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Cadena humana contra los recortes en la educación pública madrileña

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Una cadena humana formada por varios miles de docentes, padres y alumnos ha rodeado esta tarde la manzana en la que se encuentra la sede de la Consejería de Educación madrileña, en la calle de Alcalá, para exigir al Gobierno regional que acabe con los recortes en la enseñanza pública.

Al grito de "Aguirre dimisión", "Figar dimisión" o "Manos arriba, esto es un atraco", los concentrados, la mayoría ataviados con camisetas verdes, han dado forma a través de esta cadena humana al segundo día de huelga de la enseñanza secundaria, convocada por los sindicatos CCOO, ANPE, CSI-F, FETE-UGT y Stem.

Las manos unidas de los manifestantes rodeaban casi por completo la manzana en la que se encuentra la consejería -las calles de Alcalá, Cedaceros, Los Madrazo y Marqués de Casa Riera-, y entre pitidos y gritos exigían la dimisión de la presidenta regional, Esperanza Aguirre, y de la consejera de Educación, Lucía Figar, y el fin de los recortes en la enseñanza.

Un tramo de la calle Alcalá, entre Sevilla y la bifurcación con Gran Vía, ha tenido que ser cortado por la policía ante la gran afluencia de manifestantes, entre los que además de profesores había un buen número de estudiantes.

El secretario general de la Federación de Enseñanza de UGT (FETE-UGT) de Madrid, Eduardo Sabina, ha señalado que con esta cadena los docentes pretenden que el Gobierno regional "abra la mesa de negociación".

"Queremos que la Consejería de Educación convoque la mesa sectorial para hablar de los problemas que aquejan a la educación madrileña, que en este momento sufre un tremendo recorte de los recursos humanos, para abordar las necesidades de los centros educativos", ha manifestado a Efe Sabina.

En su opinión, las dos jornadas de huelga han cosechado resultados "espectaculares" al conseguir que hayan sido secundadas por un 80 y un 78 por ciento del profesorado, respectivamente, según datos de los sindicatos convocantes, y que el seguimiento de la manifestación del martes, con una afluencia de más de 80.000 personas, según el cálculo de los sindicatos, ha sido la "más importante" de la comunidad educativa madrileña "en la última década".

El sectario general de UGT-Madrid, José Ricardo Martínez, que ha participado en la cadena humana, ha dicho a Efe que confía que "con esta movilización el Gobierno regional sea consciente de que no es frente a nadie, sino que es a favor de la libertad y de nuestros derechos".

"Es una huelga profundamente democrática, de las más democráticas que yo he vivido en los últimos años, y espero que el Gobierno regional sea consciente de esto y nos convoque para solucionar este conflicto", ha añadido.

"Las aulas tienen que ser un espacio de convivencia y de aprender a convivir", sostiene Martínez, quien considera que con las decisiones que ha tomado el Ejecutivo de Aguirre "esto se dificulta mucho".

Para el secretario general de UGT-Madrid, con la huelga se pretende demostrar "que la ciudadanía no se queda inerte frente a las agresiones del Gobierno".