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Aguirre no rectificará sus palabras sobre el 'caso Tertsch'

La presidenta de Madrid insiste que La Sexta manipuló las palabras del periodista "haciéndole pasar por asesino".

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Sea quien sea finalmente el culpable de la agresión a Tertsch, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ya ha dictado sentencia: La Sexta debería ser condenada.

Aguirre ha insistido en que el periodista de Telemadrid, que fue golpeado hace dos semanas, además de la agresión física, cuyos motivos se desconocen todavía, recibió otra de carácter moral cuando una cadena de televisión manipuló sus declaraciones 'haciéndole pasar por asesino'.

En rueda de prensa, la presidenta fue preguntada por si rectificaría sus palabras en el caso de que se demuestre quién agredió al presentador del 'Diario de la Noche' hace dos fines de semana. En absoluto. Aguirre no ve por qué tiene que rectificar porque 'siempre' ha dicho 'lo mismo' en relación a este tema.

'Yo lo que he dicho ha sido siempre lo mismo, y por lo tanto, no veo por qué tengo que rectificar', indicó, al tiempo que explicó que Tertsch ha recibido dos tipos de agresiones, una agresión 'física', que a su juicio, es la típica que responde a 'los argumentos de quienes no tienen ningún argumento', y una moral.

En el caso de la primera, señaló que el periodista ya ha presentado una denuncia y que 'serán los jueces los que decidan quién han sido el agresor (o agresores) y por qué', mientras que el caso de la segunda agresión, repitió que Tertsch ha recibido agresiones morales 'consistentes en manipular poniendo su voz, sus propias declaraciones, y haciéndole pasar por asesino'.

Tertsch ha convertido su agresión en una cuestión de Estado. El periodista ha relacionado el ataque con un supuesto clima de 'odio' que, a su juicio, existe en España, y del que responsabiliza  a la 'cadena orquestada por el presidente' (en clara alusión a La Sexta y al Gran Wyoming), a los 'blogs que han deseado que sus heridas sean aún más graves' y a un 'Gobierno que siembra el cainismo [...] cuyo presidente sólo sabe gobernar para la mitad de la nación'.