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A familias de prematuros muy pequeños les va bien en largo plazo

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Por Amy Norton

Las familias de los bebés quenacen muy prematuros tienen un buen desempeño en el largo plazo,aun cuando los niños sufran un deterioro neurológico grave.

Un seguimiento de 130 familias con hijos nacidos con pesoextremadamente bajo reveló que, cuando esos niños llegaban a lajuventud, las madres no mencionaban una mayor disfuncionalidadfamiliar ni más problemas mentales o físicos que las madres debebés que habían nacido con peso normal.

Es más: en las familias con hijos prematuros, las madres deniños con trastornos neurológicos como parálisis cerebral,retraso mental y ceguera informaron un menor grado de disfunciónfamiliar.

Eso no quiere decir que criar niños extremadamente prematurossea fácil, indicó la investigadora Saroj Saigal, de la McMasterUniversity, en Hamilton, Canadá.

La mayor parte del estrés se concentra en los primeros años,aseguró, cuando los padres no están seguros de cómo crecerá suhijo y aprenden a sobrellevar sus discapacidades.

El estudio, dijo Saigal, demuestra que "las familias sonresistentes" y superan los problemas en el tiempo.

La investigación, publicada en Pediatrics, es la primera enseguir los efectos de la prematuridad extrema en el bienestarfamiliar en el largo plazo.

Los adultos jóvenes habían nacido entre 1977 y 1982, con unos847 gramos de peso.

El equipo ya había hallado que, a diferencia de los bebés quenacen con peso normal, los niños muy prematuros tendían a tenerun menor coeficiente intelectual y a enfrentar más problemas conlos deberes escolares en la adolescencia.

Los padres también eran más propensos que otros a mencionarefectos en su salud emocional.

Por otro lado, el equipo halló que, cuando los niños quehabían nacido muy prematuramente llegaban a los 20 años de edad,eran tan propensos como el resto a conseguir trabajo, estudiar ovivir solos.

El nuevo estudio revisó el bienestar familiar y la saludmaterna, e incluyó a madres de 130 jóvenes de 20 años que habíannacido muy prematuramente y a 141 madres de jóvenes que habíannacido a término (grupo de control).

El equipo halló que las madres de hijos prematuros noinformaban un mayor nivel de tensión marital, disfunción familiaro problemas de salud física y mental que las mujeres del grupo decontrol.

Y eso sucedió a pesar de que el 27 por ciento de los jóvenesque habían nacido muy prematuros tenían por lo menos unaalteración neurológica. De hecho, sus madres tendían a mencionarmenos problemas familiares que las de los jóvenes que habían sidoprematuros, pero que no tenían esas alteraciones.

Saigal lo llamó un "resultado paradójico", pero con algúnsentido. En la encuesta, el 86 por ciento de las madres dijeronque criar a su hijo las había hecho "sentir mejor" consigomismas, comparado con el 53 por ciento de las madres de hijosprematuros que no tuvieron problemas neurológicos y el 47 porciento de las mujeres del grupo de control.

"Ellas desarrollan un sentimiento de dominio personal", dijoSaigal. Y esa sensación de capacidad personal se traduciría enuna diminución de los problemas familiares.

Un área en la que las madres de hijos prematuros tuvieron másproblemas fue en la vida laboral.

Entre el 14 y el 17 por ciento de las madres de hijos conalteraciones neurológicas no habían podido conseguir trabajo ohabían perdido la oportunidad de acceder a un entrenamiento o unavance laboral. El 26 por ciento dijo que su esposo también habíatenido problemas laborales.

Esas cifras fueron más bajas en el grupo sin alteracionesneurológicas, pero superiores que en el grupo de control.

FUENTE: Pediatrics, online 7 de junio del 2010.