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Gayoso no explica por qué se hundieron las cajas gallegas

El excopresidente de Novacaixagalicia no aclara las causas que llevaron a la nacionalización y elude toda responsabilidad en el desastre. Se limita a ofrecer datos de la solvencia de la entidad de 2008 a 2010. Sobre las preferentes, se limita a con

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Ni un ápice de autocrítica, pero ni siquiera una mínima explicación de la situación que llevó a Novacaixagalicia al borde de la bancarrota, teniendo que ser nacionalizada el pasado septiembre. Ni tampoco más alusión a las participaciones preferentes que atraparon a decenas de miles de ciudadanos que la mera constatación de que es 'un problema social de consecuencias enormes' porque el asunto está en manos de la Justicia. Uno de los máximos responsables del banco, su excopresidente Julio Fernández Gayoso, ha obviado cualquier dato negativo durante su comparecencia en la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados.

Tan sólo se ha limitado a esgrimir datos y cifras de los años de bonanza económica y de los beneficios financieros que obtuvo Caixanova de 2008 a 2010 y de la entidad resultante de la fusión con Caixa Galicia, Novacaixagalicia, siempre antes de su nacionalización. Lo primero que ha hecho Gayoso en su primera intervención de esta mañana en la Cámara Baja ha sido tratar de lavarse las manos de su responsabilidad. 'Soy director jubilado de Caixanova y excopresidente de Novacaixagalicia. Ni en una ni en otra he tenido funciones ejecutivas. He ejercido mis cargos con carácter institucional y representativo', ha dicho. 

A renglón seguido Gayoso, que tras 64 años de trabajo, dimitió de su cargo al frente de la entidad el pasado 28 de junio después de que la Audiencia Nacional admitiera a trámite la querella presentada contra él y otros directivos del banco por parte de la Fiscalía Anticorrupción por apropiación indebida, ha ofrecido números y más números sobre la solvencia de la antigua caja. Ha asegurado, incluso, que 'Galicia no hubiera tenido los grados de desarrollo que ha tenido', si no hubiera sido por Caixanova. 

Gayoso se excusa alegando que no tiene ya funciones ejecutivas

Gayoso ha hecho especial hincapié en la presencia internacional de la entidad con oficinas en Estados Unidos, en Suiza, en Gran Bretaña o en Francia. 'Siempre con informes de auditoría limpios', ha recalcado. También ha resaltado el papel de la obra social de Caixanova y su trabajo 'más costoso y complejo' que fue la creación de la Universidad de Vigo, por 'el clamor en toda Galicia' para la creación de un segundo centro universitario. 

Pero ni una sola palabra en su exposición inicial sobre las prejubilaciones millonarias que cobraron los altos cargos en concepto de indemnizaciones y que ascendieron a 52 millones de euros en total. De los planes aprobados por el propio Gayoso sin la autorización del consejo de administración de la entidad ni del Banco de España, que motivaron la querella de la Fiscalía. El excopresidente de Novacaixagalicia también ha obviado el problema de las participaciones preferentes, que afectan a cerca de 43.000 clientes de la entidad. Ni ha respondido a los periodistas cuando le han preguntado sobre este asunto a la entrada de la comparecencia. Tampoco ha hablado sobre la intervención de Novagalicia Banco –el banco derivado de Novacaixagalicia–, a pesar de que el erario público ya le ha inyectado más de 3.500 millones de euros. Esto ha hecho que el Estado sea actualmente el propietario del 93% del banco creado de la fusión de Caixa Galicia y Caixanova. El FROB inyectó 1.162 millones en 2010 y 2.465 en 2011.

El PSOE le acusa de 'ensanchar la confusión hasta límites increíbles'

El mundo absolutamente feliz que ha dibujado Gayoso ha indignado sobremanera a la oposición, sobre todo porque esa marabunta de números en los que se ha empleado a fondo el excopresidente de Novacaixagalicia no sirve para explicar por qué se ha hundido el sistema financiero gallego. 'Ha ensanchado los límites de la confusión hasta límites increíbles. Ha presentado números tan estupendos y fantásticos que los ciudadanos del común no entendemos por qué en este caso la resultante de la fusión de las dos cajas [Caixanova y Caixa Galicia] necesitó ayudas del FROB', le ha espetado el socialista Miguel Cortizo, el que con más contundencia e irritación ha condenado la 'estafa' de la gestión de Gayoso y de los banqueros. 'Comparto la sensación de perplejidad –ha apuntado Álvaro Anchuelo, de UPyD–. Empiezo a dudar de que exista un problema financiero en España'.

