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Afganistán, máximo exportador de opio, también es el más adicto

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Por Dan Williams

Afganistán, el máximo exportador de opiodel mundo, rivaliza ahora con Irán por los altos niveles deadicción al narcótico natural y derivados como la heroína, dijoel lunes Naciones Unidas.

Alrededor del 2,7 por ciento de la población adulta deldevastado país consume regularmente opiáceos, pero las cifrastotales podrían ser más altas debido a los casos de adicción demujeres y niños sin documentar, dijo la Oficina de NacionesUnidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas eninglés) en un estudio.

Los resultados, que mostraron que el abuso de drogas enAfganistán subió drásticamente en los últimos años, serán unamala noticia para los países donantes occidentales, que tratande mejorar la estabilidad antes de la retirada de las tropaslideradas por la OTAN en el 2011.

"Nos enfrentamos a una tragedia nacional", dijo IbrahimAzghar, viceministro afgano de Planificación y EstrategiaAntidrogas, en una rueda de prensa en la que los funcionariosde la ONU presentaron la investigación.

Las conclusiones sitúan a Afganistán a la par de Irán, queencabezó la lista de adicción a opiáceos con tasas que ibandesde el 1,5 al 3,2 por ciento de la población. Rusia lossiguió de cerca, con una tasa del 1,64 por ciento de lapoblación. El promedio mundial es del 0,3 por ciento.

Tres décadas de conflicto han arruinado la agriculturatradicional afgana. Muchos productores y señores de la guerraacudieron a las amapolas como una cosecha lucrativa y de fácilcultivo. Más del 90 por ciento del opio y la heroína del mundoproceden de Afganistán.

Las fuerzas lideradas por la OTAN temen que la insurgenciatalibán, ahora en su máximo potencial desde que el grupoislamista fue derrocado tras su invasión en el 2001, seafinanciada por el tráfico de opiáceos.

Azghar dijo que no había cifras sobre la adicción en elEjército afgano, otro puntal de los esfuerzos de estabilizacióninternacionales.

La UNODC responsabilizó a las peculiaridades de la guerrapor el consumo de drogas, por ejemplo, el significativo númerode personas que comenzaron a drogarse como consecuencia de untrauma o mientras estaban refugiados en Irán y Pakistán.

Las viudas y divorciadas están entre las mujeres afganascon más posibilidades de convertirse en adictas.

Desde su estudio anterior, en el 2004, el número deconsumidores de opiáceos en Afganistán subió un 53 por ciento yel número de heroinómanos un 140 por ciento, dijo la UNODC, queextrapoló las estadísticas de una cifra conservadora depoblación nacional de 28 millones.

Hasta el 50 por ciento de los consumidores de opio en elnorte y sur rurales introdujeron a sus hijos en las drogas,dijo la UNODC, subrayando un fenómeno de adicción deliberada demenores que los expertos consideran único en Afganistán.

Las 40 clínicas de rehabilitación del país y el sistema deasistencia ambulatoria son insuficientes para hacerse cargo del90 por ciento de los adictos encuestados que indicaron su deseode dejar el hábito, dijo la UNODC .

"Esto deja a unos 700.000 afganos sin acceso altratamiento, y a otra generación en camino", dijo el estudio.