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Dos destructores japoneses parten a Somalia para luchar contra la piratería

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Dos buques de las Fuerzas de Auto Defensa Marítima (Armada) de Japón partieron hoy rumbo a la costa de Somalia para proteger a sus ciudadanos, sus barcos y sus mercancías de la piratería, según informó la agencia local de noticias Kyodo.

Los dos destructores nipones, el Sazanami de 4.650 toneladas y el Samidare de 4.550 toneladas, partieron hoy por la tarde desde la base de Kure, en Hiroshima (Sur de Japón) hacia Somalia, con una tripulación de cerca de 400 miembros de las Fuerzas de Auto Defensa y ocho guardacostas.

Poco antes de su partida se organizó una ceremonia de despedida de las dos embarcaciones, a la que asistieron el primer ministro nipón, Taro Aso, el ministro de Defensa, Yasukazu Hamada, y cerca de 1.200 familiares de los participantes en la misión.

Ambos buques tardarán entre dos y tres semanas en llegar al Golfo de Adén, frente a las costas de Somalia, por lo que se prevé que den comienzo a su misión de patrulla a principios de abril.

Se trata del primer despliegue en el extranjero de la Armada japonesa bajo una provisión especial, de acuerdo con la Convención de la ONU sobre la Ley del Mar, según Kyodo.

Esta misión será además la más activa de las Fuerzas niponas de Autodefensa en el extranjero, donde hasta ahora sólo habían participado en labores de suministro de combustible, transporte y reconstrucción.

Cada barco irá además equipado con un helicóptero SH-60K y dos lanchas rápidas, según el Ministerio de Defensa japonés.

El Gabinete del Gobierno aprobó el jueves la provisión de acción marítima dentro de la ley de las Fuerzas de Auto Defensa, que posibilita a los participantes en la misión a tomar las medidas necesarias para salvaguardar a las personas y mercancías japonesas.

Los tripulantes de estos dos destructores nipones podrán realizar disparos de emergencia a modo de advertencia a los piratas, pero no les está permitido herir a los agresores excepto en determinadas circunstancias, entre las que se incluye la defensa propia.

Debido a estas restricciones de ley japonesa actual de acción marítima, el Gobierno de Japón presentó ayer en el Parlamento una nueva ley que les permita un mayor margen de maniobra en el despliegue.

La nueva ley les permitiría disparar a los barcos de piratas que se acerquen a las embarcaciones con intereses nipones a pesar de repetidos avisos de alejamiento, y posibilitaría además la protección de embarcaciones extranjeras que no tengan que ver con Japón.

Sin embargo, es posible que la nueva ley no cuente con el apoyo de todas las fuerzas políticas, por lo que no es segura su rápida aprobación.

Según la Constitución pacifista japonesa, que entró en vigor tras la II Guerra Mundial, a este país sólo se le permite el uso de la fuerza en defensa propia.

Japón planea además el despliegue de un avión de patrulla P-3C de sus Fuerzas de Auto Defensa en el Golfo de Adén, pero para ello deberá llegar a un acuerdo con las autoridades de Djibouti, donde las fuerzas militares japonesas planean establecer su base aérea para esta misión.

Con esta medida, Japón se ha unido a otras potencias que han decidido patrullar las aguas cercanas a Somalia como Estados Unidos, la Unión Europea, la India, Corea del Sur o China.