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El escritor Elias Khoury cree que ni la fe ni la religión deben jugar papel alguno en la política

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El novelista y dramaturgo libanés Elías Khoury, que participa estos días en Granada en el Hay Festival Alhambra, cree que "ni la fe ni la religión deben jugar papel alguno en la política", en alusión al discurso pronunciado ayer por el ex primer ministro británico Tony Blair.

Blair, actual enviado especial del Cuarteto de Madrid (EEUU, UE, Rusia y ONU) para Oriente Medio, reivindicó un mayor papel de la religión en la solución de los problemas mundiales.

"La fe y la religión son una referencia metafórica y poner en práctica una metáfora es una locura", ha defendido en una entrevista con Efe Khoury, quien, en referencia al conflicto entre palestinos e israelíes, ha dicho que "hay que separar el conflicto de la religión, porque si se trata de una guerra entre dioses, la lucha se prolongará indefinidamente y no acabará, porque los dioses no mueren".

Según el autor libanés, el conflicto palestino-israelí está "completamente bloqueado" en la actualidad, debido a que los israelíes no están aún convencidos de que deben retirarse de los territorios ocupados, "así que creo que no hay ningún horizonte de paz, desgraciadamente".

Preguntado por cómo es vivido este conflicto en los Estados Unidos, donde reside actualmente, Khoury responde tajante: "la prensa israelí es más liberal que la estadounidense en lo que se refiere al conflicto palestino-israelí".

"La identificación total de los Estados Unidos con Israel y, por supuesto, los intereses estadounidenses, en el sentido de que piensan que pueden dominar el mundo árabe a través de la fuerza militar israelí, que defiende los intereses estadounidenses", hacen que mientras que "en Europa la batalla cultural contra la ocupación israelí de Palestina está casi ganada, en Estados Unidos se encuentra aún en el punto de partida", ha asegurado.

Según Khoury, desde que los neoconservadores tomaron el poder en los Estados Unidos, éstos han invertido "ingentes cantidades de dinero en crear e inventar un fundamentalismo ficticio en relación a los palestinos y el mundo árabe en general" que ha propiciado "esta atmósfera de guerra entre culturas, que es lo peor que puede ocurrir en este mundo".

En este sentido ha defendido que el cometido de los escritores es "defender los valores humanos y luchar contra esta guerra de culturas, porque la auténtica cultura es una combinación de culturas, no se puede defender la existencia de una única cultura pura a no ser que seas un fascista".

El escritor libanés, gran conocedor de la obra de Federico García Lorca, a quien califica como "uno de los mejores poetas del mundo", cree que "la poesía no puede ser sino antifascista" y considera al poeta granadino "una muestra de ello".

Según Khoury, Lorca es considerado en el mundo musulmán "un poeta árabe" por "la enorme influencia que ha ejercido en la poesía moderna árabe", donde sus obras son representadas "muy a menudo".