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Christian Venge cree que el oro "era algo objetivamente imposible"

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El ciclista español Christian Venge, que guiado por David Llauradó, obtuvo la medalla de plata en la prueba de persecución individual categoría B&VI (tándem para corredores con minusvalías visuales), aseguró que lograr el oro era algo "objetivamente imposible" de conseguir.

Venge y Llauradó establecieron un nuevo récord de España en la sesión clasificatoria matutina, en la que con un tiempo de 4.25.335 (a una media de 54,271 kms/h) obtuvieron el pasaporte para la final directa con el segundo mejor crono, en la que midieron sus fuerzas con los australianos Kieran Modra y su piloto Tyson Lawrence.

Se trata, hoy por hoy, de la mejor pareja del planeta, una etiqueta que se encargaron de demostrar ante los españoles.

Los oceánicos, que ya habían conseguido el récord del mundo por la mañana, batieron la plusmarca también en la final, en la que no dieron opción al dúo español, al que alcanzaron y eliminaron cuando restaba por completar el último de los tres kilómetros y detuvieron el cronómetro en 4.18.166 (a una media de 55,779 kms/h).

Con todo, Venge y Llauradó se mostraron "súpercontentos" por la plata obtenida, que fue además la segunda medalla de la delegación española en Pekín.

Venge explicó que veían "bastante complicado" firmar una actuación así debido a que los tiempos logrados por sus rivales en los últimos tiempos.

No obstante, Venge admitió que "el oro era objetivamente imposible".

"Hemos tratado de batir el récord de España conseguido por la mañana, pero las fuerzas no estaban igual y la cabeza tampoco. Estábamos más relajados. Lo hemos intentado, pero veníamos ya celebrando casi la medalla", añadió.

Por su parte, Llauradó, que guía a Venge desde el 2001, se expresó en términos similares y destacó que "el oro era inalcanzable. La victoria ha sido la de la mañana, el asegurarse la plata", remarcó.

El ex ciclista profesional Félix García Casas, actual técnico del Comité Paralímpico Español y preparador del dúo de plata, estimó que la final fue "una lucha de David contra Goliat".

"Los australianos son los número uno, hay muchísima diferencia, pero Venge y Llauradó lo han peleado e intentado al máximo", afirmó.