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Las cajas abogan por copiar el plan hipotecario de Obama

Juan Ramón Quintás, presidente de la CECA, cree que ayudaría a reducir la morosidad de las familias más afectadas por la crisis

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El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, ha abogado hoy por la implantación en España de un plan hipotecario como el aprobado por el Gobierno de Barack Obama en Estados Unidos que reduzca la deuda hipotecaria de las familias en situación de precariedad para suavizar la morosidad.

En su comparecencia ante la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados para dar cuenta de la evolución del crédito, Quintás resaltó que dicho plan estadounidense es la medida para afrontar la crisis que más respaldo social ha tenido de todas las que se han aplicado en los últimos 18 meses.

'No hay nada más doloroso socialmente que una familia expulsada de la vivienda donde tiene su hogar', dijo Quintás, para quien la iniciativa del Ejecutivo de Obama se justifica por su finalidad social, pero además cuenta con efectos colaterales beneficiosos para la economía, como la disminución de la morosidad y el aumento del gasto en consumo.

El presidente de la patronal de las cajas de ahorros eludió precisar cuál sería la carga a soportar por las entidades financieras y cuál la de las administraciones, algo que, a su parecer, debería tratarse entre las partes. 'Este es un terreno virgen que les invito a estudiar', dijo ante la Cámara Baja.

Quintás explicó que la moratoria hipotecaria aplicada en España no reduce la carga de las obligaciones financieras de los hogares en situación de precariedad, sino que la aplaza, por lo que no incide positivamente en reducir la tasa de impago, ni en reactivar la economía a través del gasto en consumo.

El presidente de la CECA reconoció que el sistema financiero español registrará un deterioro más intenso de sus ingresos y de su morosidad que el de otros países debido al estallido de la burbuja inmobiliaria. 'Estamos todavía empezando a ver sus efectos, y en España serán más graves que en otros países', advirtió.

No obstante, calificó de 'leyenda urbana' que la exposición al ladrillo sea un problema exclusivo de las cajas. En cuanto a la construcción es mayor la de los bancos; en cuanto a los promotores -'el verdadero lugar de peligro'- es igual la de bancos y cajas, y en cuanto a la vivienda, es mayor la de las cajas, puntualizó.

Quintás aprovechó su comparecencia en la Cámara Baja para hacer un ejercicio de autocrítica al reconocer que si las cajas de ahorros han pecado de exceso ha sido en la concesión de hipotecas a inmigrates, lo que puede incidir negativamente en la tasa de mora durante la crisis. La obra social 'está en nuestro ADN y no nos avergüenza ni nos pesa haberlo hecho', aseveró.

Avalar participaciones preferentes

El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), Juan Ramón Quintás, ha pedido hoy al Gobierno que avale las emisiones de participaciones preferentes de las entidades financieras para que éstas puedan incrementar su solvencia y, en consecuencia, el crédito que conceden.

Quintás explicó que hasta ahora el Estado avala sólo deuda pública, pero que ésta 'no es capital' y por tanto no permite a la entidad incrementar su solvencia. Las participaciones preferentes -instrumentos financieros de duración indeterminada emitidos por una sociedad que no otorgan derechos políticos y que ofrecen una retribución fija- en cambio, sí son capital, pero son 'aún más difíciles de colocar en el mercado'.

Reforzar la solvencia

Esta iniciativa, recordó Quintás, ya se ha llevado a cabo en países como Suecia o Finlandia 'con muchísimo éxito' y supondría 'una solución para muchísimas entidades sin la necesidad de dinero público en absoluto'. Para Quintás, en estos momentos reforzar la solvencia es algo 'muy conveniente' para una entidad que quiera evitar intervenciones.

El presidente de la CECA recordó que el coeficiente de solvencia de las cajas está en el 11,8 por ciento, y el de los bancos, en el 10,9 por ciento, y que tener estos coeficientes por debajo del 8 por ciento supondría la intervención.

'Si la morosidad sigue creciendo como hasta ahora tienes miedo a que continúe y te baje el ratio de capital por debajo del 8 por ciento que supondría la intervención ya, lo que te hace ser muy austero a la hora de conceder crédito', explicó.