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La economía británica continúa en declive y aleja las esperanzas de recuperación

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Tras contraerse el 0,8 por ciento entre abril y junio, más del doble de lo esperado por los expertos, el PIB del Reino Unido suma ya cinco trimestres consecutivos en negativo y acumula un retroceso del 5,8 por ciento en el último año, un récord sin precedentes en los registros estadísticos del país.

Los datos publicados hoy por la Oficina Nacional de Estadística (ONS, en inglés) evidenciaron que la economía británica aún tiene un largo camino por recorrer hasta la senda del crecimiento ya que, si bien el ritmo de contracción se ralentizó con respecto al trimestre anterior, la caída fue muy superior al 0,3 por ciento previsto por los analistas.

Entre enero y marzo, el PIB británico se contrajo un 2,4 por ciento, después de haber registrado caídas del 1,8, del 0,7 y del 0,1 en los trimestres anteriores.

El primer ministro, Gordon Brown, hizo referencia a estos datos al comienzo de unas jornadas económicas en la capital británica e insistió en que los países del G-20 aún tienen que 'dar más pasos para revitalizar la economía mundial'.

'Hemos llegado a un punto en el que se ha logrado estabilizar la actividad bancaria, pero aún no tenemos una estrategia para volver al camino del crecimiento', explicó Brown.

Los datos conocidos hoy suponen un jarro de agua fría para todos aquellos que desde el mundo político y empresarial situaron el fin de la recesión en el segundo semestre del año.

Con los nuevos datos en la mano, es probable que el ministerio de Economía tenga que revisar sus previsiones de crecimiento para 2009, año para el que pronosticó una caída del 3,5 por ciento antes de que la economía remonte en 2010 con un crecimiento del 1,25 por ciento.

Estas predicciones contrastan con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que calcula una caída del PIB del 4,1 por ciento para este año y del 0,4 por ciento para el próximo.

Más negativas son las previsiones del Banco de Inglaterra, que pronosticó una contracción del 4,5 por ciento para el presente ejercicio.

Los principales responsables del deterioro de la economía nacional fueron los dos sectores más golpeados por la crisis, los servicios financieros y la construcción.

La actividad financiera cayó un 0,7 por ciento en el primer trimestre del año, arrastrando consigo al conjunto del PIB, mientras que el sector constructor puso también su grano de arena con un retroceso del 2,2 por ciento.

En conjunto, el sector industrial se contrajo un 0,7 por ciento y el de los servicios, que aglutina tres cuartas partes de la actividad del Reino Unido, el 0,6 por ciento.

El Reino Unido es el primer país del Grupo de los 7 (G-7), que reúne a las siete mayores economías del mundo, en presentar su balance preliminar del PIB del segundo trimestre.

Con una tasa de paro del 7,6 por ciento de la masa laboral, la cifra más alta desde 1995, la deuda pública en su nivel más alto desde 1974 y la actividad de un sector tan representativo para la economía como el del automóvil en caída libre (la fabricación de coches nuevos cayó un 50 por ciento en el primer semestre de 2009), parece que el fin de la crisis aún tendrá que esperar.

'Los datos de hoy son un shock', aseguró tajante el analista de IHS Global Insight, Howard Archer, mientras el Instituto de Directivos adelantó que la recuperación será 'muy lenta y gradual'.

En cualquier caso, si se confirman las predicciones elaboradas tanto desde el Gobierno como desde el FMI, el Reino Unido se enfrenta a la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.