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El ex jefe de la policía de Nueva York se declara culpable de corrupción y fraude fiscal

Bernard Kerik aceptó regalos, favoreció contratos y defraudó al fisco durante ocho años

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'Culpable, su señoría'. Así ha admitido los ocho cargos de conspiración, fraude fiscal y corrupción el ex jefe del Departamento de Policía de Nueva York, Bernard Kerik, durante su declaración en el Tribunal Federal de White Plains (Nuava York). 

Entre las acusaciones que pesan sobre Kerik se incluyen las de conspiración, fraude fiscal, presentación de documentos falsos y haber hecho declaraciones falsas a las autoridades gubernamentales federales durante el proceso de escrutinio de su trayectoria profesonal, personal y financiera previo a la nominación para un cargo gubernamental.

Pese a que en anteriores ocasiones había negado los ocho cargos que pesaban sobre él, finalmente Kerik, de 54 años ha reconocido ser culpable de todos ellos y ahora se enfrenta a una pena de 61 años. El ex jefe de la policía neoyorquina había sido candidato a dirigir el Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos durante el segundo mandato de George W. Bush. 

Para el fiscal Preet Bharara la declaración de Kerik 'es muy triste'. 'La Fiscalía perseguirá a cualquier funcionario que viole su juramento' porque 'nadie está por encima de la ley', ha declarado Bharara.

Kerik se hallaba en libertad provisional bajo fianza de 500.000 dólares, pero desde el 20 de octubre se encuentra en prisión por orden del juez Stephen Robinson. Además, el acusado era el protegido del ex alcalde republicano Rudolph Giuliani. 

El ex jefe de la policía neoyorquina aceptó ante el juez que de manera deliberada presentó declaraciones de impuestos fraudulentas desde 1999 a 2007 e hizo declaraciones falsas en 1999 durante el proceso de solicitud de una hipoteca al National Community Bank.

También admitió haber ocultado a Hacienda que una compañía de Nueva Jersey le pagó unas reformas en su apartamento por valor de 255.000 dólares a cambio de que él intercediera para que la empresa consiguiera con mayor facilidad contratos con la Alcaldía de Nueva York.

Además, en junio de 2008 Kerik se declaró culpable de dos delitos relacionados con la aceptación de un regalo y de préstamos mientras ocupaba un cargo público y reconoció haber violado una ley local sobre conflictos de intereses.

También admitió su culpabilidad al no revelar a la Junta de Conflictos de Intereses que había recibido préstamos por valor de 28.000 dólares de un promotor inmobiliario.