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La CDU se impone en el estado de Hesse, primera etapa del maratón electoral alemán

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La Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) se impuso hoy en las elecciones regionales del estado de Hesse (oeste del país) con un 37,5 por ciento, frente al 23,5 por ciento del Partido Socialdemócrata (SPD), según las primeras estimaciones al cierre de los locales de la televisión pública ZDF.

Todo apunta ahora a que la CDU podrá formar gobierno con su aliado natural, el Partido Liberal (FDP), que logró un 17 por ciento. Los Verdes obtuvieron un 13,5 por ciento y la Izquierda está en la cuerda floja del 5 por ciento, mínimo para obtener escaños.

Los comicios de Hesse son los primeros del maratón de regionales, municipales, europeas y presidenciales de los próximos meses en Alemania, hasta las generales de septiembre donde la canciller y jefa de la CDU, Angela Merkel, se enfrentará a su ministro de Asuntos Exteriores y candidato del SPD, Frank-Walter Steinmeier.

El líder de la CDU en Hesse, Roland Koch, salió respaldado, tras diez años al frente del gobierno del estado identificado con el poder banquero y financiero -su ciudad más representativa es Fráncfort- y un tormentoso último año como primer ministro en funciones, hasta que se convocaron estos comicios anticipados.

El SPD encaja, según esas estimaciones, un nuevo récord a la baja, ya que pierde más de trece puntos respecto a las elecciones de hace un año.

La CDU, a la que los sondeos pronosticaban un fuerte aumento hasta el 41 por ciento, ganó apenas un punto, mientras que el FDP aumentó casi ocho puntos y los Verdes crecieron asimismo en seis.

La clara derrota del SPD es un golpe psicológico para la formación, aunque los resultados no son realmente extrapolables a la situación del partido a escala federal, sino a la gestión de su anterior líder en Hesse, Andrea Ypsilanti.

Tras haberse comprometido en campaña a no dejarse elegir con el apoyo de La Izquierda, aglutinante de pos comunistas y disidencia socialdemócrata, Ypsilanti se retractó y negoció un gobierno de minoría bajo tolerancia de esa formación.

Tras dos intentos fracasó en su objetivo, por falta de apoyo en sus propias filas, y acabó tirando la toalla para pasarle el relevo al casi desconocido Thorsten Schäfer-Gümbel.