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Ejército mexicano abre una investigación tras muerte de dos civiles en retén

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El Ejército mexicano lamentó hoy la muerte de dos civiles, un padre y su hijo, a balazos en un retén militar próximo a Monterrey, norte del país, y anunció la apertura de una investigación sobre los hechos en los que están involucradas tropas que luchan contra el crimen organizado.

"La Procuraduría General de Justicia Militar inició una averiguación previa en la que se realizan las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos en los que participaron tropas integrantes de una Base de Operaciones", expresó en un comunicado la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Anoche militares apostados en un retén colocado sobre la autopista Monterrey-Nuevo Laredo, a la altura del municipio de Escobedo, abrieron fuego y acabaron con la vida de dos personas de una familia que viajaba en un automóvil y al parecer no se percató del control.

Las dos familias que iban en el automóvil recibieron disparos de los soldados, un incidente en el que murieron Vicente León Ramírez, de 52 años, y su hijo, Alejandro Gabriel León Castellanos, de 15 años.

Cinco personas más de las dos familias que viajaban en el vehículo resultaron heridos.

Según el Secretario de Gobierno de Nuevo León, Javier Treviño Cantú, los hechos fueron producto de un "lamentable error" que tuvo consecuencias fatales.

La Sedena recuerda en su nota que "la finalidad del establecimiento de los puestos de control es (...) evitar el libre tránsito de quienes pertenecen a estas organizaciones (criminales)".

Además "ratifica su compromiso con la Ciudadanía de actuar con estricto apego al Estado de Derecho y respeto a los derechos humanos".

Este es el segundo suceso de esta naturaleza ocurrido en el estado de Nuevo León tras el fallecimiento de otro menor, de siete años, el pasado 31 de julio, y en el que resultó herido un niño de tres años, presuntamente por disparos de militares.

Desde diciembre de 2006 los militares mexicanos están desplegados en los estados más conflictivos de México para luchar contra la inseguridad y el crimen organizado.

En Nuevo León el control de la zona se lo disputan el cártel del Golfo y la organización de Los Zetas, antiguos aliados de los anteriores, ambos con presencia también en el contiguo estado de Tamaulipas.

En México los militares son juzgados por tribunales castrenses incluso en situaciones en que sus actos tengan como resultado violaciones a los derechos humanos de civiles, un marco legal que algunas ONG están tratando de cambiar. EFE