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Ekaitz Sirvent tenía una lista del 'impuesto revolucionario'

El presunto ideólogo de ETA fue detenido con documentación en la que figuraban empresarios vascos y navarros extorsionados

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El análisis de toda la documentación que portaba Ekaitz Sirvent en el momento de su detención en la estación de Montparnasse, el 11 de abril pasado, hace que la Policía eleve cada vez más su posición dentro del organigrama de ETA.

A las conclusiones sobre la última asamblea virtual celebrada por la organización tras la tregua hay que sumar una lista con decenas de empresarios vascos y navarros puestos en la diana de la extorsión que la banda lleva a cabo a través del denominado impuesto revolucionario, informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista.

La incautación de esa larga lista de empresarios podría contribuir al descontrol que reina en la recaudación del impuesto revolucionario. A finales del pasado mes trascendió que ETA había remitido una carta a un niño de 14 años, utilizando la táctica de doblar la primera amenaza para que la reciba el empresario y un familiar, como método para amedrentar.

Las cantidades exigidas en estas nuevas cartas han aumentado y, en algunos casos puntuales, llegan a superar el medio millón de euros. Aunque difícil de medir, las fuentes consultadas apuntan a un descenso en el pago de las extorsiones, unas veces por decisión de hacer frente a la amenaza y otras por las dificultades para encontrar los cauces habituales de pago, debido al estado de descomposición de la banda y su entorno.

Los agentes que detuvieron a Sirvent pensaron en un primer momento en que se trataba de un destacado miembro del aparato de falsificación debido a la cantidad de material informático que portaba: un ordenador portátil, diez lápices de memoria USB, tres discos duros externos y una treintena de cedés. Pero el análisis del contenido encriptado de ese material condujo a la conclusión de que Sirvent era uno de los responsables del aparato político de ETA si no su jefe.

Dos días después de la detención de Sirvent, el diario Gara hacía público un comunicado de la banda en la que ésta analizaba las últimas elecciones autonómicas y colocaba al nuevo Gobierno vasco en su diana. El etarra llevaba en el momento de su detención hasta 30 borradores distintos de ese comunicado de ETA, con correcciones realizadas por él mismo.

'Queremos afirmar que el de López será el gobierno del fascismo y de la vulneración de derechos. En la medida en que no haya un cambio de actitud, los responsables políticos de esa estructura impuesta serán objetivo prioritario de ETA', decía el comunicado redactado, sin duda ahora para los investigadores, por el propio Ekaitz Sirvent.

El dirigente etarra llevaba siete años huido de la Justicia, desde que escapó a una redada contra el comando Donosti. Su progresión en la estructura clandestina de ETA había escapado a las investigaciones policiales.

Cuando la Policía francesa, sirviéndose de las pesquisas de la Comisaría General de Información española, decidió detener a Sirvent en el andén de Montparnasse, éste llevaba 20 juegos falsos de documentación y uno simulado de guardia civil. A pesar de lo concurrido del lugar y de la importante presencia policial, el dirigente etarra intentó, sin éxito, usar su pistola.