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Los especuladores dudan de EEUU pero atacan el euro

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La eurozona vivió ayer una de sus jornadas más complicadas de los últimos años al recibir un fuerte ataque de los especuladores en los mercados de deuda, que, a su vez, arrastró a las bolsas del continente. El foco de los ataques ya no son los países periféricos, sino que alcanza a economías centrales como la francesa o la italiana, segunda y tercera mayores de la zona. Las primas de riesgo de su deuda pública (el sobreprecio que el mercado les exige respecto a la deuda alemana, considerada la más solvente, y que condiciona la financiación de la economía) se situaron en sus niveles más altos desde la puesta en marcha del euro. Igual sucedió con el diferencial de Bélgica y con el de España; este incluso llegó a superar a en las primeras horas del día los 400 puntos básicos. Hace apenas nueve meses, cuando se acordó el rescate de Irlanda, estaba en los 200 puntos.

El insatisfactorio acuerdo para elevar el techo de deuda en EEUU, el retraso en la solución de la crisis griega y la indefinición de los recortes en Italia serían, según los analistas, los argumentos que alimentarían el comportamiento de los mercados. Esos fueron los motivos que explicó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a varios dirigentes políticos, con los que conversó telefónicamente para explicarles la situación, que calificó de 'muypreocupante' por la nueva oleada de especulación. Según fuentes gubernamentales, Zapatero negó que el objetivo de los ataques sea España (señaló que el foco está ahora en Italia) e insistió en que no habrá nuevas medidas, más allá de las que avanzó la semana pasada, que aprobará un Consejo de Ministros extraordinario el próximo día 19 y que incluyen el fomento del empleo juvenil y una revisión del Impuesto de Sociedades.

Las primas de riesgo de Francia, Italia, España y Bélgica están en máximos

Zapatero, que aplazó unas horas el inicio de sus vacaciones por el nuevo episodio de ataques en los mercados, habló con el líder del PP, Mariano Rajoy, con el presidente del PNV, Iñigo Ukullu, con el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, y con el candidato del PSOE, Alfredo PérezRubalcaba. También conversó con el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durão Barroso. El Ministerio de Economía y Hacienda, además, mantuvo 'contactos' con otros países, especialmente Francia, Alemania e Italia. Zapatero, que tenía previsto viajar ayer por la mañana con su familia a Doñana para pasar unos días de vacaciones, lo hizo finalmente por la tarde, aunque prevé volver a Madrid esta semana para seguir la evolución de la prima de riesgo y otros indicadores. Si la situación empeora, podría convocar a Rajoy en Moncloa mañana, en el primer encuentro entre ambos desde noviembre.

El ministro de Fomento y portavoz del Gobierno, José Blanco, aseguró que la subida de la prima de riesgo 'es algo transitorio', producido por la 'convulsión' y 'las tormentas económicas de EEUU'.

Desde el PP, algunos de sus dirigentes trataron de relacionar el ataque a la deuda con el contexto político español. Su coordinador de Economía, Cristóbal Montoro, dijo que la presión de los mercados sobre la deuda española se debe a la 'extrema' vulnerabilidad de España derivada de un periodo electoral 'extremadamente largo'. El diputado socialista y miembro del Comité Electoral Pedro Sánchez acusó al partido conservador de actuar 'de palmero de los especuladores'.

Blanco asegura que la subida del diferencial 'es transitoria'

Castigo a la banca italiana

Lo cierto es que, sin despreciar los problemas de cada país, los mercados lo tienen claro. 'El euro como proyecto es el problema', advierte Silvio Peruzzo, economista de RBS en Londres. Ayer el castigo se cebó especialmente en los mercados de deuda de Italia y España. Tras los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal son los siguientes en la lista del contagio. Y como viene siendo habitual, ambos sufren los ataques cuando van a salir a pedir dinero prestado: España celebra mañana una subasta de bonos a tres años en la que espera captar hasta 3.500 millones de euros.

El cóctel molotov que desató el ataque tiene muchos componentes, entre ellos la batería de malos datos económicos que se están publicando a uno y otro lado del Altántico. 'Si no hay crecimiento, difícilmente se podrán aplicar los requisitos de ajustes presupuestarios que se están demandando a los países con problemas: desde Grecia hasta EEUU, pasando por España e Italia', apunta Peruzzo.A este temor se añade que los mercados cada vez confían menos en las soluciones políticas. 'Todo se hace en el último momento y bajo mínimos. Se ha visto en los rescates europeos y también estos días en EEUU. Son parches que no solucionan los problemas a largo plazo', asegura Diego Escribano, gestor de Mercados de Fortis-BNP Paribas.

En los dos primeros días de agosto, la Bolsa española ha perdido un 5,3%

El débil acuerdo en EEUU tiene a todos los operadores del mercado en ascuas ante la, según ellos, cada vez más probable decisión de la agencia de calificación Standard & Poor's de rebajar el rating a la deuda estadounidense.

La escalada de la deuda pública se frenó, según los operadores de mercado, tras una fuerte intervención de inversores asiáticos. Aún así, el riesgo país de los principales países del euro terminó la sesión en el nivel más alto de la historia de la moneda común (ver información en la parte superior de esta página).

No hubo consuelo tampoco para las bolsas. Los bancos italianos fueron los más castigados, con una pérdida cercana al 6% para Unicredito y del 5,2% para Intensa Sanpaolo, que fueron, entre otros valores, los culpables de que el índice FTSE Mib italiano se dejara el 2,53% de su valor. Ligeramente por detrás se situó el Ibex 35 español que ayer perdió un 2,18%, hasta los 9.114 puntos, y en los dos días de agosto acumula una caída del 5,3%.

Excepto el dinero de los fondos de alto riesgo, que es el que está protagonizando el ataque, el resto huyó en busca de los refugios tradicionales: el oro, el franco suizo y el propio bono alemán a 10 años. Todos ellos en los niveles más extremos de cotización de su historia.