Las primeras huellas de la humanidad se están borrando
Los expertos alertan del deterioro de las pisadas de Laetoli, hechas por homínidos bípedos hace 3,6 millones de años en Tanzania
Varios arqueólogos destapan las huellas de Laetoli, que llevaban 15 años sin ver la luz, la semana pasada en Tanzania.M.D.R.
Las primeras huellas de la humanidad, grabadas en el barro de Tanzania hace 3,6 millones de años por homínidos que andaban igual que cualquier persona actual, están en peligro de perderse para siempre. Ese es el mensaje que ha transmitido un equipo internacional de paleontólogos al Gobierno tanzano tras analizar por primera vez desde 1995 el estado de las famosas huellas de Laetoli.
Tras levantar los sedimentos con los que estaban protegidas, el equipo ha encontrado filtraciones de agua, raíces e incluso termitas que amenazan con deshacer el barro en el que quedaron grabadas las huellas. Aunque este se transformó en un sedimento de consistencia rocosa, el efecto de la erosión lo está volviendo a reblandecer. "Sería una locura dejarlas así más de cinco años", alerta Manuel Domínguez-Rodrigo, profesor de Prehistoria en la Universidad Complutense de Madrid y uno de los nueve expertos que han analizado las huellas.
Los restos fueron cubiertos por expertos de EEUU tras gran polémica
Tras recibir el informe, el presidente tanzano, Jakaya Kikwete, acaba de anunciar que su país construirá un nuevo museo para abrir las huellas al público por primera vez desde que fueron descubiertas en 1978. A pesar de ser Patrimonio de la Humanidad, las huellas han permanecido tapadas con tierra y rocas la mayor parte del tiempo desde que fueron descubiertas.
"Este sí que es un buen adorno para encima de la chimenea", dijo Mary Leakey, madre de la paleoantropología moderna, cuando destapó la primera huella de un homínido en Laetoli, en 1978. Su equipo pronto descubrió el rastro completo, de unos 30 metros. Mostraba las pisadas de al menos dos individuos, un macho y una hembra, que caminaron despreocupados por un barrizal un día cualquiera del Paleolítico inferior. Poco después el volcán Sadiman escupió una nube de cenizas que ayudó a que las huellas quedasen fijadas y endurecidas en la placa que descubriría Leakey 3,6 millones de años después.
Las pisadas no mostraban pulgares simiescos y eran asombrosamente parecidas a las que pueden encontrarse en cualquier playa actual, lo que, según Leakey, demostraba que el paso bípedo con pies arqueados como los de los Homo sapiens de hoy ya lo utilizaban unas criaturas llamadas Australopithecus afarensis que tenían un cerebro del tamaño del de un chimpancé. También muestran un espíritu juguetón, ya que algunas huellas dobles demuestran que uno de los homínidos fue colocando el pie donde había pisado su compañero. "Es un gesto muy humano atravesar un lodazal aprovechando la huella del que va delante", señala Domínguez-Rodrigo.
El agua, las raíces de acacia y las termitas dañan el yacimiento
Tras el nuevo análisis se ha comprobado que una de esas huellas dobles "ha perdido su forma", según Charles Musiba, un antropólogo tanzano que trabaja en la Universidad de Colorado (EEUU) y que lidera el comité técnico que ha desenterrado tres de los 30 metros del rastro de Laetoli.
La última que vez que la senda vio la luz fue en 1995, cuando un equipo de estadounidenses del Instituto de Conservación Getty (GCI) logró permiso del Gobierno tanzano para desenterrar, estudiar y proteger el yacimiento mejor que Leakey, quien lo había cubierto con simples capas de tierra y rocas. Unos 15 años después podían verse troncos de acacia creciendo muy cerca de las huellas mientras sus raíces amenazaban la consistencia de toda la plataforma. El GCI decidió que lo mejor era cubrir el yacimiento bajo capas de geotextiles que repelerían el paso del agua y la vegetación. La decisión fue muy polémica, pues otros expertos consideraban que lo mejor era dejar el rastro al aire libre y crear un museo en el lugar, o cortar las huellas y llevarlas a un centro de investigación de la ciudad más importante del país, Dar es Salaam. "Tenemos el consenso de especialistas tanzanos y extranjeros de que el enterramiento es lo mejor por ahora", declaró entonces a The New York Times Neville Agnew, uno de los directores del Getty que asesoraban al Gobierno de Tanzania.
Más de 15 años después, Agnew ha vuelto a Laetoli para confrontar una realidad muy diferente a la que planeó. "Dijeron que las capas, una especie de milhojas, mantendrían las huellas intactas durante 50 años", explica Domínguez-Rodrigo. "Pero 15 años después nos hemos encontrado con el mismo problema que afrontaron ellos", lamenta.
