Público
Público

Bolivia afronta un referendo constitucional histórico y decisivo para Morales

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Bolivia celebrará hoy su referendo constitucional en una cita histórica para el país, que por primera vez somete a consulta popular una Carta Magna y que supone un examen decisivo para el proyecto refundacional del presidente Evo Morales.

Más de 3,8 millones de ciudadanos están llamados a las urnas el domingo para decidir si apoyan o rechazan una Constitución que propone una Bolivia plurinacional, orientada a la integración indígena y social, con autonomías y con una economía de carácter "estatista".

"Una Bolivia unida y con autonomías" ha sido el lema más repetido por el presidente Morales a lo largo de su campaña en defensa de la nueva Constitución, cuyos principales detractores son sus opositores regionales de los departamentos de Santa Cruz, Beni, Tarija y Chuquisaca.

En su campaña por el "No", la oposición se ha centrado en criticar que el nuevo texto divide a Bolivia en más de 30 naciones "originarias", rompe el principio de igualdad en favor de los indígenas, no asegura una auténtica descentralización autonómica y pone en peligro valores como la religión católica o la familia.

A pesar de que la polarización política persiste en Bolivia, la jornada previa al referendo fue de tranquilidad incluso en departamentos liderados por la oposición, como el caso de Santa Cruz.

En la capital cruceña, foco de la oposición autonomista a Morales, la calma fue la tónica de la víspera constitucional, según comprobó un corresponsal de Efe.

Numerosos vehículos circulaban por la ciudad con pegatinas por el "No" y varios edificios públicos mantenían hoy banderolas con lemas como "No a la Constitución masista, corrupta y contrabandista" o "Jesucristo es nuestro único fundamento y fortaleza. Mi voto es no".

El texto que se somete a referendo es el fruto de un acuerdo político alcanzado en el Congreso Nacional en octubre entre el oficialismo y parte de la oposición, que permitió "pacificar" el país tras semanas de conflictividad cuyo episodio más grave fue la matanza ocurrida en el departamento amazónico de Pando (norte).

Para lograr ese acuerdo, el oficialismo aceptó modificar más de cien artículos del proyecto aprobado por una polémica Asamblea Constituyente, que finalizó sus trabajos en diciembre de 2007.

En aras a ese consenso, Morales tuvo también que ceder en sus posibilidades de reelección y se comprometió a presentarse solo una vez más a los comicios presidenciales, que se celebrarán de forma anticipada el 6 diciembre de 2009.

Tres años después de acceder a la presidencia, Morales afronta en el referendo del domingo el examen más importante a su "revolución democrática y cultural" con la que pretende instaurar una "nueva Bolivia" que cierre su etapa colonial y neoliberal.

El gobernante aimara pidió ayer precisamente una "descolonización" de mentalidades en el país para poder aplicar la nueva Constitución, que será la décimo sexta si queda ratificada.

Los defensores de la nueva Constitución esperan un amplio respaldo a este texto tras una campaña donde curiosamente los medios de comunicación no han difundido encuestas sobre resultados, según constató hoy el propio Morales que se declaró "sorprendido" por esta circunstancia.

La decisiva cita que vivirá hoy Bolivia ha suscitado el interés de la comunidad internacional dada la presencia de más de 300 observadores procedentes fundamentalmente de América y Europa que velarán por el correcto desarrollo de la consulta.

La Unión Europea, la Organización de Estados Americanos (OEA), el Centro Cárter de Estados Unidos y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) son algunos de los organismos internacionales que han enviado misiones de observación a Bolivia.

En la consulta de este domingo, los bolivianos decidirán sobre dos cuestiones: el conjunto del texto constitucional, de 411 artículos, y, en otra pregunta, sobre la extensión mínima que debe tener un latifundio improductivo (5.000 ó 10.000 hectáreas) para ser expropiado por el Estado.