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David Puig retrata la caída y rehabilitación del Mercado Agrícola de Montevideo

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El auge y caída del Mercado Agrícola de Montevideo y su entorno, así como su actual proceso de rehabilitación son el hilo conductor de la muestra fotográfica que el artista barcelonés David Puig inauguró en la capital uruguaya.

El pasado glorioso del mercado, construido a principios del siglo XX, centro del entonces pujante barrio de Goes, sostenido por una laboriosa clase media y por emigrantes recién llegados de Europa, y su posterior decadencia y oscuridad marcada por la delincuencia y la droga quedan reflejados en las fotografías de Puig, que con sus instantáneas quiso reflejar una realidad "que se está transformando de nuevo".

"El Mercado Agrícola de Montevideo. Goes y sus circunstancias", se exhibirá hasta finales de octubre en el interior del mercado, una imponente estructura de hierro forjado que está siendo rehabilitada con fondos de la Intendencia de Montevideo, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (AECID).

Puig (Barcelona, 1970) explicó a Efe que la exposición surgió de un libro que se estaba haciendo sobre el proyecto de rehabilitación del mercado y del barrio circundante.

"Empecé a ilustrar como vivía la gente el mercado y como lo veían, y descubrí los restos un barrio donde hubo una clase media que generó empleo y que tuvo durante un tiempo una vida muy intensa", apuntó el fotógrafo.

"El mercado, las gentes diversas y la actividad hizo de esta zona uno de los barrios del tango en Montevideo, y esa banda sonora y esa presencia está presente en todas las fotos", destacó Puig.

La pérdida de los empleos industriales en el barrio, cuyos restos en forma de fábricas abandonadas marcan el paisaje condujo "a una degradación muy fuerte" que llevó Goes "a caer en el pozo".

"Así también se ve el pasado peligroso, y una decadencia absoluta, generando situaciones muy duras, de droga y de mucha delincuencia", señaló Puig.

En su exposición, el fotógrafo ilustró los lugares donde estuvieron las industrias desaparecidas y las viejas casonas que marcaron el carácter del barrio junto al mercado.

Junto a ellas aparecen los retratos de vecinos destacados del barrio, lo que a juicio de Puig "descubrió una amalgama de la sociedad uruguaya, una mezcla de ámbitos sociales y gentes".

En último término, el fotógrafo mostró a los trabajadores del Mercado Agrícola, que sigue funcionando como mercado mayorista de frutas y verduras, y que le dan vida en la actualidad mientras la zona vuelve a atraer nuevos habitantes.

"Cuando se empezó la reforma del mercado, primero tuvieron que sacar a las familias que vivían dentro, un trabajo muy duro. Se intenta transformar y se descubre un barrio bonito, con calles arboladas. Al principio a la gente le daba vergüenza mostrar sus viejas casas, muy deterioradas, pero con la rehabilitación del mercado hay un cambio. Las fotos muestran lo que fue y lo que va a ser, y ese futuro es optimista", dijo.