Las nuevas excavaciones han destapado raíces de acacia horadando la piedra y filtraciones de agua que amenazan su consistencia. "El agua genera calcita y diluye la roca hasta convertirla en arcilla que se puede arrancar si se aprieta con los dedos", alerta Domínguez-Rodrigo. Salvo una, las ocho huellas descubiertas están en buen estado. "No quiero ni pensar en lo que ha podido pasar con la parte más baja, donde hay más agua y raíces", señala Domínguez-Rodrigo, que también dirige un nuevo centro de investigación en la cercana garganta de Olduvai.
De los 11 expertos del grupo, cuatro tanzanos y siete extranjeros, sólo Agnew y su compañero del Getty han votado en contra de desenterrar el yacimiento y construir el museo, según Musiba. "Cuando destapamos las huellas estaban muy sorprendidos de ver las raíces", señala. "Taparlas fue una mala idea", añade. Los dos representantes de la institución de EEUU se encontraban ayer de vuelta de Laetoli y no pudieron atender las preguntas de este diario, según el Getty.
Reserva natural
"Estamos muy preocupados por el resto de las huellas y ahora presionamos al Gobierno para poder desenterrar el resto este verano", comenta Musiba. El museo pequeño podría estar listo en 2014. Por ahora, Tanzania ha comprometido unos 15 millones de dólares que seguramente se queden cortos, según Musiba. Domínguez-Rodrigo asesorará al Gobierno en esa tarea, posiblemente con la ayuda de los expertos de la Fundación Dinópolis, que ya tienen experiencia en la conservación de huellas de dinosaurio al aire libre o a cubierto en España.
El Gobierno quiere que Laetoli se convierta en un nuevo imán turístico que descongestione el parque nacional del Serengeti y la zona de conservación de la caldera del Ngorongoro, el lugar del mundo con mayor densidad de leones y en cuyo recinto se encuentra Laetoli. "El Gobierno ya tiene terrenos marcados para construir alojamientos o campings controlados para reducir su impacto negativo sobre el medio ambiente", comenta Audax Mabulla, arqueólogo de la Universidad de Dar es Salaam y miembro del equipo técnico. "El museo tendrá además un impacto muy positivo en el desarrollo de las comunidades locales", añade Mabulla.
Un homínido macho que calzaría un 34
1. Los orígenes
En 1934, el antropólogo alemán Ludwig Kohl-Larsen descubrió en Laetoli una mandíbula de ‘Australopithecus afarensis', la misma especie de homínido a la que perteneció ‘Lucy'.
2. Boñigas de elefante
En 1976, Andrew Hill y otro miembro del equipo de Mary Leakey jugaban a tirarse bostas de elefante secas. Tras esquivar un tiro, Hill descubrió la primera huella de Laetoli.
3. Un puro
Unos dos años después, Mary Leakey se fumó un puro tras desenterrar al completo una de las huellas bípedas que conservaban la marca del dedo gordo, el empeine y el talón, según relataba ‘The New York Times' en el obituario de la paleoantropóloga, fallecida en 1996.
4. Una pareja
Las excavaciones desvelaron un conjunto de huellas que se extendían 30 metros. Se piensa que las dejaron dos individuos. El mayor pudo llegar a medir 1,5 metros y su pie tenía 21,5 centímetros (un 34). Se piensa que fue un macho acompañado de una hembra de 1,3 metros y con un 29. Se ha especulado que sus huellas muestran que llevaba una carga, tal vez una cría. El análisis de las pisadas apunta que quizá un tercer individuo mucho más pequeño, seguramente otra cría, les seguía. En el barro de Laetoli también dejaron sus huellas hienas, papiones o jirafas.
15 Comentarios
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No se pueden sacar moldes y tratar de mantener estas de alguna manera.Seguro que si hacemos un mini Las Vegas conseguimos salvarlas .
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"...el equipo ha encontrado filtraciones de agua, raíces e incluso termitas que amenazan con deshacer el barro en el que quedaron grabadas las huellas."
¿Y qué? Es lo normal en la naturaleza, ¿no? Que lo documenten, saquen moldes (como también propone emanuel), y ya está...
El tiempo no se para.
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O que las recorten y las lleven a un museo, donde no hay termitas ni erosión ni leches... eso si, que no sea un museo de esos que hacen los creacionistas para convencer a los convencidos.
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Es el problema que tienen todos los fósiles al aire y similares, que se deterioran...pero hay métodos de conservación.
