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Colombia acusa a Venezuela de destruir dos puentes

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Colombia denunció el jueves que militares de Venezuela destruyeron con explosivos dos puentes peatonales en la frontera binacional, en lo que calificó como un acto que viola la ley internacional, en medio del incremento de las tensiones diplomáticas entre los dos países.

El incidente es el más reciente dentro de las relaciones diplomáticas de altibajos entre los vecinos y ocurre días después de un llamamiento del presidente Hugo Chávez a militares y a civiles a prepararse para la guerra, rechazando un acuerdo que permite a soldados estadounidenses usar bases en Colombia.

El ministro de Defensa de Colombia, Gabriel Silva, dijo que militares de Venezuela activaron cargas explosivas desde su territorio cerca al municipio de Ragonvalia, en el departamento de Norte de Santander, y dejaron incomunicado a un importante número de residentes de la zona que utilizaban los puentes.

"Uniformados que llegaron en camionetas del lado venezolano, aparentemente pertenecientes al Ejército de Venezuela, ubicaron dos puentes peatonales comunitarios que unen a las comunidades de ambos lados, puentes civiles (...) y procedieron a dinamitar esos dos puentes del lado venezolano", declaró Silva a periodistas.

"Esta acción representa una violación a la ley internacional, a la ley humanitaria, es una agresión contra los civiles", precisó el funcionario, quien reveló que las estructuras construidas por los habitantes de la frontera estaban sobre el río Táchira.

El director de fronteras de la Gobernación del venezolano estado Táchira, Alexis Balza, reconoció que los puentes fueron derribados por militares.

"El Ejército venezolano derribó una especie de pasarela que había improvisado la gente que pasa de Venezuela a Colombia porque en esa zona no hay puente para carros", afirmó.

EEUU, ORIGEN DE LA CRISIS

La crisis bilateral comenzó en julio cuando Colombia anunció que autorizaría a soldados de Estados Unidos a usar siete de sus bases militares para realizar operaciones coordinadas contra el narcotráfico y el terrorismo.

Chávez, el más fuerte crítico de Estados Unidos en América Latina, aseguró que el acuerdo militar es un nuevo paso dentro de un plan de Washington para invadir a su país y bloquear la revolución bolivariana que dice impulsar a favor de los más pobres.

El mandatario izquierdista, un militar retirado que ha logrado alianzas con antagonistas de Estados Unidos como Rusia, Irán y Siria, ordenó llevar a cero el comercio con Colombia, que ascendió en 2008 a más de 7.000 millones de dólares.

En medio de la disputa, Chávez ha calificado a su homólogo colombiano Álvaro Uribe de "mafioso", "traidor" y "lacayo del imperio" de Estados Unidos.

En un discurso el miércoles por la noche, llamó "desgraciado" al ministro de Exteriores colombiano, Jaime Bermúdez, y a Uribe, al tiempo que se declaró amigo de Colombia.

Colombia, que ha guardado prudencia en medio de los frecuentes ataques de Chávez y de otros altos cargos de su Gobierno, entregó notas diplomáticas al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y a la Organización de Estados Americanos por las amenazas de guerra del mandatario venezolano.

Uribe y su Gobierno sostienen que el acuerdo militar con Estados Unidos no autoriza a Washington a realizar operaciones ofensivas contra otros países, pero no ha logrado acallar las voces de protesta de Chávez y de otros gobernantes de izquierda de la región.

Colombia y Venezuela comparten una frontera terrestre de 2.219 kilómetros en la que tienen presencia guerrilleros izquierdistas, paramilitares de ultraderecha, narcotraficantes y contrabandistas.

Mientras, Ecuador, que tiene la presidencia pro témpore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), anunció el jueves que desde ese organismo buscará la integración y la paz de Colombia y Venezuela.

"Nosotros evidentemente llamamos a todos los países miembros de Unasur a analizar conjuntamente el tema y a encontrar una salida que consolide la paz", dijo en Bogotá el ministro de Defensa de Ecuador, Javier Ponce.