Público
Público

Encuentran en un coche dos de los valiosos cuadros robados en un museo de Zúrich

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Dos de los cuatro valiosos cuadros impresionistas robados hace una semana en una espectacular operación en el museo Buhrle de Zúrich, fueron encontrados en un coche aparcado junto a una clínica psiquiátrica de esa ciudad, confirmó hoy martes la policía.

En una conferencia de prensa, la policía de Zúrich explicó que los cuadros, de Monet y Van Gogh, se recuperaron en una operación policial realizada el lunes por la noche en el aparcamiento de dicha clínica, aunque no aclararon el misterio que rodea el caso.

Los dos cuadros hallados son "Champ de coquelicots pres de Vetheuil" (Campo de amapolas cerca de Vetheuil, 1879) de Claude Monet, y "Branches de marronier en fleurs" (Ramas de castaño en flor, 1890) de Vincent van Gogh, valorados en unos 63,3 millones de dólares.

Ambos fueron robados junto con otras dos valiosas telas, "Ludovic Lepic et ses filles (El conde Lepic y sus hijas, 1871) de Edgar Degas y "L enfant dans une veste rouge" (Niño con chaleco rojo), de Paul Cézanne.

Estos dos últimos se valoran en unos 101 millones de dólares -sólo el Cézanne tiene un precio estimado de 95 millones-, y siguen desaparecidos, al igual que los hombres armados que perpetrar con el robo.

Según confirmó la policía en conferencia de prensa, dos guardianes del aparcamiento de una clínica psiquiátrica en Zúrich descubrieron anoche las telas dentro de un vehículo blanco que no estaba cerrado con llave.

La policía trasladó el coche fuera del aparcamiento para ser analizado, y el director del Museo, Lukas Gloor, identificó las pinturas tras estudiarlas, señaló el jefe de la policía de Zúrich, Philipp Hotzenkoecherle.

Los dos cuadros aún estaban enmarcados y cubiertos por el cristal tal como estaban colgados en el museo.

Las cuatro pinturas fueron robadas el domingo día 10 por tres ladrones armados y enmascarados cuando estaba abierto el museo de la Fundación Emil Bührle, en Zúrich.

Uno de los ladrones forzó al personal del museo que se encontraba en la entrada a tirarse al suelo, mientras otros dos entraron en la sala donde se exponían los cuadros sustraídos y los descolgaron.

El director del museo dijo a los periodistas que se encontraba muy feliz de que "las dos pinturas se encuentren en perfecto estado", y se negó a hacer comentarios sobre la posibilidad de que se haya pagado algún rescate por las obras de arte.

"No puedo responder", dijo Gloor a los periodistas en la rueda de prensa, en la que estaban expuestos los dos cuadros encontrados así como dos carteles con los otros dos que siguen desaparecidos.

Según el conservador del museo, los ladrones no eligieron los cuadros que robaron en función de su valor artístico o comercial, y tampoco siguieron estos criterios a la hora de devolver una parte de ellos.

"Simplemente abandonaron los dos más grandes", señaló el responsable del museo.

También aseguró que no conoce otro caso en la historia de robos de obras de arte en que varios cuadros hayan sido abandonados de esta manera.

Por su parte, el portavoz de la policía de Zúrich, Marco Cortesi, dijo que no se sabe por el momento cuántos días llevaba aparcado el coche en el que se hallaron las pinturas en el aparcamiento situado junto a la clínica psiquiátrica.

El hallazgo de dos de los cuadros no ha terminado con el misterio que rodea el que se considera uno de los mayores robos de obras de arte.

La colección de la familia Buhrle, de carácter privado, es una de las más importantes en materia de pintura europea y cuenta en sus fondos con importantes obras del impresionismo y postimpresionismo francés.

La zona que estaba abierta al público exhibe unas 200 piezas, en una discreta residencia del barrio residencial de Seefeld.