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Galería 2010: El año en que el verbo se hizo carne

Del filetazo de Casillas y Carbonero a los del modelazo de Lady Gaga

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Aunque a estas alturas ya lo hayamos olvidado, el año que termina lo empezamos con el tremendo jaleo que organizó Tiger Woods con sus amantes, su divorcio y sus disculpas públicas como deportista icónico e imagen de marca; 2010 no fue el año del tigre.

Fue el año de Cristiano Ronaldo en calzoncillos para Armani y como padre por sorpresa justo al final del Mundial, el de Letizia Ortiz en todas las revistas, al menos una vez al mes, por asuntos de lo más variopinto: herencias millonarias, visitas oficiales, conciertos pop, supuestas rencillas con las cuñadas o unos brackets dentales que nadie sabe a estas alturas si existieron o no, pero aún así figuraron en todas partes.

Letizia ocupó portadas por todo lo anterior y, por supuesto, por coincidir en indumentaria con Belén Esteban, el único personaje del año que logró ser noticia constante por la nada y sus contrarios: por sus separaciones matrimoniales y posteriores reconciliaciones, por su condición de princesa del pueblo cada día más cerca de la guillotina.

Mientras tanto, la internacional del chismorreo se dedicó a separar a los ‘Brangelina', que han aguantado el año entero juntos y acaramelados, a diferencia de otras parejas mucho menos cuestionadas cuyas rupturas pillaron casi por sorpresa a los portadistas: Scarlett Johannson le dijo adiós a Ryan Reynolds, Eva Longoria a Tony Parker, Sandra Bullock obtuvo casi a la vez el divorcio, un Oscar y un Razzie, Madonna cambió a su novio veinteañero brasileño Jesús Luz por otro nuevo, también en los veintintantos, Brahim Zaibat.

Más allá de los descalabros amorosos, el 2010 nos deja una boda esperadísima, la de Penélope Cruz y Javier Bardem, y dos anuncios de enlaces regios para el año que viene: Alberto de Mónaco, por fin, se casará con su nadadora y el príncipe Guillermo de Inglaterra, huérfano de Lady Di, hará lo propio con la novia antes conocida como Kate, y que ha pasado a ser Miss Katherine Middleton tras su compromiso.

Con todo, ninguno de estos romances oficiales generó en 2010 el entusiasmo que provocó el beso que dividió el año en dos: entre un antes y un después de que Iker Casillas le comiera la boca en directo a Sara Carbonero tras ganar la final del Mundial de fútbol.

Un filetazo que recibió tanta atención como los que decidió lucir a modo de vestido en una entrega de premios Lady Gaga, sin duda el producto multimedia de 2010, y que contribuyó un poco más, si cabe, a la enorme popularidad del personaje que -junto al Discóbolo de Mirón- más ha logrado con un sólo disco en su haber.

Pasarán los años y habremos olvidado los líos de Tiger Woods, pero recordaremos que en 2010 Ricky Martin salió del armario (al fin) y aprovechó para sacar de él una autobiografía y un nuevo disco.

También recordaremos, con tristeza, el suicidio del modisto Alexander McQueen, el enésimo regreso semitriunfal de Cher, el embarazo de Penélope Cruz, la apoteósica entrada de Isabel Pantoja a los juzgados de Marbella, que Whitney Houston volvió a subirse a los escenarios (de donde la bajaron a abucheos) al tiempo que Britney Spears se portó fenomenal bajo la tutela paterna y un tratamiento buenísimo que ya hubiera querido para sí la pobre Lindsay Lohan que este año pasó por la cárcel, por la Betty Ford y perdió la gran oportunidad de interpretar a la actriz porno Linda Lovelace en un biopic.

Termina 2010, y deja pendientes dos asuntos patrios que cuelgan el cartel 'continuará' con clavos en sus dos ceros: ¿se casará la Duquesa de Alba con su novio? ¿Cómo acabará ‘DinasThyssen', ese culebrón? Feliz 2011.