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Estudio asocia colocación de stent con hemorragia cerebral

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Por Kerry Grens

Una revisión de registrosclínicos reveló que una técnica nueva para eliminarobstrucciones en las arterias que llevan sangre al cerebro estáasociada con una mayor posibilidad de hemorragia cerebral queun procedimiento más antiguo.

Un equipo halló que el sangrado cerebral era seis veces máscomún en pacientes a los que se había colocado un stent en lascarótidas que los pacientes tratados con endarterectomía, unacirugía para "raspar" la placa aterosclerótica de las paredesarteriales.

Los resultados contradicen los de estudios previos queindicaban que el uso de stent sería tan seguro como laextirpación quirúrgica de las obstrucciones arteriales.

"Esperábamos observar pequeñas diferencias entre ambosgrupos", admitió el doctor David Kallmes, profesor deradiología de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota. Pero lagran brecha entre el uso de stent y la cirugía "nos sorprendióy nos hizo repetir el análisis de los datos".

El equipo de Kallmes obtuvo la información de un banconacional de historias clínicas de Estados Unidos. En las215.000 cirugías para eliminar la placa y los 13.000procedimientos para colocar stent, los sangrados cerebralesfueron poco comunes.

Aun así, el equipo detectó diferencias al dividir losregistros en dos grupos: uno de pacientes con síntomas deldesprendimiento y la migración de la placa al cerebro (lo quecausa el accidente cerebrovascular o ACV) y otro de pacientesasintomáticos.

Cuarenta y cuatro de cada 1.000 pacientes con un stent enel cuello y con síntomas sufrió una hemorragia, a diferencia deocho de cada 1.000 personas tratadas con endarterectomía.

Y en el grupo sin síntomas, cinco de cada 1.000 pacientescon stent y seis de cada 1.000 pacientes operados tuvieronhemorragias.

El sangrado cerebral después de un procedimiento paraprevenir un ACV estuvo asociado con un aumento del riesgo demorir en el hospital y de ser derivado a un centro derehabilitación o cuidados especiales en lugar de volver acasa.

"No es que el uso del stent no sea seguro", dijo el doctorRobert McDonald, que dirigió el estudio. "Pero hay algo quedebemos investigar mejor para saber por qué aumenta el riesgo",añadió.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EstadosUnidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó el uso de stenten el 2004 como una alternativa a la cirugía para evitar un ACVen pacientes de alto riesgo. A comienzo de este año, la FDAamplió su aprobación para todos los pacientes que así lonecesiten.

Ambos procedimientos tienen sus detractores; muchos médicosopinan que operar o colocar un stent en las arterias obstruidases muy peligroso para personas sin síntomas y con un nivel deriesgo promedio.

"Hay una historia muy interesante para contar sobre el usoinnecesario de la cirugía de carótidas y la colocación de stenten Estados Unidos", dijo hace una semana a Reuters Health eldoctor David Spence, experto en prevención del ACV de laUniversity of Western Ontario, en Canadá.

Según sus investigaciones, el 90 por ciento de lospacientes sin síntomas a los que se les realiza la cirugíaevolucionaría mejor sin la operación.

El doctor Stanley L. Barnwell, director médico deneurorradiología intervencionista de la Oregon Health andScience University, en Portland, señaló que los resultados delnuevo estudio lo convencen menos que los de los análisisprevios que habían demostrado que el uso de stent es tan segurocomo la endarterectomía.

"Es muy difícil obtener información confiable de esasenormes bases de datos", opinó.

Kallmes dijo que los estudios disponibles se complementan,ya que su estudio tenía más cifras y reflejaba la práctica enel mundo real. "Quizás nos proporcionan límites de la tasa dehemorragias -después de los procedimientos- y la realidad estáen el medio", dijo.

En el estudio publicado en la revista Stroke, el equipo deKallmes insta a seguir investigando para explicar la enormebrecha que existe entre ambas intervenciones.

FUENTE: Stroke, online 11 de agosto del 2011