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La decisión sobre Garoña deja solo al Gobierno

El anuncio del viernes genera un amplio rechazo en críticos y detractores

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Los cuatro años de gracia que ha concedido el Gobiero a la central nuclear de Garoña no han sentado bien ni a partidarios ni a detractores de su cierre permanente.

Ecologistas en acción lanzó este sábado una campaña de denuncia al PSOE por 'incumplimiento de su programa electoral, ya que no ha cerrado en dos legislaturas ni una central nuclear' y el Partido Popular, a través de declaraciones a Servimedia de su secretario general en el Congreso José Luis Ayllón, calificó la decisión como 'fruto del dogmatismo político' de José Luis Rodríguez Zapatero.

Además, no pareció dar importancia a las medidas anunciadas para hacer que el cierre sea irreversible. Si su partido consigue volver al Gobierno en el año 2012, el PP pedirá a la CSN nuevos informes y, en caso de ser positivos, mantendrá la actividad de la central más allá de 2013, aseguró.

Las discrepancias no han sido ajenas al propio partido del Gobierno. El viernes, el expresidente Felipe González reiteraba su posición contraria al cierre en un curso de verano en el que participaba en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Aunque afirmó que hablaba 'como ciudadano' y no como expresidente, declaró que el Consejo de Seguridad Nuclear es 'el único' que tiene 'autoridad legal' y 'técnica' para decidir si es útil una central nuclear y durante cuánto tiempo.

En esta lógica, González considera que si el CSN ha dicho que la central de Garoña tiene vida útil durante 10 años, las instalaciones deberían seguir funcionando durante este tiempo, opinión que comparte con Ayllón del PP.

A pesar de que González suavizó al máximo su valoración sobre el cierre precisó que el informe no es vinculante y que 'todo el mundo' tiene razón el vicepresidente de la Fundación Ideas, Jesús Caldera, ha salido al paso. El político recordó que González dictó una moratoria nuclear en 1983 que afectó a varias cetrales que se estaban construyendo.

Pero el ataque más serio al Gobierno vino de la organización Ecologistas en acción que, en su nueva campaña, ha otorgado a Zapatero el premio Átila a la mayor destrucción ambiental

Por su parte, el coordinador general de IU, Cayo Lara, comentó que la central se debía de cerrar 'entre 2010 y 2011' y que había que atender a los trabajadores que iban a perder su trabajo.