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Los burro-taxi cumplen casi medio siglo como reclamo turístico en Mijas

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Casi medio siglo de historia del burro-taxi en Mijas (Málaga) ha llevado a que haya más de 60 de ejemplares y a que su Ayuntamiento construya un aparcamiento exclusivo para este "vehículo", convertido en el símbolo y principal atractivo turístico de este municipio de la Costa del Sol.

Fue un trabajador de la localidad, Julián Núñez, quien creó a principios de los años 60 un nuevo medio de transporte turístico a consecuencia de las peticiones de los turistas de fotografiarse y dar una vuelta a lomos de los burros, a cambio de una propina, que en muchas ocasiones superaban el salario de un empleado.

A partir de este momento, y aprovechando este interés, Núñez comenzó a organizar algunos recorridos turísticos por el municipio, de manera que poco a poco se fue ampliando el itinerario hasta crear su emblemática ruta por el centro del pueblo, según ha explicado a Efe el informador turístico de la localidad, José María Burgos.

La fama de los burro-taxis se extendió en la prensa extranjera, llegando al punto de que "muchos personajes famosos iban a Mijas para fotografiarse con estos animales" y, en otras ocasiones, algunos de ellos se convirtieron "en estrellas de anuncios y películas".

Burgos ha indicado a Efe que en algunas ocasiones los turistas han solicitado un burro-taxi para ir a otros municipios, "algo que es impensable", ya que el viaje con estos animales no dura más de quince minutos y el recorrido es "exclusivamente para el centro de la localidad".

El nombre de "burro-taxi" es simplemente por el orden que siguen estos animales en la parada, ya que se van colocando uno detrás de otros, tal y como lo hacen los taxi normales.

En una de las calles principales de Mijas se puede encontrar una señal en la que "se prohíbe el aparcamiento de cualquier tipo de vehículo, puesto que es una zona reservada para los burro-taxis".

Asimismo, en otra zona cercana, los burro-taxis pueden descansar a la sombra mientras otros trabajan para reponer fuerzas cara al próximo turno.

Viajar durante quince minutos en este curioso vehículo puede costar entre diez euros -ir a lomos del animal- y quince euros -en una carreta tirada por burros-.

En 2003 Mijas se convirtió en el primer municipio en crear una ordenanza específica para los burros, en la que se estipula la obligación de someterlos a dos controles veterinarios al año, e identificarlos a través de placas.

Asimismo, los animales cuentan con unas instalaciones donde retirarse una vez que ya no estén en condiciones de trabajar, para poder disfrutar de su jubilación en un lugar digno.