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Biden dice que el plan terrorista no es un acto de guerra, pero viola la ley internacional

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Los planes para atentar en EEUU contra el embajador saudí, que contaban con apoyo iraní, no constituyen un acto de guerra contra EEUU, pero sí una "clara violación" del Derecho Internacional, dijo hoy el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden.

En una entrevista con la cadena de televisión NBC, Biden opinó que el complot contra las embajadas saudí e israelí en Washington y el plan para asesinar al embajador saudí, Adel Al-Jubeir, es "algo inaudito y ha violado todas las normas internacionales".

"No se trata sólo del asesinato, pero la idea era asesinar a un diplomático. Eso es algo que causa la indignación de todo el mundo, de todos los países del mundo. (...) Además, obviamente, de que es un crimen asesinar a cualquier persona y que en ese proceso probablemente hubieran muerto ciudadanos estadounidenses", afirmó.

Biden dijo que el Gobierno de EEUU ya ha empezado a tomar medidas, incluido informar a los gobiernos extranjeros sobre la trama y la implicación iraní, de modo que Teherán quede aún más aislado.

"Vamos a ir al resto de capitales del mundo para que sepan exactamente lo que sucedió. Y con ello queremos asegurarnos de que Irán va a rendir cuentas de ello y va a sufrir un mayor aislamiento en términos de capacidad para operar en el mundo", dijo.

Biden comentó también el plan de empleo presentado por la administración Obama y que fue rechazado la pasada noche por el Senado; subrayó que los republicanos "no tienen ninguna intención" de poner en marcha el proyecto aunque contenga "elementos legislativos que siempre han apoyado".

"¿Cuándo los republicanos han estado en contra del recorte de impuestos para las pequeñas empresas?, ¿Cuándo han estado en contra de trabajar en infraestructuras? ¿Desde cuándo están en contra de negarle ayudas a los veteranos?", preguntó el vicepresidente.

El plan de empleo, de 447.000 millones de dólares (casi 327.000 millones de euros), requería el respaldo de al menos 60 senadores para seguir adelante, pero sólo 51 senadores se pronunciaron a favor de continuar el proceso.