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El FMI pide a Europa una consolidación fiscal "creíble" para la recuperación

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) instó hoy a las economías avanzadas de Europa, entre ellas a la de España, a aplicar una "consolidación fiscal creíble" para sostener su recuperación y minimizar el impacto sobre el crecimiento.

En su informe de "perspectivas económicas regionales para Europa", presentado en Viena, el Fondo asegura que una mejora del marco fiscal "fomentará la credibilidad de los ajustes fiscales" aplicados por los Gobiernos en los últimos meses.

"A pesar de que la política económica de estas reformas es complicada, promete una Europa mucho más fuerte. Los responsables políticos deben aprovechar el momento y actuar con audacia", recomiendan los expertos del FMI.

Tal y como había adelantado ya en su informe económico mundial a comienzos de octubre, el FMI confirma en el documento emitido hoy que el crecimiento de los países de la zona euro será del 1,7 por ciento este año y del 1,5 por ciento en 2011.

Con estas tasas, la zona del euro seguirá por detrás de las grandes economías de Asia y de Estados Unidos, debido a ajustes fiscales que se esperan en Europa para 2011 y a diversas rigideces estructurales, como en el mercado laboral, de servicios y productos.

A su vez, los diferenciales de crecimiento en el seno de la Unión Europea (UE) se amplían, entre los países del norte, con Alemania y Suecia a la cabeza, y los del sur, como España, Portugal o Grecia.

Para España, cuya economía se contraerá un 0,3 por ciento en el 2010, los expertos del FMI sostienen su pronóstico para el año que viene, con un crecimiento del 0,7 por ciento.

Este último pronóstico se queda casi en la mitad de lo estimado por el Gobierno español, que espera un crecimiento del 1,3 por ciento del producto interior bruto (PIB) .

En general, la proyección positiva para la zona euro contiene riesgos, como la posible incapacidad de algunos países de aplicar las políticas anunciadas, asegura el Fondo.

Además, el FMI constata la posibilidad de una "renovada volatilidad" en los mercados financieros y de deuda soberana en el Viejo Continente.

Por otra parte, el informe vaticina una época de baja inflación que se extenderá al año 2011, con una tasa de encarecimiento del 1,5 por ciento, después del 1,6 por ciento estimado para este año.

A más largo plazo, la inflación en la zona euro debería mantenerse en torno al 2 por ciento, justo el umbral máximo impuesto por el Banco Central Europeo (BCE), según los expertos del FMI.

Ante esta perspectiva de un encarecimiento moderado, y acompañado por un fortalecimiento del sector bancario, la política monetaria en Europa "puede y debería ser flexible y apoyar".

"El BCE debe estar listo para ajustar el horizonte de su política de intereses bajos y adoptar medidas monetarias extraordinarias si la recuperación se detiene de forma inesperada", recomienda el FMI.

Por eso, proseguir con la consolidación fiscal es la tarea "más crucial" a corto plazo, aunque también la más difícil de sostener.

Y es que "la voluntad de los Gobierno de apoyar la demanda mediante déficit más altos sigue siendo un ingrediente importante de la recuperación", subrayan los expertos del FMI.

En cuanto a los esfuerzos de consolidación presupuestaria en Europa, el Fondo destaca lo hecho hasta ahora por Grecia, el país más afectado de la zona euro por la crisis financiera.

"Grecia está en vías de reducir su déficit en 5,5 puntos porcentuales del PIB en 2010, de acuerdo a las guías acordadas con la UE y el FMI", señala el informe.

También otros países del sur europeo, como España y Portugal, "han aplicado esfuerzos de consolidación ambiciosos", reconoce.

En ese sentido, el FMI destaca que "diseñar una consolidación fiscal para minimizar el impacto negativo sobre el crecimiento y el empleo es una necesidad absoluta".

Aunque "el camino fiscal en todas partes está ampliamente en línea con la necesidad de apoyar la recuperación, garantizar, su credibilidad requerirá aún más trabajo", advierte el FMI.