpréndelas por la noche: es el momento en el que aumentan su actividad y cuando mejor se puede seguir su movimiento.
Colocar un cebo dulce donde suelan pasar: pronto una línea de hormigas te mostrará la ruta hacia su escondite.
Qué hacer en caso de plaga
Una vez confirmada la existencia de una plaga de hormigas dentro de casa llega el momento de tomar medidas. Lo primero de todo es limpiar a fondo y eliminar cualquier resto de comida que pueda ejercer de llamada. Si bien esta es una medida más útil como prevención, sigue aplicándose una vez que tenemos el problema encima. Del mismo modo, es necesario tapar cualquier alimento para bloquear su olor. Lo ideal para ello es utilizar contenedores de plástico o cristal, pues las hormigas pueden atravesar envoltorios y, de hecho, es muy probable que lo hagan.
Un truco: como decíamos, las hormigas son animales eminentemente olfativos. Por ello, además de tapar posibles olores, se les puede confundir con olores que les resultan repulsivos. Entre ellos se encuentran el vinagre blanco, el limón, la menta o el clavo de olor. También es muy efectivo el dejar una hojita de laurel junto a la comida, ya que es un repelente natural contra las hormigas y su aroma no es desagradable para nosotros.
Una vez cortada la fuente de alimento, llega el momento de sellar el hormiguero. O, en caso de que este se encuentre en el exterior de la vivienda, de tapar el punto de acceso a nuestra casa. Para ello se debe seguir el rastro de las hormigas y bloqueear todos aquellos orificios que detectamos les sirven como puerta de entrada.
Asimismo, en caso de tener mascotas en casa, nunca está de más revisar sus patas, orejas y pelaje, no vaya a ser que sean las portadoras de estos pequeños insectos.

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