¿Cuáles son los beneficios de tener un gato como mascota?
Los felinos tienen la fama de ser animales independientes, sin embargo los vínculos que forman con los humanos son muy beneficiosos para ambas partes.

Zaragoza-
La humanidad se divide entre las personas a las que les gustan más los perros y las que prefieren los gatos. Poco importa que ambos animales sea compatibles entre sí, que lo son aunque la creencia popular se empeñe en enemistarlos, porque lo cierto es que resulta imposible no tomar partido. Tiene sentido, pues se trata de dos especies con características muy diferentes entre sí. Por ello, atendiendo a nuestra personalidad, es más probable que congeniemos mejor con una o con otra.
Los gatos pasan por ser criaturas muy curiosas e independientes. Sí, nos necesitan como todo animal doméstico, pero hay veces que no lo pareciese. Es verdad que conviven bajo nuestro techo y demandan alimento, pero también poseen un instinto cazador muy evidente, gustan de darse una vuelta sin compañía y racionan las dosis de atención. Claro que si elegimos convivir con ellos es, también, porque nos es muy beneficioso.
Ofrecen compañía
La gran función de un animal doméstico es la de ofrecer compañía. Algo muy valioso, especialmente en una época en la que se han puesto sobre la mesa los perjuicios de la soledad no deseada. Porque sí, es verdad, los gatos tienen fama de ir a su bola. Sin embargo, lo cierto es que son criaturas simpáticas y cariñosas si se comprende su comportamiento. De hecho, el vínculo entre un gato y una persona está ampliamente documentado por la ciencia. Una conexión especial que tiene ciertas propiedades sanadoras.
Un estudio llevado a cabo para identificar los beneficios de la convivencia felina en la tercera edad ofreció el cuidado de un gato durante cuatro meses a 29 personas mayores de 60 años. Al final del periodo establecido, la mayoría de ellos mostraron un descenso significativo en las puntuaciones de sensación de soledad, además de mejoras en la salud mental percibida. De hecho, el 95,7% decidieron adoptar al gato de manera definitiva. Que el objeto del estudio fuesen personas mayores no es casualidad, pues los gatos son animales mucho menos demandantes desde un plano físico que un perro, por ejemplo. No necesitan paseos, además de ser criaturas muy limpias.
Mejora en la salud mental
No obstante, sus beneficios también se pueden extender a otros grupos de población como adultos o niños. Una revisión publicada en la revista científica Frontiers in Veterinary Science analizó las interacciones domésticas entre gatos y humanos desde todos los puntos de vista posible. Incluido, claro, el efecto que estas poseen en las personas. El estudio encontró que la mera presencia de un gato en casa reduce las emociones negativas, incluidas depresión y ansiedad.
De hecho, citando los estudios llevados a cabo por Dennis C. Turner y Gerulf Rieger, concluían que aunque el dueño con depresión suele iniciar menos interacciones con el gato, cuando el animal se acerca la persona deprimida tiende a aceptar la interactuación del gato, lo que repercute positivamente en el estado de ánimo de la persona. No solo eso, sino que el gato también modifica su comportamiento cuando detecta a una persona deprimida. En esos casos, el animal tiende a vocalizar con mayor frecuencia, así como a frotar su cabeza contra los flancos de la persona. Una muestra inequívoca de su capacidad para leernos.
Ofrecen estructura
El cuidado de un gato implica la asunción de una serie de obligaciones para satisfacer sus necesidades. Estas incluyen: alimentación, limpiar el arenero, sesiones de juego o visitas al veterinario. En resumidas cuentas, es una responsabilidad que requiere de ciertos horarios y una mínima estructura. Por ello, la convivencia con un felino implica adoptar una cierta rutina diaria, así como la necesidad de organizarse el tiempo en torno a los ritmos circadianos del animal (que por norma general suele ser más activo tanto al amanecer como al atardecer). Unos mínimos que pueden ser muy beneficiosos para algunas personas, especialmente para aquellas a las que les cuesta dotar de estructura a su día a día.
Control de plagas
Los gatos son excelentes cazadores, forma parte de su instinto. Por ello, pueden ayudar a frenar posibles plagas domésticas, especialmente de roedores. No obstante, en la mayoría de los casos no necesitan entrar en acción. La mera presencia de un gato en casa, junto con su olor, actúa como efecto disuasorio, ya que los roedores tienden a evitar las zonas marcadas por las feromonas felinas. Por ello, en zonas rurales o en lugares donde existen poblaciones de ratones, tener un gato en casa puede reducir la probabilidad de que estos entren en el interior de la vivienda.
Ayudan a una mejor salud cardiovascular
Algunos estudios muestran que los dueños de gatos tienen menor probabilidad de morir por enfermedad cardíaca o sufrir infartos, especialmente en adultos mayores. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la correlación no implica causalidad, por lo que no se puede afirmar que los felinos tengan algún tipo de capacidad sanadora o algo por el estilo.
Evidentemente, para tener una mejor salud cardiovascular es imprescindible cuidar la dieta, hacer ejercicio y, en resumidas cuentas, tener un estilo de vida saludable. Sin embargo, también está probado que la presencia de un minino en el hogar ayuda a reducir los niveles de estrés y mejora el bienestar emocional, factores que contribuyen positivamente a cuidar del corazón. Por ello, sí se podría decir que tener un gato es un complemento ideal para ese estilo de vida saludable al que se debe aspirar.


Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.