Público
Público

El FMI dice que el déficit español se situará en el 6% en 2009 y 2010

Estas cifras superan el déficit del 5,8% del PIB que prevé el Gobierno español para este año y del 4,8% para el próximo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El FMI ha dado otra mano de pintura negra al futuro de la economía española. Estaba claro que las cuentas iban mal y cualquier cálculo optimista arrojaba un déficit del Estado por encima del 3% impuesto por la UE (Bruselas ya ha abierto expediente para multar a España por ello).

El año pasado la contabilidad nacional ya se descuadró en 41.874 millones de euros (3,82% del PIB) y para este año el ministro de Economía, Pedro Solbes, había previsto que el déficit alcanzase el 5,8%.

Pero el Fondo Monetario Internacional va más allá y augura que en 2009 el déficit presupuestario de España equivaldrá al 6,1% del PIB y que sólo bajará una décima (el 6%) para 2010, cuando el Gobierno calculaba que se reduciría al 4,8%.

No obstante, el Fondo ha sido más pesimista sobre las perspectivas de crecimiento de España y, en consecuencia, sobre el desempeño de las finanzas públicas.

Su último cálculo, divulgado en enero, habla de una contracción del 1,7% del Producto Interno Bruto (PIB) este año y un 0,1% en 2010.

La entidad ha alertado además de que revisará a la baja sus números en general, debido al agravamiento de la crisis en los últimos meses en todo el mundo.

Las cifras del Fondo sobre el déficit español reflejan el cambio brusco que han sufrido las cuentas por la recesión y el costo del programa de estímulo económico del Gobierno.

El año pasado el déficit en España sumó un 3,8% del PIB, según las cifras oficiales, y el anterior hubo un superávit del 2,2%.

El Fondo divulgó sus nuevos cálculos en un informe encargado por el G-20 sobre la salud fiscal de los países que participarán en la cumbre que se celebrará el 2 de abril en Londres.

En él pide 'una estrategia clara' para la vuelta a la disciplina presupuestaria en los países desarrollados y alerta de la posibilidad de que haya 'dudas serias sobre la solvencia fiscal' que lleven 'a un salto en las primas de riesgo', desestabilicen las expectativas y sacudan 'aún más la confianza del mercado'.

Para impedirlo, los gobiernos deben asegurarse de que los planes de estímulo no eleven el gasto de forma permanente y de que adopten reformas estructurales que aumenten su potencial de crecimiento, según el Fondo.

Además, aconseja reformar sus sistemas de salud y de pensiones, para aminorar el costo que conlleva el envejecimiento de la población.