El ecosocialista Joan Coscubiela, de Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) ha ilustrado ese asombro de forma gráfica: no se entiende cómo de '12 espectaculares manzanas' resulta ahora 'un cesto lleno de manzanas con gusanos'. O lo que es lo mismo, cómo se ha pasado de la gloria –de ese mundo de Alicia en el país de las maravillas, que le ha reprochado Pedro Azpiazu, del PNV–, al hundimiento total y a la intervención del Estado. Hasta Fernando López-Amor, el representante del PP, le ha censurado su 'laudatio personal'.

Los portavoces han preguntado por los porqués que había dejado vacíos Gayoso: por qué se pasó de la bonanza a la quiebra, por qué no había dicho nada del timo de las preferentes, por qué autorizó unas prejubilaciones e indemnizaciones de 52 millones de euros, quién y por qué se obligó a la fusión de Caixanova y Caixa Galicia, por qué ahora los ciudadanos tienen que pegar el fiasco de la gestión financiera. Porque si no se resuelven esas dudas, ha insistido la oposición, se empeorará la imagen de bancos y políticos, y los ciudadanos entenderán que el paso por la Comisión de Economía es un puro 'paripé', en palabras de Olaia Fernández Dávila, del BNG.

El excopresidente no pide perdón por el timo de las preferentes

'Si seguimos enviando este mensaje a la ciudadanía, las vallas y somieres [que circundan el Congreso desde mediados de julio] no van a ser suficientes, va a haber que poner un foso con tiburones. La gente dirá que le tomamos el pelo, y con razón. Muchos pensionistas ven reducida su pensión, hay millones de desempleados, esto significa la crisis. Si vamos con estas pamemas, nos van a correr a boinazos', ha subrayado Cortizo. Gayoso ha atendido el alud de críticas con cara de circunspección, con gesto serio, pero no doliente. Sólo le ha salvado algo el cuello López-Amor, al derivar al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero parte de la responsabilidad, puesto que fue bajo mandato socialista cuando se autorizó la fusión. Los diputados le han pedido que se explique, que tenga un gesto de 'honradez', y que devuelva incluso las pensiones multimillonarias.

La segunda intervención de Gayoso no ha servido para casi nada. Apenas se ha inmutado ante la ofensiva de los grupos. Con evasivas, exhibiendo una enorme cachaza, ha insistido en que su papel era de florero y en que no puede decir nada de los asuntos que está investigando la Justicia. 'No he tomado ni una decisión personal porque no podía, porque no tengo poderes porque un presidente institucional no los tiene. No estoy en el banco ni en Novacaixagalicia, así que no puedo hablar ni en nombre de uno ni de la otra', ha recalcado, para desesperación de los diputados. Lo único que ha admitido es que la fusión de las dos cajas gallegas vino impuesta, aunque no dijo por quién: 'Se oponía el consejo de administración, del que formaba parte. Pero abrir ese melón no conduce a ninguna parte. La fusión está hecha y lo que me preocupa, porque no estoy ni en la caja ni en Novagalicia Banco, es que sea un banco sólido, solvente y capaz', y para ello el consejo de administración actual es el idóneo, ha dicho, 'enormemente profesional'. 

'No he cobrado nunca un euro por mi jubilación', asegura

Sobre el drama de la comercialización de preferentes –en muchos casos a personas analfabetas–, ha puesto de pantalla a la Justicia. 'Está en manos del fiscal jefe del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, está sub iudice y no puedo opinar'. Tan sólo ha reconocido que es 'un problema social de unas consecuencias enormes' y que elogia la solución que están buscando los nuevos gestores, que pidieron perdón por las 'malas prácticas' de años anteriores. Pero ya está. Ni perdón ni nada parecido. Mismo asidero para escaparse del escándalo de las indemnizaciones: 'Han citado que estoy imputado en la Audiencia Nacional, y que lo primero que tienen que hacer los directivos es devolver el dinero. Es justo que diga aquí que no he cobrado nunca un euro por mi jubilación, ni antes ni después de seis años. Allí [a la Audiencia] iremos a explicar lo que tengan a bien preguntarnos'. 

La réplica de Gayoso ha soliviantado (más aún) a la oposición. Pero apenas ha podido hacer más reproches, porque la presidenta de la Comisión de Economía, Elvira Rodríguez, ha sido inflexible con los tiempos y con el formato impuesto por el PP. 'Ha dejado casi todas las preguntas abiertas', ha censurado Anchuelo. La sentencia última de Coscubiela ha resumido el sentir de la comparecencia: 'No pretendo que me conteste a lo que no ha dado respuesta porque ha venido a no contestar nada'.

Pero el formato también tiene la culpa, a juicio de la oposición, que ha salido en tromba a criticar los intentos del PP de maniatar y controlar las explicaciones de los banqueros. En lugar de una fórmula pregunta-respuesta, que les habría impedido zafarse de los requerimientos de los grupos, los conservadores han obligado a una exposición sin tiempo del compareciente, un breve turno de intervención de los partidos y una contestación a todos ellos y de forma global.