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Emoción y espectáculo del motor: el "Monster Jam" que llega a Europa

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El "Monster Jam", un show estadounidense con cerca de cuatro millones de fans, arrancó su gira por Europa dejando boquiabiertos a cerca de 20.000 seguidores -la mayoría hombres y niños- que corearon a los pilotos de los "Monster trucks" en el estadio Gelredome de Arnhem (este de Holanda).

Los pilotos exhibieron ayer sus habilidades ante el volante de sus "Monster trucks" en sus saltos de metros en el aire en un recorrido con montículos de arena coloreada y una docena de coches que terminaron en amasijos.

Niños y adultos -muchos de ellos padres- gritaban, se levantaban del asiento y daban palmas desde sus asientos en las dos pruebas que los "Monsters trucks" ofrecieron ante un público entregado en su sexta exhibición en Holanda y su primera etapa de su tour europeo.

Una gira que traerá el próximo 24 de octubre a España a diez de los doce "Monster trucks" que actuaron sobre la arena de Arnhem ante un aforo de 45.000 incondicionales del motor en un circuito, según adelantó la organización a Efe, más complejo que el de holandés en el estadio Olímpico de Barcelona.

El "Monster Jam", incluso para los profanos, no pasa desapercibido porque es con todas las letras un "espectáculo" por el intenso olor a gasolina quemada, las luces de colores estridentes, el fuego y las bengalas en la pista, el polvo de arena en suspensión, el rugido de los motores y los gritos desde las gradas.

Y los coches ante todo son las estrellas.

Para calentar motores el "Monster Jam" tres horas antes del show organiza la "Pit Party" en las que los más pequeños soportan ilusionados colas intentando cazar autógrafos de los pilotos en sus camisetas blancas o sus libretas y en esa labor se pierden embelesados con los "Monster trucks".

El frenesí del "Monster Jam" holandés lo protagonizaron doce de estos diez "Monster trucks" que está previsto que acudan a la ciudad condal: Grave Digger, Maximum Destruction, El Toro Loco, Donkey Kong, Monster Mutt Dalmatian, Batman, Disney XD, Madusa, Backwards Bob y Nitro Circus.

Una parrilla de pilotos masculinos salvo por dos mujeres: Madusa y Candice Jolly. Y aunque los niños -a priori- no entienden de sexos para apostar por un coche la mayoría vibra con el coche Grave Digger (enterrador), cuyo piloto Charlie Pauken indicó a Efe, que su fama radica "en la espectacularidad de su Monster truck".

Aunque cabe decir que también fueron aclamados El Toro Loco -ganador de este primer show-, Batman y el Monster Mutt Dalmattian. Aspecto que comparten con los adultos, salvo cuando corean a la piloto Madusa que se pasea mostrando los encantos que esconde debajo de su mono de material ignífugo: un top con la bandera de EEUU.

El show consta de descansos protagonizados por un show de seis motoristas haciendo volteretas y dos de "cars de todoterreno" y de dos pruebas que puntuan: la primera en la que dos "Monster trucks" compiten entre ellos en velocidad y calidad de los saltos sobre dos montañas de arena pintadas con tiza azul.

Y la segunda es el anhelado "freestyle" (estilo libre) en la que la afición pide -sin palabras- vuelcos, saltos "inhumanos", acelerones que remueven el polvo de la pista entre rugidos de motor y el aplastamiento continuo de coches de desguace.

Para ello, cada "Monster truck" es creado para ser único. Aunque tienen unas características comunes: pesan 4 toneladas y miden 3 metros de alto por 4 metros de largo, con una cubierta de 1,70 metro.

Su fuerza radica en su inyección de velocidad de entre 1.500 y 2.000 caballos de fuerza, con la que un "Monster truck" consigue pasar de 0 a 100 kilómetros por hora en menos de 3 segundos y superar los 160 kilómetros por hora.

Potencia que hace que el coche dé saltos de hasta 8 metros en el aire, de ahí que como confesó Madusa, campeona mundial de "freestyle" en 2004, a Efe que durante la prueba de estilo libre "cierra los ojos cuando salta hasta que nota el suelo y mientras va pensando en el siguiente paso que va a efectuar".

Emoción y espectáculo del motor en una palabra: Monster Jam.