De todas maneras y como reflexión sobre nuestros prejuicios a la hora de analizar las cosas, al ver una pareja de individuos no se pensó en un adulto y un jóven, sino inmediatamente en un varón grande y una hembra pequeña., y siempre se ha representado así...
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Yo estoy también a favor de que las recorten y las conseven en un museo dentro de la zona. Es más drástico pero mejor para conservarlas.
Se hacen conjeturas en muchos campos de la ciencia y se suele dar por buena una habiendo varias, basandose en pruebas poco determinantes.
Merisusa y Patricia teneis toda la razón. Como cuando presentan "el primer bebe que ha nacido sin tal o cual enfermedad", cuando ese bebe no la hubiera tenido y por ha sido seleccionado. Vamos los millones que tampoco la tienen qué. Deberían ser más cautos al dar sus impresiones si no pierden peso.
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Es un problema más de lexico utlizado... es que son de ciencias, expresarse correctamente no es su punto fuerte xD
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Mujer, Merisusa, es una especie de convención o frase hecha y se da más en un lenguaje normal y de divulgación que en el técnico. Un arqueólogo siempre tenderá a decir, cuando quiere presumir o tirar pullas a un "colega", es que su hallazgo es el más antiguo. De todas maneras tienes razón. Aunque a los Leakey no les hace falta creerse nada, porque ya se lo creen los demás por ellos y la dinastía sigue siendo muy influyente en Africa Oriental y en Usa. Con la pasta Getty, claro. Y también tienes razón, Patricia. Hay una tendencia, en nuestra cabeza y más o menos intencionada o no, de novelar en base a prejuicios culturales. Si son las huellas más antiguas, vaya, el mito Adan-Eva está servido. Hace años leí, no recuerdo si era libro o artículo, o quizá me lo contó alguien que lo había leído, es lo que reproduce el artículo, que lo más humano de este rastro no era el pulgar alineado o el pie arqueado, sino el niño jugando sobre las huellas de los mayores. También describía un escenario menos placentero que el de "pasear despreocupadamente" y que eran homínidos que huían de las erupciones. En cuanto a la conservación de lo que desentierran los arqueólogos, es el primer problema a que se enfrenta esa disciplina, ya que el mero hecho de sacar a la luz piezas o huellas supone acelerar los procesos químicos. Igual es que partimos de otro mito cultural, nuestra permanencia, y somos más transitorios de lo que nos gustaría admitir.
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Sin embargo la huella que deja en el alma las supercheria del creacionismo ahora llamado para confundir diseño inteligente no se borra ni con lejia ¿no?
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¿Y las huellas de Othar quedarían en algún lugar
Bueno al menos uno de sus decendientes ha pisado por aquí.
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Descendientes, descendiente con ideas obsesivas, que cansino siempre con el mismo tema.
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Oye, arameo, cuando te pones así de críptica, por lo menos yo no te entiendo. Por cierto, tienes la contestación a tu pregunta en la reseña de Salinger, sección Culturas. De todas maneras, en Francia hay una cosa que se llama la marca mongol, una especie de lunar justo donde la espalda adquiere relieve. Hay algún estudio sobre que es una herencia genética del paso de los hunos, si es que te refieres a eso, aunque ya digo que no me cosco.
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Ya vi tu información ,gracias. Yo había buscado en un traductor por internet.
Era por otro que pasó dando negativos, algunos recuperasteis y que sea el tema que sea tiene que meter el suyo. Y me parece muy interesante el que teniamos. Lo del caballo de Atila por ir casi siempre igual por donde aparece. No dejar crecer la hierba utilizando un simil.
Me gustaría que me diera un descansito.
Conozco la Mancha Mongola, por ser más frecuente en ese grupo, también en los árabes.
Mi hija nació con una muy grande en esa zona y un día me llamarón del cole despues de llevar 4 años porque pensaban que era un hematoma, ya sabes cuando hay un tema en el ambiente a veces es lo primero que piensan, un maltrato. y te tienes que defender dando explicaciones. En fin .
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#8 patufet
Se han hecho ya algunos estudios interesantes sobre el sesgo etnocéntrico-androcéntrico en paleontología y en arqueología... además se ha ido desmontando el mito del hombre cazador de grandes mamíferos como evolucionador de la humanidad, del lenguaje y de todo lo humano.
Hay uno de Adovasio, El sexo invisible, que no está mal, y las obras de M.Ángeles Querol, aunque a veces se pasa un poco.
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Sí, es lamentable. Pero no tanto como el riesgo de que en unas cuantas décadas no quede nadie para verlas.
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Que hagan algo pronto, tanto divagar en soluciones , un tesoro así debe de ser preservado cuanto antes.

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