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Ataques en Mogadiscio tras la retirada etíope de Somalia

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Insurgentes islamistas dispararon el miércoles bombas de mortero al palacio presidencial de Somalia, aumentando los temores de que se produzcan más baños de sangre un día después de que las tropas etíopes que apoyaban al Gobierno dejaran sus bases en Mogadiscio.

Los testigos dijeron que las fuerzas de seguridad que guardan el complejo palaciego en la capital respondieron con su propia andanada de artillería, pero no había información inmediata sobre víctimas.

Algunos analistas creen que la retirada de los aproximadamente 3.000 soldados etíopes dejará un vacío de poder y producirá un rebrote de la violencia de los rebeldes, que llevan dos años luchando contra una administración interina respaldada por las Naciones Unidas y ahora, cada vez más, entre sí.

Otros esperan que resulte positivo, al suprimir tropas consideradas por muchos somalíes como ocupantes, y animando a las facciones islamistas más moderadas a implicarse en la formación de un nuevo Gobierno mixto.

Pocos somalíes muestran esperanza en el futuro.

"Ningún somalí quiere que los etíopes se queden, pero habrá caos tanto si se retiran como si no", dijo un portavoz de Ahlu Sunna Waljamaca, un grupo islamista suní aliado con el Gobierno.

y los milicianos respaldados por los exiliados somalíes en Eritrea piensan luchar contra el Gobierno y contra grupos los moderados como el suyo si intentan formar una administración de reparto de poder.

Sheikh Hassan Yacqub, portavoz de Shabaab en Kismayu, un estratégico puerto sureño que el grupo tomó en agosto, dijo que dudaba que Etiopía fuera a retirarse completamente de su vecino.

"Si no se retiran será debido a los ataques islamistas, no a peticiones ni negociaciones. Continuaremos luchando contra ellos hasta que no haya un sólo etíope en Somalia", dijo a Reuters.

PROGRESO EN LAS NEGOCIACIONES

Hablando en El Cairo tras reunirse con miembros de la Liga Árabe, el líder islamista moderado Sheij Sharif Ahmed dijo que se esperaba que la oposición que permanece en Eritrea se uniera pronto a las conversaciones.

"Se ha logrado un hito en ese tema. Hay una promesa de que ellos (la facción Asmara) estarán incluidos en el proceso de paz", según le citó la radio somalí HornAfrik.

Los combates han matado a más de 16.000 civiles desde su inicio en 2007, cuando Addis Adeba envió tropas para ayudar al Gobierno a expulsar a un movimiento islamista de la capital.

Un millón de personas se han visto obligadas a dejar sus hogares, provocando un desastre humanitario agravado por la sequía y la hiperinflación.

El martes, las tropas etíopes dejaron sus bases principales en Mogadiscio. Pero muchos civiles están demasiado asustados para volver a hogares en los que estaban expuestos a fuego de artillería y tiroteos casi diarios.

al Shabaab y Ahlu Sunna - han matado a más de 50 personas en la región central de Galgaud. Según trabajadores humanitarios, unos 50.000 civiles han huido de la zona.