Publicado: 14.05.2014 15:19 |Actualizado: 14.05.2014 15:19

Diez inmigrantes logran entrar en Melilla tras saltar la valla

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Unos diez inmigrantes de origen subsahariano han conseguido hoy entrar a Melilla tras saltar la valla fronteriza que separa la ciudad autónoma de Marruecos. Según ha confirmado la Delegación del Gobierno, el salto, protagonizado por una veintena de inmigrantes, se ha producido sobre las 9.45 horas por la zona del perímetro de Villa Pilar, próxima al cementerio musulmán.

Los inmigrantes, tras conseguir pisar suelo español, se han dirigido hacia el Centro de Estancia Temporal (CETI), donde algunos han sido atendidos por los cortes sufridos. El resto de los subsaharianos que han protagonizado el intento de entrada han desistido de su intención de acceder a la ciudad ante la presencia de patrullas de la Guardia Civil, siendo finalmente interceptados por las autoridades marroquíes en su territorio.

La última entrada a la ciudad autónoma se produjo el pasado 1 de mayo, cuando unos 140 subsaharianos llegaron a la ciudad, mientras que otros 150 permanecieron seis horas encaramados a la valla (fotogalería) en un intento de entrada protagonizado por unas 500 personas. La Guardia Civil fue criticada por usar gas pimienta contra los inmigrantes, que recibieron una paliza cuando fueron entregados a los gendarmes marroquíes. 


El Gobierno de Melilla ha insistido hoy en su petición a la Unión Europea para que se involucre en el "problema" de la inmigración y ha considerado que los responsables de las instituciones europeas no lo comprenden, porque no lo ven de una manera cercana. "Lo que tienen que hacer los europeos es llevarse a todos los inmigrantes que están en el CETI a la puerta del Parlamento Europeo en Bruselas y, a partir de entonces, será cuando los responsables europeos podrán entender y comprender el verdadero problema que tenemos en Melilla", ha dicho el vicepresidente primero de la Ciudad Autónoma, Miguel Marín.

Ha insistido en que la inmigración "no es un problema de Melilla ni de España, es un problema de Europa", pues los subsaharianos no pretenden quedarse en la ciudad autónoma sino llegar al resto de los estados de la Unión. Por ello ha reclamado a la UE que "tome conciencia del problema que tiene y ponga todas las herramientas y mecanismos necesarios para evitar la inmigración ilegal". Asimismo, se ha mostrado "totalmente de acuerdo" con el Gobierno italiano, que tras el último naufragio en Lampedusa ha amenazado a la UE con abrir sus fronteras a los inmigrantes si no hay una mayor implicación de las instituciones europeas.